Tres mil pesos por matar a un comandante

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Edición Impresa Lunes, 25 Junio, 2018 01:00 PM

Narcomenudistas del Cártel de Sinaloa y “totoaberos” de Los Parra, están tras el asesinato del comandante de Rosarito y el atentado del ex comandante de la PEP. De acuerdo a los jefes de los agentes victimados, traficantes inconformes con aseguramientos y operativos policiacos “agresivos”, los amenazaron y los atacaron 

En Baja California continúan sin operativos especiales por parte de las corporaciones integradas al Grupo Coordinación, pese a los ataques armados contra comandantes policíacos.

“Consideramos que todos han tenido origen diferente y definido, no se percibe como un ataque a todas las instituciones de seguridad”, comentó al respecto un mando integrado al Consejo Estatal de Seguridad.

Bajo este esquema de indolencia institucional, incluso cuando atacan a los suyos, la vida de un joven comandante fue valuada en 3 mil pesos.

En los últimos dos casos hay sospechosos identificados, pero solo en una de las carpetas está dando seguimiento a la judicialización de los presuntos responsables detenidos en flagrancia, y trabajan en la identificación de los autores intelectuales.

 

“EL GORDO” CONTRA ARÁMBURA

Al comandante del Grupo de Respuesta Inmediata en Rosarito, Jonathan Arámbula Gutiérrez, lo mandó asesinar “El Gordo” de la célula de “Los Chimales”, con operatividad en Rosarito y parte de la delegación Los Pinos en Tijuana, grupo aliado al Cártel de Sinaloa que en el quinto municipio de Baja California es comandado por otro vendedor de droga al que las autoridades solo identifican como “La Rana”.

“Son varios ‘Gordos’ y varias ‘Ranas’, por eso estamos trabajando en su identificación”, externó uno de los mandos integrado al Grupo Coordinación.

Esa información es conocida por todos los integrantes del Consejo Estatal de Seguridad, sin embargo, no está incluida en la carpeta de investigación.

 

POR SU MUERTE,  NARCOMENUDISTAS OFRECIERON 3 MIL PESOS

La noche del martes 19 de junio, Arámbula fue a la Universidad Humanitas en el fraccionamiento El Lago, donde estudiaba Derecho. Según sus cercanos, le había ido muy bien en el trimestre y en su más reciente examen, por eso él y otros 14 compañeros de clase, además de un maestro, decidieron trasladarse al restaurante bar Friday’s de Macroplaza para departir un rato.

Alrededor de la 1:30 am del miércoles 20 de junio, el joven comandante decidió que era prudente retirarse, para entonces los homicidas ya lo estaban esperando. Ulises Torres

Grave pero estable Fabricio Ruiz.

Castro y Luis Daniel Manzur Cadena habían sido reclutados para “aventarse un jale” por 3 mil pesos, no les dijeron a quién iban a matar, solo les ordenaron estacionarse en el carril de acotamiento cerca de la salida del centro comercial en Insurgentes, el más cercano al restaurante donde el comandante celebraba con sus compañeros.

Una tercera persona, hombre, les daba órdenes, les avisó cuando el joven agente salía del negocio y las características del auto, les dijo que esperaran a que hiciera fila y lo atacaran cuando estuviera pagando. Y así los hicieron. Fue abatido en su automóvil Mazda blanco 2005. El resto de la gente en los autos que esperaban en hilera para pagar, se asustaron al momento de las detonaciones y trataron de maniobrar para huir.

De los hombres detenidos tras el homicidio, ZETA pudo conocer que se identificaron como ex policías comerciales de Rosarito, y que Manzur Cadena tiene antecedentes por robo.

 

LA FUGA

El director de la Policía Municipal de Tijuana, Mario Martínez, habló de la captura de los presuntos responsables, pero se negó a dar nombres y datos, “eso le corresponde al Ministerio Público para no entorpecer la investigación”, dijo.

“Alrededor de la 01:45 horas, una unidad del Distrito Cerro Colorado, al estar realizando su recorrido sobre Bulevar Insurgentes, casi llegando a Macroplaza, escuchan detonaciones de arma de fuego, voltearon hacia donde venía el sonido y vieron a dos hombres disparando armas en contra de un vehículo color blanco, posteriormente los agresores se subieron a un auto compacto negro, Honda Accord 2003 y apelan a la fuga en dirección a Rampa CETYS. Ahí inicia la persecución, suben sobre la rampa, llegan a Avenida Laguna Maynar, al final de esta dejan abandonado el vehículo y huyen pie-tierra; los siguen, segundos después se logra detener estas dos personas cada uno portando un arma de fuego, uno una pistola 9 milímetros, y el otro, una calibre 45”, informó el funcionario, para concluir:

“La persona que fue agredida tiene mando en la Policía de Rosarito que en paz descanse, una agresión traicionera, como persona no entiendo qué está pasando con la sociedad”.

