Como si el “horno estuviera para bollos”, la alcaldesa de Tijuana se toma esa atribución que vendrá a colapsar la atención medica que brinda el Issstecali, ya de por sí deficiente desde hace algunos años.
No existe la menor duda de que tanto los que rechazan, sin tapujos, la reducción de la jornada laboral (como Carlos Slim, la COPARMEX, el CCE, y otros del mismo pelaje), así como los que se muestran “simpatizantes”, son todos ellos enemigos a ultranza de la clase obrera. Unos disfrazados y otros sin disfraz.
El Viaducto no es una obra para la ciudadanía, sino para favorecer la producción y el comercio de mercancías, la oferta de servicios, así como la producción y captación de plusvalía.
Si alguien compara la médula del programa político de la candidata del partido Morena, Claudia Sheinbaum y el programa de la panista Xóchitl Gálvez, se dará cuenta que no existe diferencia alguna. Son, uno y otro, como dos gotas de agua. Entreguistas y vendepatrias.
Le pregunto, señor presidente Lic. Armando Ayala Robles, ¿estos servidores públicos servirán para proteger y servir a la ciudadanía o para perjudicarla como es en este asunto?
El magnate alardea de ser “muy mexicano” y oriundo de la colonia proletaria, Libertad, de Tijuana. ¿Entonces por qué nadie lo conoce en dicha colonia? ¿Dónde está su casa?, ¿su familia? Además, preguntamos: ¿a qué escuelas acudió?
El XXIV Ayuntamiento tijuanenses debería canalizar o tener una cuadrilla de empleados para que cuando haya una colisión de automotores, sean los encargados de barrer la zona siniestra.
Biden abraza a Netanyahu diciéndole: “estoy contigo Benny, yo sé que el bombazo en el hospital Al-Ahli Arab lo hicieron los del otro equipo” y le proporciona más armas y dinero
El sátrapa del Partido Morena, López Obrador, con gran alarde calificó de “histórico” el reciente aumento al salario mínimo que la clase patronal burguesa, a través de la CONASAMI (Comisión Nacional de los Salarios Mínimos), le aventó a la clase obrera.