Repuntan delitos sexuales

Foto: Cortesía.- Adolescentes de preparatoria y secundaria son las principales víctimas de acoso y abuso sexual, sin embargo, hay registro de niños y niñas afectados por corrupción de menores en un 27.58% más que el año pasado
 
Edición Impresa martes, 20 noviembre, 2018 01:00 PM

Los casos de víctimas por violación

equiparada aumentaron 22 por

ciento en los primeros nueve meses

de 2018 respecto al año anterior. A

la par, las denuncias por abuso

sexual incrementaron 10% durante

el mismo periodo, y la corrupción

de menores subió 27.58%  en el Estado

“Las violaciones, abuso sexual, acoso y corrupción de menores con fines de explotación sexual están a la alza, Baja California Sur se ha convertido en semillero de abusadores sexuales, y esto tiene que ver muchas veces por la complicidad de ciertas instituciones, hay policías metidos en esto, recordemos el caso de marzo de 2016 en Todos Santos, un policía manejaba una red de prostitución que seguramente también había menores de edad, entonces, la entidad sigue en doble rojo en ese tema”, refirió á ZETA un miembro del Consejo Ciudadano de Atención a Víctimas del Delito en el Estado.

De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), la violación equiparada tiene que ver con la cópula con personas incapacitadas para resistir física o psíquicamente el acto, por razones de padecimientos físicos o mentales, edad u otras condiciones o situaciones de indefensión.

El registro de víctimas por violación equiparada creció un 22 por ciento en los primeros nueve meses de 2018 en comparación con el año anterior. Además, existe una cifra negra superior al80% de delitos que no se denuncian.

José Antonio Hirales Mejía, de 54 años, originario de La Ribera en Los Cabos, con domicilio en Sandía y Toronja de la colonia Indeco, presunto abusador de menores identificado por seis víctimas; goza de plena libertad

“Gran parte de las mujeres que acuden han sufrido de algún tipo de violencia doméstica, sexual, y no solamente de extraños, también de familiares, muchos no denuncian por pena, y otras siempre protegen al hombre. Hay una cultura del machismo que a las mujeres no nos hacen mucho caso”, expuso Silvia Lupián Durán, titular del Consejo Ciudadano para la Seguridad y la Justicia Penal y coordinadora general de las mesas de Seguridad y Justicia en Baja California Sur.

“Me siento mal, me siento triste de que haya una sociedad que no respete a las niñas, a las mujeres, que ahora por tener falda no respeten a las niñas, usas falda, tú lo provocaste, son personas que no tienen conciencia. Como yo y más jovencitas que pasamos por lo mismo, tienen miedo a volverlo encontrar y que nos diga ‘por tu culpa me metieron a la cárcel’ y quiera hacer otra cosa y no nada más conmigo, sino con otras niñas”, lamentó Jennifer, víctima reciente de abuso sexual y que tuvo el valor de denunciar a su agresor.

Otro de los delitos que repunta en lo que va de 2018, es la corrupción de menores, lo cual refiere a la manipulación o abuso de incapaces por parte del autor del delito, quien hace participar a la víctima de forma prematura u obscena, en actividades de naturaleza sexual, prostitución, pornografía y conductas que afectan el desarrollo de la víctima.

Comparando los primeros nueve meses de 2017 con 2018, este año hay más denuncias por corrupción de menores en un 27.58%.

“Se está atendiendo mucho el tema de delincuencia organizada, pero las autoridades no están viendo el problema, está bien que se invierta en patrullas, en policías, pero también deben buscar alternativas para mejorar las condiciones de la población, la ciudadanía está ciscada ante tanta inseguridad, pero hay conductas que se están disparando y por descuido”, demandó el representante del Consejo Ciudadano de Atención a Víctimas del Delito.

 

VÍCTIMAS DESESPERADAS

El miedo se apoderó de estudiantes de la Escuela Secundaria Técnica 17 de La Paz, ubicada en Calle Guillermo Prieto y Uxmal de la colonia Pueblo Nuevo, donde en una semana se registraron cinco casos de abuso sexual y acoso a estudiantes y a una madre de familia.

