La Fiscalía General de la República (FGR) detuvo el 17 de julio de 2026 a Justo Aurelio Rivera Parrazales, empresario señalado como operador logístico y financiero de un grupo delictivo, tras ejecutar cuatro órdenes de cateo en distintos inmuebles de Mérida, Yucatán.
La operación fue encabezada por personal de la Secretaría de Marina (SEMAR), la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la propia FGR, de acuerdo con el Gabinete de Seguridad de México. Las autoridades federales aseguraron 15 vehículos de alta gama y diversos bienes con un valor superior a 145 millones de pesos.
Según reportes locales, la detención de Rivera Parrazales ocurrió durante una redada en una residencia de lujo en el norte de Mérida. Entre los inmuebles cat, además de la vivienda donde se concretó la aprehensión, se encuentran un local comercial del centro de la ciudad donde operaba la empresa Inmedicen, una residencia en el fraccionamiento La Rejoyada de Komchén y bodegas sobre la carretera Komchén-Kikteil.
Rivera Parrazales está señalado por presuntos vínculos con el cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y por posibles nexos con el asesinato del empresario José Ángel Dávila Bernal, ocurrido en Mérida en septiembre de 2024, aunque estas versiones no han sido confirmadas de manera oficial. La investigación es conducida por la Fiscalía Especializada en Investigación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita, Falsificación y Alteración de Moneda y Fiscales (Feiorpifamf).
El empresario también es señalado por presunto desvío de recursos en colaboración con el exgobernador de Chiapas, Rutilio Escandón Cadenas, actual cónsul de México en Miami, según versiones periodísticas locales. En marzo de 2025 habían circulado reportes en medios de Querétaro que daban por muerto a un empresario con el mismo nombre en un ataque atribuido al CJNG en esa entidad; la detención confirma que dichas versiones eran incorrectas.