 

AMENAZADO POR MAFIA DE SINALOA

El director de la Policía Municipal de Rosarito, Teniente Adrián Hernández, aseguró que Arámbula era un excelente agente que encabezó prácticamente todos los aseguramientos realizados por la Dirección de Seguridad Pública de Rosarito en materia de armas, narcomenudeo y personas en posesión de vehículos con reporte de robo, además de ejecutar órdenes de aprehensión en coordinación con la fiscalía estatal.

“Él ya era comandante del Grupo de Reacción Inmediata antes de que yo llegara a la corporación hace diez meses”, resaltó.

De acuerdo a información solicitada por este Semanario, los resultados del trabajo del comandante asesinado fueron el aseguramiento de 6 mil 159 dosis de marihuana, 4 mil 095 dosis de heroína, nueve armas largas, dos armas cortas, cinco cargadores y 195 cartuchos -solo en 2018-. Así como seis vehículos recuperados y 64 detenidos y puestos a disposición. “Y les pegó a todos a los de Sinaloa, a los del Cártel Jalisco”, destacó Hernández.

Para conocer los antecedentes del ataque, se abordó al director:

¿Algún caso o captura destacada en los últimos siete o quince días?

“El de él no es que haya sobresalido una semana antes; el de él era un trabajo permanente, porque no hubo una semana en la que no hayan asegurado cinco personas con armas, otros tantos con dosis de heroína o cristal, cocaína, marihuana. Entonces, quiero pensar que ese haya sido el detonante para la agresión”.

¿Lo habían amenazado?

“Uno de los comandantes, su servidor y Arámbula, sí habíamos recibido algunas

amenazas, ¿por qué? Porque constantemente se estaba deteniendo a personas, incluso algunos de esos delincuentes a los que hemos detenido hasta tres veces y con armas, obvio salen de inmediato porque no es delito grave la posesión de armamento”.

¿Recibió amenazas directas por parte de alguno de ellos?

“Hasta el día de hoy -miércoles 20 de junio- sus compañeros me comentaron que la semana pasada les habían hecho llegar algunas amenazas. También hace tres o cuatro meses lo había amenazado un delincuente identificado como ‘El Cejas’, pero a esa persona la mata la misma delincuencia organizada al mes de haber hecho la advertencia. Para nosotros es un problema menos, porque ya había amenazado a algunos de la corporación, incluyendo a Arámbula”.

¿A qué cártel pertenecía “El Cejas”?

“Sabemos que él delinquía con la gente de la mafia de Sinaloa, pero el Grupo de Reacción Inmediata ha detenido de todos los grupos”.

¿Cómo fue la amenaza que recibieron la semana pasada?

“De boca en boca, llegó a manera de rumor de los mismos malandrillos, el mensaje era que decían ‘ya nos está chingando, nos está molestando, nos está enfadando, si no quiere dinero, así directamente lo vamos a matar’. Sabemos perfectamente a lo que se dedican esas personas, y en los recorridos sabíamos que algo les iba a encontrar, seguido les quitaba dosis, seguido les quitaba armas, yo creo que eso fue lo que los enfadó y tomaron esa decisión”, remató el mando policiaco en Rosarito.

 

JUDICIALIZAR

El subprocurador de Zona Tijuana, Alberto Álvarez, informó que al cierre de esta edición se encontraba a  la espera del resultado de balística, lo que tenían era que las armas disparadas en contra del comandante de Rosarito, es de los mismos calibres de las aseguradas a Ulises “N” y Daniel “N”, los hombres detenidos y presentados por la Policía Municipal. En la carpeta hay declaraciones de testigos que identificaron a los presuntos victimarios, sin embargo, continuaban trabajando en la capeta para analizar, al término de las 48 horas que se cumplen el viernes 22 de junio, si la fiscalía reúne elementos suficientes para judicializar.

 

“EL PARRA”, TRAS EL ATENTADO CONTRA FABRICIO RUIZ

La única línea de investigación que exploran policías ministeriales sobre el atentado contra el ex subdirector operativo de la Policía Estatal Preventiva (PEP), Fabricio Ruiz Valenzuela, es una venganza perpetrada por criminales ligados a Óscar Parra Aispuro, conocido como “El Telokín”, “El Patrón” o “El Parra”, líder de una de las agrupaciones más grandes del tráfico de totoaba en el puerto de San Felipe.

De hecho, este grupo criminal había hecho llegar amenazas a Ruiz antes de salir de la PEP y comisionarse en la Procuraduría de Baja California Sur. En aquel momento lo informó a sus jefes.

