El INE actuaría solo como enlace entre los partidos y las autoridades de inteligencia, sin facultades para investigar ni pronunciarse sobre candidaturas.
La presidenta del INE exigió que la ley deje en manos de la FGR, UIF, CNI y CNBV, y no del instituto, la determinación de "riesgo razonable" en candidaturas.
La propuesta conserva el voto ciudadano para elegir juzgadores, pero impone un filtro técnico único y jornadas electorales separadas de los comicios políticos.
La presidenta de México escuchó quejas por más de una hora sobre el abandono del Estado a San Quintín; y la frivolidad de pedirle una foto fue lo que detonó el malestar de Sheinbaum.