Cártel de Sinaloa tras el control de Ensenada


 
Edición Impresa Lunes, 30 Abril, 2018 12:00 PM

La disputa directa entre células dependientes de Sinaloa y los vendedores que no están “alineados” con ningún grupo, aumentó la incidencia de homicidios. Un sujeto identificado como “El Cuatro” y sus matones autonombrados “Los Mercenarios”, están identificados como parte de los ejecutores. Como pieza de la crisis de inseguridad, también el robo con violencia

La cifra de homicidios en Ensenada rebasó la tendencia del mismo mes de abril, pero de 2017, cuando se tenían registradas apenas 40 víctimas contra 78 que suman este 2018. Ocho son los presuntos responsables que la Procuraduría del Estado ha procesado a la fecha por estos asesinatos.

Tan solo en abril se registraron 21 acribillados, incluidas las inhumaciones clandestinas de seis cuerpos hallados en un predio ubicado a un costado del fraccionamiento Villas del Roble, rumbo a Ojos Negros.

En el marco de violencia generalizada, el homicidio que conmocionó a los ensenadenses fue el cometido el 21 de abril, contra el ex delegado de la Isla de Cedros, Adrián Martín Salgado García, de quién autoridades y funcionarios dijeron, se le conocen nexos con el crimen organizado.

El cuerpo quedó tendido en la banqueta de la calle Soto, entre Segunda y Tercera, en el centro de la ciudad. A inicios de 2018 trascendió que Salgado García tenía problemas en la delegación, luego que sujetos incendiaron su vivienda en la isla, pero la investigación de la Fiscalía no reporta ningún avance.

 

NARCOMENUDEO Y VÍCTIMAS COLATERALES

El miércoles 18 de abril a las 6:15 pm en la colonia Bustamante, sobre la calle Coral, un par de sujetos ingresaron a una estética donde dispararon en repetidas ocasiones a José Netzahualcóyotl Pérez Jáquez “El Julio”.

A este hombre se le ubica como uno de los principales líderes de narcomenudeo al norte de la ciudad, específicamente en el poblado El Sauzal.

Ahí quedó herida la propietaria del negocio, con tres impactos de bala en una pierna.

Pérez Jáquez estaba en disputa directa con la célula de Alfonso Niebla Vega “El Poncho” y/o “El Cuatro” y/o “El Noventa”.

El segundo ataque  se registró más tarde en Villas del Sol II, al noreste de Ensenada, a las 21:06 horas; los vecinos reportaron a una persona muerta a bordo de un vehículo Hyundai Elantra.

Se trataba de Félix Ricardo Silva Johnson “El Coreano”, identificado como distribuidor de drogas en dicho fraccionamiento, así como en la Cuauhtémoc, Bahía y California.

“La persona no estaba alineada a ningún grupo delictivo grande, era un distribuidor independiente sin ningún vínculo”, se informó.

Policías localizaron al menos 20 impactos de arma de fuego calibre 9 mm en el cuerpo de “El Coreano”,  testigos indicaron que los responsables huyeron a bordo de una camioneta Toyota RAV4, modelo 1996, color gris, encontrada en llamas sobre el libramiento rumbo a El Sauzal, a la altura de la colonia Rosas Magallón.

El jueves 19 de abril, a las 11:18 horas, en la colonia 17 de Abril, rumbo a Ojos Negros, un hombre fue asesinado por disparos de arma de fuego a unos metros de una comandancia en abandono.

Los responsables ingresaron a la propiedad y dispararon a quemarropa contra Víctor Alberto Hernández Ramírez “El Beto”, con antecedentes penitenciarios por portación de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército y delitos contra la salud.

Los tiradores huyeron en un Toyota Camry, modelo 1998, color verde con gris.

“El Beto” pertenecía a una célula de narcomenudeo de la colonia Lomitas. Como líderes de dicha agrupación, investigadores identifican a José Guadalupe Beltrán Romero “El Lupillo” y Felipe Gandarilla Romero “El Pilo”.

A esta célula la relacionan con el Cártel de Sinaloa, siendo liderada hasta el mes de mayo de 2017, por Julio Alberto Romero Beltrán “El Julio Beltrán”, ejecutado en la ciudad de Culiacán, Sinaloa, a final de ese mismo mes, explicaron a ZETA.

En abril de 2017 tomaron el control “El Lupillo” y “El Pilo”, cuando fue ejecutado otro miembro de la misma célula, identificado como Jaime Lizárraga Lizárraga, quien fungía como operador de logística para el suministro de metanfetaminas de la ciudad de Tijuana a Ensenada.

Desde agosto de 2015, las autoridades tienen registrada la llegada del grupo de narcomenudeo que trabaja bajo las órdenes de René Arzate García “La Rana”.

El 11 de abril apareció una narcomanta en la delegación de El Sauzal, a un costado de la carretera, firmada por el Cártel “La Rana”, con una amenaza contra el Cártel Jalisco Nueva Generación, CAF y al de Sinaloa.