Diversas fuentes del Grupo de Coordinación establecieron que no existe otro móvil, pues poca gente conocía los movimientos de Ruiz Valenzuela, ya que desde hace meses estaba separado de la actividad en el Estado, pues era jefe del Grupo de Aprehensiones de la Fiscalía de Baja California Sur, dirigida por Daniel de la Rosa Anaya.

Antes de las rotaciones -y de que jefes de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado le dieran la espalda-, Fabricio Ruiz dirigió importantes operativos en la comunidad portuaria para combatir a las células dedicadas a la pesca y tráfico de totoaba. De hecho, la PEP detuvo a algunos de sus operadores e incluso familiares, entre estos Eduardo Gastón Parra Aispuro, hermano de Óscar, además de un tío que disparó contra los grupos operativos.

“El Parra” goza de total impunidad en San Felipe, donde, junto con otro individuo apodado “La Yegua”, dirige las actividades delictivas alrededor de la pesca y tráfico de totoaba.

En diciembre de 2017, su nombre salió a relucir en la investigación por homicidio calificado en agravio de un miembro del Ejército, de nombre Emanuel Esaú Saldaña Ramos, quien solicitaba apoyo debido a que su vehículo sufrió una descompostura.

Luego de un cruce de palabras, “El Telokín” se molestó y sin salir completamente de su vehículo, recargó su arma AK-47 en el techo de su lujoso automóvil y disparó contra el militar, quien perdió la vida de manera inmediata.

Derivado de ello, se le giró orden de aprehensión por el delito de homicidio calificado y personal militar emprendió un operativo en dicha comunidad, pero al pasar los días, se replegaron por motivos desconocidos.

Actualmente ninguna autoridad en el Estado contempla la búsqueda y captura de “El Parra”, quien cuenta con gran número de operadores que le informan sobre el ingreso y salida de vehículos sospechosos a la comunidad, lo que ha complicado la persecución en su contra.

Funcionarios y policías de Baja California consultados por ZETA, identificaron a Fabricio Ruiz como un agente muy bravo, violento, e incluso con una forma de trabajar agresiva, al referir las amenazas no faltó el que agregó “ya debía varias”. Sin embargo, a pregunta expresa ninguno mencionó nexos con delincuencia organizada, por lo que asumen que el crimen sería una represalia por las detenciones realizadas en el pasado, en agravio de la organización del “Parra” y “La Yegua”, operadores ligados al Cártel de Sinaloa en aquella comunidad.

 

EL ATENTADO

Fabricio Ruiz Valenzuela estaba en San Felipe, Baja California, para celebrar el Día del Padre. Viajaba a bordo del vehículo de su pareja sentimental, un Nissan Lift -color plata, reciente modelo y sin placas de circulación-sobre las calles del puerto de San Felipe.

Todo se desarrollaba en aparente calma hasta que sobre la calle Mar de Japón, casi esquina con San Felipe, en la segunda sección, fue emboscado por dos automóviles: una camioneta Toyota 4Runner y un compacto del que no se cuenta con mayores datos.

A bordo de las unidades viajaban seis personas fuertemente armadas que al notar su presencia se emparejaron y descargaron las armas de grueso calibre contra el vehículo compacto; las balas de calibre .223, .45 y 9 milímetros, perforaban metal y cristales indistintamente sin tener el menor problema; muchos de ellos impactaron en la unidad de Ruiz Valenzuela, quien intentó esquivar el ataque directo.

Apenas asestaron el golpe, los responsables se alejaron a gran velocidad sin que policías municipales lograran ubicarlos.

Cuando autoridades llegaron a la escena del crimen, se dieron cuenta que se trataba de Ruiz Valenzuela, por lo que custodiaron a la ambulancia hasta el Centro de Salud de San Felipe, donde le brindaron las primeras atenciones, para luego trasladarlo al Hospital General de Mexicali, donde fue resguardado por gran cantidad de policías estatales.

Su pronóstico es grave pero estable, ya que presenta heridas en diversas partes del cuerpo como cuello, brazos, pierna y una en el abdomen que resultó ser la más peligrosa.

Pese a que la balacera fue contra un ex oficial, ni policías municipales, ministeriales, mucho menos estatales o el Ejército, recibieron alguna instrucción para reforzar la vigilancia en dicha zona o buscar a los responsables del ataque. Incluso, ZETA buscó una reacción de la SSPE, pero prefirieron guardar silencio.

 

EX COMANDANTE DE LA PEP DETENIDO POR SECUESTRO

David Salvador Santos Miranda, de 45 años de edad, fue comandante en la PEP de 200 a 2004, estuvo preso por tráfico de droga en Estados Unidos cuatro años, donde conoció a los cómplices con los que posteriormente se dedicaría al secuestro.

