La gobernadora panista de Chihuahua declinó comparecer ante el Senado y enfrenta acusaciones de pretender conducir ella misma la investigación del caso.
El PAN vinculó el caso con gobernadores morenistas señalados por presuntos nexos criminales para contrarrestar la presión política sobre Campos Galván.
La investigación formal determinará si la colaboración extraoficial de agentes de EE.UU. implicó también conocimiento previo de la gobernadora panista.