De pronto estoy con Gabriela devanándome los sesos para encontrar un tema para comunicarme contigo, querido lector, y hoy es uno de esos días que el cacumen no se abre y que las ideas no acuden con la velocidad y alegría de siempre.
Hablar de Trump, ¡ay! ¡Qué flojera! Ya todos los medios están cuajados y cargados de los temas que él aborda. Por ejemplo, hoy está en Davos arrebatándole la isla de Groenlandia que tiene solo 55 mil habitantes y puede que en su enorme subsuelo haya minerales como el litio, que se hace indispensable en esta época tecnológica.
Putin ya nos cayó gordo con los muertos en Ucrania y las discusiones de si habrá paz o no.
Israel hace lapsos entre la paz que se pacta y “despacta” a cada rato.
Líbano está en su batalla de librarse del dominio de Hezbolá y Siria intenta aplacar a los diferentes grupos guerrilleros que la asolan.
A Irán ya se le levantó el pueblo con ganas de correr a los ayatolas, quitarles el velo a las mujeres, tirar la sharia a la basura y modernizarse en el vestido y en los negocios, pues han derrochado una fortuna proveyendo de armamento a los grupos guerrilleros de la comarca.
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Venezuela todavía huele al tufo de Maduro y a la democracia que no surge por la imposición americana.
Cuba está como el mono que se cae y que no con apagones constantes.
Los narcos en México siguen haciendo de las suyas, pues el cártel de Jalisco continúa incólume, aunque algunos narquillos de varios niveles ya han caído.
Y ahora viene el mundial, así que, lector amigo, te atiborrarás de fútbol soccer con el que la FIFA nos endilgará una temporada de verano.
Y aquí me encuentro con Gaby, devanándome el cerebro y buscando un tema alegre y divertido con qué obsequiarte, amigo lector.
Amigo lector, viviremos un año que soñamos sin tropiezos, y por supuesto, el mundial lo ganará México.
José Galicot es empresario radicado en Tijuana.
Correo: [email protected]







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