Prevé recursos para 2024, por 9.6 billones de pesos, derivados del cobro de impuestos, ingresos petroleros, así como el pago de derechos y contribuciones.
Por décadas, sólo se supo su nombre en clave, aunque sus huellas se encuentran perdidas entre millones de reportes y documentos de la Dirección Federal de Seguridad (DFS), la temible policía encargada del espionaje político en el México de los años setenta y ochenta