Los hechos se registraron el 7 de noviembre, cuando Jennifer, de 13 años, caminaba en dirección a la secundaria cuando “un señor” se atrevió a tocarle los glúteos y se masturbó frente a ella.

“Iba caminando sola y a un tipo que le alcancé a ver la cara. Sentí pasos, volteé para atrás y me pregunta la hora se la di y entonces aprovechó, tocó mis nalgas, le dije qué le pasa y lo aventé para la calle; él se dio la vuelta a un carro que estaba estacionado,  tiene sus pantalones abajo y masturbándose  frente a mí.  Lo que yo hago es correr e irme para la escuela”, compartió la adolescente, quien de inmediato informó a sus maestros y posteriormente a su madre.

Al día siguiente, su mamá, de nombre Glenda, la acompañó hasta la escuela y regresó por la misma ruta, donde tuvo la sorpresa de toparse con el mismo sujeto, quien intentó hacer lo mismo con ella.

La madre de la menor se armó de valor y lo enfrentó, tomándolo de la camisa y llevándolo hasta la secundaria para que fuera reconocido.

“Las niñas por medio del cerco lo identifican, era el mismo hombre que les había faltado al respeto, me quedo con él y llega la Policía; traigo mucho coraje, porque voy a ver qué pasó con él, saber qué procede, y me dicen que ya lo soltaron, que les dan 24 horas, cuando me habían dicho que eran 72 horas”, lamentó.

La denuncia quedó establecida bajo el número LPZ/9476/2018/NUC por el delito de exhibicionismo y abuso sexual de personas menores de edad.

“Voy a la atención a la mujer y me salen con que me tengo que esperar a que les llegue el papel para empezar a proceder, entonces si hubiera sido al revés, y yo lo hubiera matado al hombre, ahí si entra derechos humanos y van sobre mí, y ahora que son varias las niñas, no nomás soy yo y mi hija, son varias niñas que tienen ese problema y el hombre dónde está, ya se nos peló, ya se fue. Ahora toca esperar a que pase algo feo, y no tenemos por qué esperar a eso”, lanzó.

El temor de Glenda por su hija es grande, pues asegura, no es posible que hayan soltado al hombre, por no encontrar delito por perseguir.

En su Artículo 80, el Código Penal considera grave “a quien sin propósito de llegar a la cópula ejecute un acto sexual en una persona menor de catorce años de edad o persona que no tenga capacidad para comprender el significado del hecho o que por cualquier causa no pueda resistirlo o la haga observar o ejecutar dicho acto; se le impondrán de dos a cinco años de prisión y multa de doscientos a quinientos días. Si se hiciera uso de la violencia física o moral, la pena prevista se aumentará en una mitad”.

El 7 de noviembre se interpusieron seis denuncias en contra de este sujeto, cinco de ellas por alumnas de la Escuela Secundaria Técnica 17 y una más por la señora Glenda.

“(La autoridad) Está esperando a que viole a una persona para hacer algo, no esperen a más personas, no esperen a que viole, no esperen a que mate, no esperes nada de eso porque el día mañana o pasado lo va a volver a hacer, a decir ‘la voy a tocar y no me hacen nada, lo vuelvo a hacer’, somos seis personas, seis mujeres que piden que lo detengan, que piden justicia, está mal que lo suelten”, comentó la jovencita, haciendo un llamado a las instituciones de seguridad y justicia a la congruencia, para defender a la población, en especial a niños y niñas.

“Tengo 13 años y pido que hagan justicia, que vean, que hablen; lo pido por todas las niñas que han pasado por eso”, agregó la mejor.

Lo preocupante es que ante la inoperancia de las instituciones, los padres de familia aseguran que harán justicia por propia mano.

 

AUTODEFENSAS EN ESCUELAS

Estudiantes de diversas escuelas de los alrededores de la colonia Pueblo Nuevo en La Paz están alertas, los padres de familia han intensificado la vigilancia en los alrededores.

