Defendiendo a la Guadalupana

Foto: Internet
 
Opinionez Lunes, 18 Diciembre, 2017 12:00 PM

Corría 1994, mi hijo Cristóbal tenía días de nacido y yo no podía estar con él ni con su madre. Me encontraba en Madrid estudiando mi doctorado, esperando con melancolía el día que se mudaran conmigo al Viejo Mundo. En ese sábado otoñal, la tristeza se convirtió en mal humor y tedio, estaba como león enjaulado en el minúsculo departamento que había alquilado, salí a la calle, pero el barrio no ofrecía mucho: las calles semi desiertas; unos cuantos yonquies en la boca del metro vendiendo caballo; el bar de la esquina con traga perras abusando de las pensiones de ancianos. Tomé un taxi y pedí que me llevara a la Puerta del Sol, en la zona turística habría algo que hacer o ver. Ensimismado subí al vehículo, no quería conversar de política o religión con ningún taxista platicón, pero uno de esos me tocó.

El buen hombre de inmediato identificó mi acento mexicano, que por aquellos años era un pasaporte al buen trato de muchos españoles de mediana edad o ancianos, simpatizantes de la República que había derrocado Franco y que México había respaldado acogiendo a miles de refugiados y a su gobierno legítimo; también esa generación había crecido escuchando música de Jorge Negrete y Agustín Lara, que hasta un chotis a Madrid le había compuesto; así que el taxista estaba contento de traer a un mexicano como pasajero, platicaba de lo mucho que le agradaban los mexicanos y yo callado, esperando que se concentrara en el volante y los semáforos, pero nada, seguía hablando y preguntando cómo tarabilla, hasta que para hacerse el simpático, empezó a hablar como mexicano, exagerando lo cantadito de nuestro tono, con ese desatino hirvió mi sangre, sin embargo, intenté aguantar vara; pero el amigo no paraba, seguía con su cantaleta, que si Cantinflas, que si Hugo Sánchez, que si el Chavo de Ocho le gustaba a sus nietos, y yo, de enfado, todavía calientito por aquello de habernos arremedado, hasta que se le ocurrió decirme que la Virgen de Guadalupe ¡era española!, soy agnóstico, pero guadalupano como buen mexicano.

“Cómo que española c*!v#¥…!!@???”, pensé ya encabronado, y le reclamé su ignorancia, pero el amigo era extremeño, y como prueba de que el ignorante era yo, señaló a la virgen que colgaba de su retrovisor, ¡era mi virgen!, pero era extremeña como Cortés y la mayoría de los primeros conquistadores.

Enterarme de la extranjería de nuestra virgen en ese contexto de mal humor, me puso como agua para chocolate que se convirtió en frasco de alcohol en un incendio. Exploté cuando hizo referencia a “sus” antepasados, los conquistadores. “¿Cuáles tus antepasados?”, pregunté, ya en franco desafío, “dirás los míos, tú desciendes de los cobardes que se quedaron en Extremadura sirviendo hasta el último tercio del siglo pasado a señoritos terratenientes; tú desciendes de los tontos que se conformaron con su triste realidad, yo de los conquistadores de un gran imperio”. Frenó de sopetón el coche y me bajó, no iba a permitir que lo insultaran de tan fea manera. Descendí y seguí mi trayecto a pie con una rara mezcla de sentimientos, para nada seguía aburrido ni melancólico, estaba entre orgulloso de mi discurso y avergonzado de mi comportamiento, al final, el hombre solo quería platicar.

Reía camino a la Puerta del Sol en donde me senté a tomar un vino de la casa acompañado de una paella, disfrutando de los aires que mis antepasados abandonaron por una mejor vida, y meditando que me valía madre si la Virgen de Guadalupe era extremeña, después de todo, México es un gigante comparado con la pobre Extremadura, la tierra de quienes lo conquistaron, y la Virgen ES NUESTRA, solo ellos saben que nació española. ¡Viva nuestra Virgen!, la mexicana, la morena como nosotros, la Virgen de Guadalupe.

 

Jesús Alejandro Ruiz Uribe es Doctor en Derecho Constitucional, ex diputado local, rector del Centro Universitario de Tijuana en el estado de Sonora y coordinador estatal de Ciudadanos Construyendo el Cambio, A.C. Correo: chuchoruizuribe@gmail.com

Comentarios

comentarios

Notas relacionadas

Tipo de Cambio