Carlos Slim Helú, presidente Honorario y Vitalicio de Grupo Carso y de América Móvil, identificó el 26 de mayo de 2026 la drástica caída en la producción petrolera y la situación de Petróleos Mexicanos (PEMEX) como el mayor problema que enfrenta México en la actualidad, al tiempo que anunció una inversión de 5 mil millones de dólares para este año y calificó de “irracional” la reciente rebaja en la calificación crediticia soberana otorgada por la agencia Moody’s.
En su conferencia anual de prensa celebrada en la Ciudad de México, Slim Helú expuso que la producción actual oscila entre un millón 500 mil y un millón 600 mil barriles diarios, cifra que consideró “sumamente baja” frente a los niveles históricos registrados en sexenios anteriores. Para dimensionar la caída, el empresario trazó una comparación cronológica: durante la administración de Adolfo López Mateos (1958-1964), la producción ascendía a 290 mil barriles diarios; con Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970), a 370 mil; con Luis Echeverría Álvarez (1970-1976), a 570 mil; con José López Portillo (1976-1982), alcanzó un millón 800 mil barriles; con Miguel de la Madrid Hurtado (1982-1988), llegó a 2 millones 580 mil; con Ernesto Zedillo Ponce de León (1994-2000), a alrededor de 2 millones 900 mil; y con Vicente Fox Quesada (2000-2006) y Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012), se llegó a los 3 millones 200 mil barriles diarios.
“Ahorita estamos hablando de un millón y medio, un millón 600. Vamos a suponer que son un millón y medio de barriles, pues es sumamente baja respecto a lo que debería de ser”, declaró.
Slim Helú urgió a PEMEX a concentrarse en incrementar su producción y señaló que la debilidad financiera de la paraestatal —incluyendo sus deudas y los incumplimientos de pago— deriva directamente del bajo volumen productivo. “Lo que debe hacer es producir petróleo. Hubiera sido impresionante que tuviera, por ejemplo, 2 millones de barriles ahorita a 100 dólares”, afirmó. Añadió que una mayor producción debe ir acompañada de capacidad de refinación suficiente y del aprovechamiento del gas natural, no solo para la generación eléctrica mediante ciclos combinados, sino también para la petroquímica.
Respecto a la rebaja en la nota crediticia de México realizada por Moody’s, el empresario cuestionó la metodología de quienes toman esas decisiones. Señaló que la proyección de que la deuda pública llegará a 60 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en 2026 parte de un escenario pesimista que asume que el país no crecerá este año y que el déficit fiscal superará el 4.0 por ciento. “Si logramos empezar a invertir y a crecer como es de esperarse, es irracional esa calificación”, afirmó. Aunque reconoció que la rebaja tiene efectos concretos —como el freno a la inversión y el encarecimiento del financiamiento externo—, el magnate descartó que represente un motivo de preocupación fundamental.
En ese marco, el presidente Honorario y Vitalicio de Grupo Carso reveló que destinará 5 mil millones de dólares en inversiones en México durante este año, sin precisar en qué sectores específicos se distribuirán los recursos. Arturo Elías Ayub, director de Alianzas Estratégicas de América Móvil, informó al término del evento que los fondos se asignarán a todos los sectores en los que participa el grupo y adelantó que daría a conocer más detalles ante la prensa. Slim Helú destacó que el país atraviesa un momento de potencial crecimiento, con amplias oportunidades de inversión en infraestructura petrolera, transporte, energía eléctrica y administración del agua, y subrayó que el actual Gobierno trabaja para promover —y no obstaculizar— la llegada de capital privado.
Publicidad
En lo relativo al desempeño histórico de la economía, el empresario recordó que entre 1958 y 1979 el país registró un crecimiento promedio de 6.8 por ciento anual con una inflación de apenas 2.2 por ciento. A partir de 1982 y durante los siguientes 44 años, el crecimiento se desaceleró a menos de 1.9 por ciento anual, tendencia que, indicó, se mantiene hasta la actualidad.
En materia de vivienda, Slim Helú calificó de positivo el incremento en el monto máximo de crédito del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (INFONAVIT), que pasó a 6.8 millones de pesos, equivalente a un aumento de 132 por ciento respecto al límite anterior. “Eso va a inducir en la construcción de casas; en el área inmobiliaria se tendrá mucho en la construcción de vivienda. Infraestructura, vivienda, construcción generan muchos empleos”, señaló.