Daniel de la Rosa Anaya, procurador general de Justicia en BCS, tiene la responsabilidad de regresar la tranquilidad a los cinco hogares de las menores de 13 años que fueron abusadas y acosadas sexualmente por un individuo que la Policía Municipal dejó en libertad

El director de la Escuela Secundaria Técnica 17, Francisco Romero, reprochó que la conducta de la persona es inapropiada y se tiene que hacer justicia.

“La impartición de justicia yo no sé dónde está, porque al dejarlo libre implica que no hay delito, entonces qué es lo que se quiere, para nosotros hay una conducta antisocial que debe de ser reprendida de alguna u otra manera. Dicen las alumnas, la misma madre, ¿qué quieren, que violen a una niña, que cometan un delito sexual, ante una conducta de esa persona que no está bien? El malestar es por la propia comunidad educativa y las autoridades de aquí”, denunció el directivo.

La Secretaría de Educación Pública ya tiene conocimiento y se requiere especial ayuda, pues diariamente cientos de jovencitas van y vienen de sus casas a la escuela, la mayoría en transporte público o caminando, en algunos casos en la oscuridad, principalmente aquellas que acuden al turno vespertino, cuando desde las seis de la tarde ya hay penumbra.

“Hay una vigilancia permanente alrededor de la escuela, pero ante esa comunicación con ellos del problema que estamos teniendo, que no es de ahorita, ya tiene varias semanas, que se actúe, se investigue y se llegue a esas personas, y es que ahorita fue por aquí, por esta calle Tenochtitlán y por la Tuparam también hay otros individuos que están saliendo con la misma característica, no nada más es uno”, lanzó Romero.

Daniel de la Rosa Anaya, procurador general de Justicia en el Estado, aseguró que en efecto las denuncias fueron recibidas y serán atendidas lo antes posible con el fin de evitar que el abusador de menores siga en la impunidad.

“Son denuncias que recibimos en la Subprocuraduría de Atención Temprana y Justicia Alternativa, estamos revisando la integración de las carpetas de investigación para proceder legalmente en contra de este individuo,  se están recabando diversas entrevistas, incluso testigos presenciales; una vez integradas las carpetas, estaremos judicializando los casos”, adelantó.

Así como se han esclarecido hechos de mayor impacto, esto también habría de resolverse, ya que existe una verdadera preocupación de la comunidad estudiantil.

“Por supuesto hay resultados en este caso y se va a proceder legalmente en torno a esta persona, es importante que si hay algunas otras denuncias de personas, que se han suscitado de los mismos hechos, nos las hagan llegar o las presenten para de una vez, integralmente, atender todas y cada una”, exhortó.

El único detalle es que alguien no hizo su trabajo y deben existir represalias contra los servidores públicos, pues por lo menos cinco familias de una misma secundaria estarán preocupadas hasta que caiga el responsable.

Silvia Lupián Durán, titular del Consejo Ciudadano para la Seguridad y la Justicia Penal en el Estado, apuntó que es requerimiento urgente trabajar con los jóvenes para que prevengan cualquier conducta que atente contra su integridad física o mental.

“En las mesas de Seguridad y Justicia, autoridades de los tres niveles de gobierno, iniciativa privada y asociaciones civiles, lo que estamos haciendo es por secundarias, conformar los comités integrales. El objetivo es blindar a los jóvenes con información suficiente, sobre cómo prevenir los delitos y que ellos sean multiplicadores con jóvenes”, expuso.

 

VIOLENCIA SEXUAL SIN ATENCIÓN

Acorde con expertos, el abuso sexual en menores de edad “es uno de los tipos de maltrato infantil con peores repercusiones en sus víctimas”, por lo tanto, deben recibir atención individual para evitar secuelas y traumas con el paso de los años.