Esta semana la fiscalía anunció la ejecución de una orden de aprehensión en contra de David Salvador “N”, la cual se otorgó por su presunta participación en el secuestro del propietario de una empresa de transportes ubicada en Tijuana, por el que el grupo de plagiarios recibió 290 mil pesos; el delito sucedió en 2011.

El mismo año, el Grupo Coordinación lo identifico como presunto responsable de varios secuestros perpetrados contra dueños de locales en el Mercado Hidalgo en Tijuana.

Tanto la Policía Municipal como el Ejército participaron en operativos hace siete años, sin embargo, no concretaron su captura.


 

Entre ataques armados, cabezas cercenadas y narcomensajes, suman mil 125 ejecutados

Los embates entre bandas criminales no cesan en Tijuana, en lo que va de junio, 158 personas han sido asesinadas, con lo cual la cifra asciende a mil 125 homicidios en 2018, de acuerdo a estadísticas de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE).

Entre los 50 crímenes de los últimos seis días, destacan:

Lunes 18. En un terreno baldío en Valle de San Pedro, fue asesinado al parecer con una piedra un sujeto no identificado. En el Hospital General falleció Enrique Flores Maldonado, de 20 años de edad, quien previamente fue atacado a tiros en la colonia Xicoténcatl Leyva. En el mismo nosocomio murió un joven de 25 años, quien fue agredido en el fraccionamiento Mariano Matamoros. En una vivienda en la colonia Chilpancingo, Edgar Carmelo Franco Salas murió por disparos de arma calibre 9 milímetros. Ocho casquillos calibre 223 y tres casquillos de 9 milímetros fueron encontrados en la escena del crimen de Iván Alejandro Ortiz Martínez, de 31 años, en Villas de Baja California. Mientras que el cuerpo desmembrado de un masculino, envuelto de una cobija, fue localizado en el Ejido Francisco Villa.

Martes 19. De tres tiros en la espalda, fue asesinada una mujer de alrededor de 30 años en el fraccionamiento Natura. De varios balazos en el abdomen, fue ultimado un joven de alrededor de 20 años. Restos humanos (cabeza y brazos)  en bolsas negras y un narcomensaje (“SALGAN A LOS BERGASOS PUTOS TRASBESTÍS DEL CARTEL DE SÍNALOA MAX GRIEGO DON JUAN, RANA. AKILES POKET. MARLON Y TODA LA BOLA DE PUTITAS LADRADORAS “TJ” YA NO ES DE USTEDES ATT: CTNG”), fueron localizados en El Refugio. Un sujeto no identificado, de entre 40 y 45 años, fue abatido por agentes municipales luego que intentara lesionarlos con un cuchillo en la Zona Norte. En la colonia Empleados Federales, al interior de una cubeta de plástico, se encontró una cabeza humana. Un hombre de entre 55 y 60 años fue asesinado a balazos en la colonia 3 de Octubre. En el interior de un domicilio en El Florido fue ultimado a balazos un desconocido de entre 45 y 50 años.  Christian Pierre Solís López, de 35 años, fue ejecutado de un tiro en la cabeza en Las Torres parte alta. Jonathan Arámbula Gutiérrez, de 32 años, jefe de Reacción Inmediata en Playas de Rosarito, fue asesinado a bordo de su vehículo sobre el Bulevar Insurgentes. Hay dos presuntos responsables detenidos por los hechos.

Miércoles 20. Por los tiros que recibió en Lomas del Valle, un sujeto no identificado, de entre 30 y 35 años, falleció en el Hospital General. Víctor Javier Jiménez Padilla, de 31 años, murió a manos de un sujeto desconocido que antes de ultimarlo le espetó: “Hijo de tu puta madre” en Las Torres parte baja. María de Jesús Rangel Valadez, de 49 años, fue asesinada cuando iba a bordo de un automóvil Toyota color dorado en la colonia Corona del Mar. Un sujeto fue detenido cuando en las inmediaciones de la colonia Lázaro Cárdenas, dejaba una cubeta con una cabeza humana cercenada y un narcomensaje: “SIGAN JALANDO HIJOS   DE SU PERRA MADRE ASI. VAN A QUEDAR PUTAS LACRAS MUGROSO”.

Jueves 21.Un hombre falleció en el Hospital General luego de los balazos que le propinaron en Paseos del Vergel. Y en la Tercera Etapa del Río, un masculino fue asesinado con arma punzocortante.

Hasta el cierre de edición, jueves 21 de junio, en Baja California los homicidios dolosos llegaron a mil 400 en lo que va del año.

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