Dora Barrancas, residente de la colonia Libertad, presentó una denuncia ante la Sindicatura Procuradora del XXV Ayuntamiento de Tijuana por lo que calificó como una forma “irregular” en que un grupo de ciudadanos tomó el centro comunitario Libertad que estaba a su cargo.
En el documento, Dora Barrancas y su hija, Dora Jacqueline Morales, señalan que el 31 de julio de 2026 se llevó a cabo “una supuesta toma de protesta” en el centro comunitario Libertad, sin que existiera convocatoria pública y sin que se le notificara aun cuando ella.
Ello, en alusión al evento en que una nueva mesa directiva, encabezada por la señora Mónica Reyes, rindió protesta ante la delegada de Otay, Karla Patricia Méndez Ruiz, e ingresó al inmueble.
“Se hace constar que a la fecha no existe un acta de entrega-recepción formal ni un documento de remoción o destitución firmado por la autoridad competente que revoque mi cargo”, dijo y pidió la intervención de la síndica Teresita Balderas para que revise la legalidad de ese acto, “se respete” su nombramiento “vigente” y se dé respuesta por escrito sobre la situación actual del centro.
“No he entregado el centro, no he renunciado a mi cargo y no reconozco como válida dicha toma de protesta” aseveró en el documento.
En entrevista ofrecida para dar réplica a los señalamientos de que fue objeto por un grupo de ciudadanos publicados por ZETA en la nota: “En el abandono, centro comunitario de La Libertad; Burgueño desaira petición”, Dora Barrancas y Dora Jacqueline Morales rechazaron que el centro de la colonia Libertad haya estado inoperante, ni secuestrado.
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“¿Cómo dicen que estaba abandonado?, no pueden decir eso, no estaba abandonado el centro comunitario”, afirmó Dora Jacqueline, quien relató que tuvieron que pintar los baños ellas mismas porque la delegación Otay-Centenario “nunca las apoyó”.
Mostraron imágenes del mes de julio de reuniones que sostenían las personas mayores los viernes, y aseguraron que la persona encargada del club de las personas mayores contaba con llaves para ingresar al recinto. Se efectuaban sesiones del INEA los sábados. Por un año y tres meses hubo clases de enfermería e incluso actividades los domingos, y recientemente estaban llevándose reuniones con una psicóloga.
Explicaron que el centro comunitario dejó de tener energía eléctrica por dos años, debido a que se cayó un poste y pese a hacer gestiones ante la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y el Ayuntamiento de Tijuana no se logró recuperar el servicio, toda vez que la administración municipal no hizo lo propio.
A la postre, el centro tuvo electricidad porque estaba “colgado” por una persona relacionada con el instructor de box, quien no entregaba “ni un cinco” de las cuotas de mantenimiento y podía ingresar al espacio ya que contaba también con llaves.
Exhibieron dos peticiones ciudadanas a la delegación Otay-Centenario, fechadas el 27 de marzo y el 7 de abril, para rehabilitar el centro comunitario porque se cayeron las hojas de tabla roca. Además, informaron que la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana (CESPT) dejaron “un gran hueco” a un lado que está deslavándose.
Dora Barrancas reconoció que la empresa Nexflix hizo donativos en especie, como unos abanicos, el dispensador de agua, a cambio de que se le permitiera filmar una película en el centro comunitario. “Yo no agarré ni un cinco”, dijo.
Consideraron ingrata la actitud de algunos de sus vecinos que señalaron de haber cometido irregularidades, ya que la señora Dora Barrancas aseguró haber prestado ayuda a uno de los familiares de los denunciantes para una cirugía en el Hospital General de Tijuana.
Desde que estaba como presidente municipal Arturo González Cruz (2020-2021), Dora Barrancas fue designada como encargada del centro comunitario.
ZETA solicitó una entrevista con la Secretaría de Bienestar; dependencia encargada de los centros comunitarios, pero no fue concedida. (Julieta Aragón)
Nota relacionada: https://zetatijuana.com/2026/07/en-el-abandono-centro-comunitario-de-la-libertad-burgueno-desaira-peticion/