Respecto al sector de telecomunicaciones, el empresario recomendó revisar el modelo de verificación de líneas telefónicas al considerar que el plazo establecido para el registro de usuarios es excesivamente corto. Informó que para este año se prevé eliminar 400 mil líneas de cobre y que en 2027 la conectividad que ofrece América Móvil en el país operará en su totalidad sobre fibra óptica. Lamentó que Telmex no cuente con autorización para ofrecer televisión de paga desde hace 45 años, pese a las promesas formuladas durante la administración de Andrés Manuel López Obrador. El magnate también expresó pesar por la salida de Telefónica del mercado mexicano, atribuida al alto costo de las rentas del espectro radioeléctrico.
¿QUIÉN ES CARLOS SLIM HELÚ?
Carlos Slim Helú, de 86 años de edad, nació el 28 de enero de 1940, en la Ciudad de México. Es hijo de Julián Slim Haddad y Linda Helú Atta, ambos de origen libanés y cristianos maronitas. Estuvo casado con Soumaya Domit Gemayel, desde 1966 hasta el fallecimiento de su esposa, en 1999. Ambos procrearon a seis hijos: Carlos, Marco Antonio, Patrick, Soumaya, Vanessa y Johanna.
A los 17 años de edad, fundó su primera empresa, una embotelladora. En 1961 se tituló como ingeniero civil en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde además impartió clases de álgebra y programación lineal, mientras aún era estudiante. En 1965 fundó Inversora Bursátil, su primera empresa, y comenzó a construir lo que sería Grupo Carso, nombrado así por la combinación de las primeras letras de “Carlos” y “Soumaya”, nombre de su esposa.
Durante estos años fundó y adquirió varias empresas en sectores como el inmobiliario, maquinaria, bienes raíces y arrendamientos. En 1976 adquirió el 60 por ciento de la empresa Galas, dedicada a la impresión de etiquetas y calendarios. En 1980 creó formalmente Grupo Carso, que abarcaba industrias como construcción, minería, comercio, alimentos y tabaco, entre ellas Jarritos del Sur, Dulces de México y Bienes Raíces Mexicanos.
Durante la crisis económica de 1982 en México, continuó invirtiendo y adquirió empresas como Reynolds Aluminio, Hulera Centenario, BIMEX, CIGATAM, Euzkadi, Artes Gráficas Unidas, Minera Frisco, Sanborns, General Tire, NACOBRE y Seguros de México o SEGMEX (posteriormente fusionada con Seguros América y rebautizada como Seguros Inbursa, que luego formó parte de Grupo Financiero Inbursa). En 1986 creó la Fundación Carso (actual Fundación Carlos Slim), dedicada a programas sociales y de desarrollo.
En 1990, junto con Southwestern Bell y France Telecom, ganó la licitación para adquirir Teléfonos de México (TELMEX), privatizada por el Gobierno de Carlos Salinas de Gortari, formando Carso Global Telecom y creando la marca Telcel, a partir de Radiomóvil Dipsa (en la actualidad América Móvil, compañía de telecomunicaciones móviles que se convertiría en uno de los principales operadores en América Latina).
En 1991 adquirió la cadena de Hoteles Calinda (actualmente OSTAR Grupo Hotelero). En 1992 compró CONDUMEX y en 1993 la mayoría de General Tire y Grupo Aluminio. En 1993 adquirió el 3 por ciento acciones de Apple Inc. En 1997 compró Prodigy, un proveedor estadounidense de Internet, con el que formó una alianza con Microsoft para lanzar ProdigyMSN en español.
En 1999 compró la Pastelería Francesa El Globo y creó Carso Infraestructura y Construcción (CICSA). Ese mismo año falleció su esposa. En 2008 compró el 6.4 por ciento de las acciones del periódico estadounidense The New York Times, convirtiéndose en uno de sus principales accionistas.
En 2010, 2011 y 2012 fue reconocido por la revista Forbes como la persona más rica del mundo. En este último año, su empresa Grupo Carso adquirió participaciones mayoritarias en equipos de fútbol como el Real Oviedo, en España, así como el Club León y Club Pachuca, en México.
En sus últimos años abandonó la mayoría de los consejos de sus empresas y se desempeñó como presidente de varias fundaciones y organismos relacionados con el desarrollo social y económico en América Latina. En 2025, su fortuna era de 92 mil 300 millones, siendo el hombre más rico de México y América Latina, así como el número 19 a nivel mundial, según el listado Forbes Forbes Billionaires de ese mismo año.
Asimismo, recibió los premios como la Medalla Sorolla, en 2011, y la Orden del Cedro Nacional, en 2008.






