El activismo de Vicente Fox, a través de su organización Alma de México, mantiene un interés político-electoral innegable y criticable. Es más, sus movimientos, presentaciones y discursos recientes, se enfilan a 2027. Incluso, la reaparición de Santiago Creel, exsecretario de Gobernación en el “gobierno del cambio”, de buscar una diputación para el próximo año es señal de que el foxismo anda ansioso de poder.
La respuesta de la mandataria coloca en tensión el respaldo de figuras históricas del panismo frente a un caso que la Fiscalía cifra en miles de millones de pesos.
La mandataria descarta cualquier carga política en los citatorios mientras la oposición prepara acciones en defensa de Campos, quien comparecerá el 27 de mayo.
Cada dicho debería de estar acompañado de pruebas, es lo que sugirió la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, sobre las declaraciones y confesiones del Mayo Zambada durante la reciente audiencia del capo en Nueva York.
Vítores, fanfarrias, parafernalia, desfiles, y sumisión total ante la figura del Presidente era como se celebraba cada 1 de septiembre; eso sí, siempre en el ambiente de algarabía que caracteriza a los mexicanos. La obligación de informar con prontitud y transparencia fue transformada en la fiesta del Presidente.