ante la fuerza terrible de los átomos, vemos que se han controlado y pactado acuerdos que evitan el uso de las armas nucleares, que hasta el día de hoy, solo se han utilizado contra humanos en Hiroshima y Nagasaki, sin que dejen de ser un factor los elementos de detección y de succión de los proyectiles y los drones como el “Iron Dome” de Israel.
En 2015 en su visita a Ciudad Juárez, el Papa Francisco, fue cuestionado por la prensa internacional sobre la “religiosidad cristiana” del entonces candidato Trump y su desprecio por las personas migrantes. “No sé qué tenga de cristiano una persona que se refiere así a los migrantes”, expresó el Papa Bergoglio; el candidato republicano sintió el rigor de la autoridad moral del Pontífice argentino, quien lo recibió unas semanas después en el Vaticano.
Lo que Washington y Tel Aviv no terminan de comprender es algo que los iraníes conocen por experiencia propia: la memoria histórica pesa más que cualquier cálculo geopolítico superficial. Irán no es un Estado creado artificialmente sobre un mapa colonial, como sí ocurrió con Irak o con varias naciones africanas. Es una civilización con miles de años de continuidad histórica, donde la diversidad étnica ha sido la norma y no la excepción.
Un edificio en The Palm resultó impactado y el Burj Khalifa fue evacuado. También se reportaron explosiones en Abu Dabi, Bahréin y un intento de ataque contra una base militar en Qatar.
Un ataque aéreo atribuido a Israel contra una escuela primaria en la provincia iraní de Hormozgán provocó decenas de muertes infantiles, en medio de la ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos contra Teherán.
A Irán ya se le levantó el pueblo con ganas de correr a los ayatolas, quitarles el velo a las mujeres, tirar la sharia a la basura y modernizarse en el vestido y en los negocios, pues han derrochado una fortuna proveyendo de armamento a los grupos guerrilleros de la comarca.
El poeta palestino Samer Abu Hawwash se pronunció en FIL Guadalajara contra el genocidio en Palestina: “La violencia que ejerce Israel, el genocidio, es algo que ocurre cada cuantas generaciones y nosotros tenemos la mala suerte que nos tocó ser testigos de este genocidio”
El desenlace final se desarrolla en el campo de batalla de la información. Los próximos meses y años marcan la lucha más crítica por la verdad en la historia del conflicto.
Los aliados de Israel en todo el mundo se esfuerzan desesperadamente por ayudar a Tel Aviv a restablecer una narrativa convincente, no sólo con respecto al genocidio en Gaza, sino a todo el legado del colonialismo israelí en Palestina y Medio Oriente.