El agente fue ejecutado por sicarios a bordo de un sedán blanco. Tras asesinarlo, le dejaron una cartulina con amenazas por presuntos nexos con Jesús Rafael Yocupicio, “El Cabezón”.
La detención de "El Valdo" expone la reconfiguración criminal en Colima, donde exintegrantes del CJNG migran al Cártel del Golfo y mantienen redes de narcotráfico con alcance binacional.