Para Luis Álvarez “El Haragán”, el rock es una forma de expresión liberadora que tiene orígenes profundos en la rebeldía y audacia de levantar la voz ante injusticias sociales. Hoy en día, el llamado “cronista de la realidad”, quien goza de una trayectoria de 37 años, observa un escenario adverso al que la música, tanto nacional como internacional, no está respondiendo.
“Se supone que el rock no toma partido. Es un ritmo que te motiva a liberarte. Es expresión y es rebeldía. No es un ritmo que se alinee con planteamientos políticos, religiosos o racistas, o lo que sea, pero, a nivel mundial, hay grupos, hasta famosos, que están dando la espalda a la humanidad, que apoyan el genocidio, que apoyan los asesinatos que están cometiendo estas grandes potencias y, de verdad, también deberíamos darles la espalda”, aseveró a ZETA.
Agregó: “Hay una época delicada para el movimiento de rock, no solamente mexicano y latino, sino mundial, en la que debes saber dónde estás parado y para quién estás trabajando. ¿Estás trabajando para el imperio? ¿Estás trabajando para la libertad? Debes tener una postura”, expresó el artista independiente.
Al recordar el contexto en el que inició su trayectoria, Álvarez contrastó las inquietudes de aquella generación.
‘’Cuando yo empecé, había cosas que venían de los 80, 70, que había pasado la masacre del 68 en México. Había pasado muchas cosas, la revolución cubana, todo. Entonces, todos queríamos ser revolucionarios y partidarios de la libertad. Actualmente hay mucha tela de donde cortar: acaba de pasar una pandemia, está habiendo una masacre allá en Gaza, hay masacres que se están dando en el mundo, aquí mismo, en México, en cualquier parte del mundo. Entonces, hay que hablar. Se supone que el rock es peligroso para el sistema’’.
El cantante llegará a esta frontera para ofrecer un concierto el próximo 12 de septiembre en Black Box Tijuana, donde compartirá cartel con la agrupación de reggae Ganja.