Otros casos, que de acuerdo a la información de inteligencia del Grupo Coordinación, se le responsabilizan a este grupo, son: el homicidio del secretario de Acuerdos de la Procuraduría General de la República (PGR), el 3 de septiembre de 2015; el multihomicidio en el poblado de Ojos Negros, donde cuatro personas fueron asesinadas el  23 de enero de 2016; y el multihomicidio en el Palenque Póker el 15 de noviembre del mismo año.

La célula llegó al municipio en 2015, con la consigna de controlar la venta de metanfetaminas en Ensenada. El recrudecimiento de la violencia contra narcomenudistas independientes en la zona urbana, se tiene registrado que inició con el asesinato de Hugo Iván Rivera Gómez “El Padrino”, el 29 de diciembre de 2016.

Hay otro grupo que se autodenomina “Los Mercenarios”, bajo las órdenes de un hombre a quien las autoridades solo identifican como “El Cuatro”, iniciaron en 2017 con los asesinatos de  los vendedores  “independientes”.

 

NARCOMENUDEO POR COMISIÓN

En reunión con empresarios entrevistados por ZETA, el secretario de Seguridad Pública del Estado (SSPE), Gerardo Sosa Olachea, señaló que “La Rana” es un individuo que maneja una parte del Cartel en Ensenada y Tijuana, pero es uno de los objetivos que viven fuera del Estado. De acuerdo a información de las áreas de inteligencia, vive en Sinaloa, pero tiene casas también en Sonora y Jalisco, estados a los que se traslada.

 

Aunque la Policía Estatal Preventiva (PEP) realiza operativos coordinados para controlar el narcomenudeo, el titular de la Seguridad en el Estado manifestó que hay cientos de vendedores, por lo que resulta difícil que la corporación se detenga en solo uno.

Mencionó que muchos de ellos no son jefes y trabajan por comisión.

Sobre la peligrosidad que representa Baja California en comparación de estados como Sinaloa, respondió que la entidad es un mosaico con habitantes de toda la República Mexicana, con una población flotante, sobre todo en  Tijuana y en el Valle de San Quintín, de ahí que haya filtración de integrantes de bandas delictivas.

Respecto a los homicidios y la relación con el narcomenudeo, reiteró la petición para que los diputados federales legislen que no haya armas, porque los delincuentes “actúan con mucha libertad. Los consignan por portación (de drogas), pero no les toman en cuenta el arma”.

 

ENTRE EL NARCO Y LA DELINCUENCIA EN ENSENADA

El 16 de abril, a una mujer la despojaron de 230 mil pesos que acumuló en su vida laboral, era su jubilación y la dejaron sin nada; de día y en plena vía pública, cuando se dirigía a una sucursal bancaria para hacer el depósito.

Dos días después, el jueves 19, un joven de 24 años de edad identificado como Felipe Nieto Ávila, fue asaltado a las cinco de la mañana, en la estación de gasolina de la colonia Flores Magón.

Tras forcejear con el atracador, prófugo de la justicia, éste sacó un arma y le disparó, el cuerpo quedó dentro de la oficina.

Esa misma mañana, impotentes ante la pérdida de “un buen compañero”, cuando los cinco trabajadores de la estación se reunieron, decidieron no soportar la presión y renunciaron; mientras la familia de Felipe lloraba desconsolada, policías ministeriales y peritos que realizaban el trabajo de investigación.

Más tarde, el drama se agudizó en la colonia 17 de Abril, cuando un comando ingresó al patio de una vivienda y frente a amigos, madre y novia, dispararon a quemarropa contra Hernández Ramírez, de 22 años de edad.

El resto de los homicidios se han cometido en la zona noroeste de la ciudad, en los fraccionamientos de interés social Villas del Roble, Villas del Sol, así como en la delegación de Ojos Negros, Valle de la Trinidad y Valle de Guadalupe.

El punto más conflictivo es el Sur del municipio, rumbo a San Quintín, allá han ejecutado a 22 personas, localizado ocho osamentas y cinco personas han sido lesionadas por disparo.

 

IMPARABLES LOS ATAQUES EN EL SUR

El mismo martes 24 de abril, Juan Ramón Garneri Reyes, de 26 años de edad, fue asesinado a tiros en la entrada a su rancho en el poblado de San Vicente; su padre que se encontraba junto a él resultó lesionado y fue trasladado de emergencia a un hospital de la ciudad.

Un día anterior al ataque, Ramón Garneri circulaba en el poblado junto con su hermano de 16 años de edad, cuando un comandando disparó contra su vehículo, ninguno fue lastimado.

El mismo 24 de abril trascendió que hubo una advertencia contra el abogado de apellido Lanz, quien fue abordado por un sujeto en su despacho e intentó agredirlo con un arma de fuego, pero el arma no se activó.

Además, el robo con violencia bajó durante el primer trimestre del año, pero en general, en el robo con o sin violencia hay un registro de un mil 96 incidentes y esta cifra es ligeramente mayor en comparación a la misma fecha de 2017, cuando se registraron mil 30 incidentes.

Comentarios

comentarios

Tipo de Cambio