Narco mata campaña

Fotos: Internet
 
Dobleplana Lunes, 9 Abril, 2018 12:00 PM

Era una costumbre tramposa en Baja California. Supongo continúa muy a la sorda. Me enteré en los años sesentas. Cualquiera candidato del PRI visitaba a directores de periódicos. Se trataba de llegar a un arreglo. Publicar todos los días foto y nota de su campaña. Hasta había tarifas: 50 mil dólares para el aspirante a gobernador. Garantizado: Aparecería en primera plana. Con la condición: Un día o dos en nota principal. Aparte cada semana por lo menos discreto anuncio pidiendo el voto. Los demás candidatos a páginas interiores: 20 a mil a cada amarrado en la senaduría. 10 mil si querían ser alcaldes. Lo más barato: 5 mil por cada pretendiente a la diputación. En este pacto no había contrato, orden de inserción y menos factura.

Normalmente el director del periódico se embuchacaba la dolariza. Le daba una migaja al reportero comisionado para seguir la campaña. Había otro camino. Si el candidato no tenía dinero firmaba letras de cambio. Debían ser avalados por un ricacho del PRI. Entonces el dueño del diario hacía una simple y muy entonces usada operación bancaria. Descontaba los documentos. Pero con vencimiento para cuando el comprometido ya estuviera despachando. Así este señor pagaba con dineros del gobierno.  Así le jugaban el dedo en la boca a la Secretaría de Hacienda. Cero impuestos. Ahora casi diariamente publican notas de precandidatos a diputados federales. Todas “recibiendo apoyos unánimes”. Por eso me imagino: La costumbre tramposa sigue. Se presentan como notas y el Instituto Federal Electoral no tiene forma de comprobar.

A fines de los años setentas tuvimos nuestro primer periódico. Y sin buscarlo fue primero un representante personal del candidato a Gobernador, Roberto de la Madrid. Al preguntarnos cuánto le cobraríamos, la respuesta fue “nada, absolutamente nada”. Advirtiéndole: “asignaremos reportero y fotógrafo. Nada más denles facilidades”. El hombre se sorprendió. Me felicitó “por su independencia”. Y simplemente le aclaré: “Los actos de interés público no se cobran”. Pero eso sí le dije: “Cuando Ustedes quieran publicar algo por su cuenta aparecerá con un marco negrito alrededor y la leyenda Inserción Pagada”. Total, la campaña empezó y el primer día fue noticia. La destacamos. Pero los siguiente o era una copia del discurso inaugural o simplemente algo sin interés. No tenía caso nota ni foto. O cuando mucho había alguna pequeña mención sobre la repetición. Entonces fue a verme el representante del candidato: “Oiga, no están publicando nada. Mire, los demás periódicos”. Y con el índice me enseñó la crónica en primera plana. Mi respuesta fue simple: “Mire, el candidato no ha dicho nada interesante. No es noticia su discurso. Cuando diga algo importante seguramente aparecerá en la portada”. Ya no dijo nada. Se fue.

Lo recuerdo a propósito de las campañas presidenciales. Andrés Manuel López Obrador dice un día y otro también: “Funcionará un ‘tren bala’ desde México. Si lo anuncia en Tijuana asegura que llegará hasta Baja California. Al visitar Sonora le cambió: “Tren bala hasta Nogales”. Luego sobre el narcotráfico lo toca de pasadita: “Reforzaremos al Ejército”. Pero no dice dónde y cómo terminará la Procuraduría General de la República. Menos la Agencia Federal de Investigación. La subprocuraduría sobre delincuencia organizada. Policía Federal Preventiva y los oficiales que ni siquiera han cambiado de uniforme y siguen operando como federales de caminos. Naturalmente todos los días critica a Fox.

Felipe Calderón Hinojosa anda por las mismas: “Me voy a convertir en la pesadilla del narco menudeo”. Pero no toca a los Arellano, “El Chapo”, Carrillo Fuentes, “El Mayo” Zambada y satélites. No enchufa eso con otro tema muy repetido: “Vamos a depurar cada cuerpo policiaco”. Los acusa de secuestradores y alcahuetes de narcotraficantes. Siendo realistas. Si entrando empieza a correr agentes tramposos, se tardará mucho. Un ejemplo: Ernesto Ruffo cuando era Gobernador de Baja California me dijo un día. Ya en el cuarto año de su administración: “No me lo vas a creer. Hasta ahorita voy agarrando las riendas de la Policía Judicial”.

Roberto Madrazo anda por las mismas: “Vamos a bajar las tarifas de electricidad y el precio de la gasolina”. Cuando lo escucho pienso: Habla por hablar. Está como el viejo cuento de aquel candidato cuando llegó a un pueblo: “…y también les vamos a construir un puente”. Alguien le corrigió diciéndole. “Aquí no hay río”. Entonces se soltó la puntada: “También les traeremos un río”. Para combatir al narcotráfico anuncia una policía nacional cuando ésas sobran. Total. Repite y repite. Igual como el Comandante Zero en “La Otra Campaña”. Pura cantaleta. No le quita el guante de la cara a López Obrador. Le tunde al PRI y al PAN. Pero pura palabrería. Por eso la tropa periodística no lo toma en cuenta.

Pero hay otro fenómeno. Los vemos todos los días. En cada telediario brotan noticias que calan mucho. Miles de mexicanos se fijan más en esas y hacen poco caso a las reseñas de los candidatos: Ni Madrazo, Felipe o López Obrador lograr atraer como el súper túnel de narcotraficantes en Tijuana. Construido indudablemente por profesionales. Operando desde hace casi un año. Por lo bien hecho y de broma dicen en Tijuana: Deberían acondicionarlo bien para utilizarlo como una garita peatonal más. Inclusive el conductor le da más tiempo a este hecho y no al político. A la siguiente noche estremecen a la pantalla y televidentes más ejecuciones en Nuevo Laredo, Sinaloa y Baja California. Se quedan asombrados.  Luego el periodista Joaquín López Dóriga recuerda a “El Chapo” Guzmán: Hace cuatro años de su fuga y todavía no lo capturan. Las noticias sobre el narcotráfico siguen: La terrible balacera en Acapulco. Increíble en el lugar, hora y forma. Disparadero como si estuviéramos en Irak. Ni siquiera Colombia, Perú, Nueva York, Los Ángeles, Chicago o España han tenido algo parecido.  Y hasta los decomisos de droga llaman más atención. Ya la quisieran los candidatos. Total, las noticias del narcotráfico está matando las campañas. Es triste. Nunca había sucedido en la historia de este país. Por eso al escuchar candidatos me recuerda a don Vicente Lombardo Toledano cuando criticó al Senado de la República: “¿Qué hacemos con el Senado? ¿Lo alquilamos? ¿Lo vendemos?…

 

Tomado de la colección Dobleplana de Jesús Blancornelas, publicado en enero de 2006.

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