“Como Estado carecemos de un protocolo de atención, carecemos de los mecanismos adecuados para que la víctima reciba, una vez que se presenta ante la autoridad a formular su denuncia, de atención psicológica oportuna, atención médica adecuada y apoyo psicológico, es muy triste ver en las salas de espera de las agencias donde se presentan las denuncias, que las víctimas pasan a veces hasta dos horas esperando ser atendidas, y mientras eso ocurre, están en total abandono, presas de la angustia, del estrés”, denunció Arturo Rubio, presidente del Colegio de Postgraduados en Derecho y Ciencias Afines de Baja California Sur.

Silvia Lupián Durán, titular del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y Justicia Penal de BCS, informó que debe existir mayor coordinación entre instituciones para acabar con la impunidad en la que viven los agresores de las familias sudcalifornianas

Lamentablemente las víctimas de algún tipo de violencia sexual, no sólo deben cargar con el trauma que le provocó la agresión, sino con un largo proceso burocrático para interponer su denuncia, lo que lleva a 8 de cada 10 personas a desistir.

“No tenemos una calificación en cuanto a la sensibilidad personal de los servidores públicos en general, debe haber honrosas excepciones, se carece de la sensibilidad para el trato a la víctima, en Baja California Sur no se combate el delito, se combate la estadística criminal, al final de una periodo administrativo se dice que redujo la criminalidad, porque se levantaron menos denuncias. ¿Cómo se consigue esto? Desanimando a la víctima a denunciar, hay delitos que se persiguen de oficio”, refirió el abogado litigante.

El nuevo sistema penal acusatorio, vigente en la entidad desde 2015, ha sido una forma de llevar la justicia pronta para la población, sin embargo, los propios servidores públicos no han sabido aplicarlo.

Además es un sistema garantista, “de acuerdo con los programas y reformas constitucionales, se busca que la víctima sea protegida y resarcida del daño, sin embargo, toda la atención se sigue centrando a proteger al imputable, el cual tiene un defensor desde el primer momento, tiene derechos humanos, tiene comisiones del Congreso que están vigilando que se respeten sus derechos, pero a la víctima nadie la cuida, nadie la tutela, nadie la protege”, evidenció Rubio Ruiz.

“No hay un mecanismo adecuado de intercomunicación entre las dependencias, la Policía Municipal hace una detención, el aviso que se da la policía persecutora no siempre es funcional y eficaz, porque no hay un control, no hay un registro, es ineficaz el sistema; necesitamos que exista una coordinación interinstitucional, interdisciplinaria, para que la víctima sea atendida con esmero, cuidado y sobre todo que no se genere impunidad. Pero no se revisa si hay conducta que se le pudiera imputar al sujeto, implica un delito que es perseguible a partir de la flagrancia. Hay una negligencia”, advirtió.

 

IMPUNIDAD FOMENTA ABUSO

“En 2017 tuvimos once denuncias por hostigamiento sexual, para lo que va de 2018 se redujo en un 90% y el abuso sexual se nos disparó en un 10%; ahora el acoso sexual subió 155%, no bajamos en 2018, la impunidad hizo que los delincuentes se animaran a más y ahora tenemos mujeres violadas”, lamentó un miembro del Consejo Ciudadano de Atención a Víctimas del Delito en Baja California Sur.

En voz de una víctima, se requiere la total cooperación de las instituciones, pues de por sí es difícil vivir con el abuso sexual, y compartir la experiencia es terrible, por lo cual en ocasiones se guarda silencio.

“Fui violada y no le tuve confianza a mi familia porque no había la comunicación, pero se lo dije a una señora que era mi vecina y empezó a ayudarme, busquen el apoyo con las personas que queramos, que le tengan más confianza”, compartió con ZETA.

En cuanto a lo que siente una víctima de violación después de haber sido abusada, dijo:

“Bien difícil, sientes que se te va la vida, que no vales nada, y muchas optan por la puerta falsa; no hay que irse por la puerta falsa, hay que tocar la puerta correcta, hoy en día, gracias a Dios, hay organismos ciudadanos que no necesariamente tiene que ser de instituciones gubernamentales, muchas veces son instituciones de gobierno ‘para apoyar a la víctima’, pero son tan fríos que no encontramos el eco o la ayuda, pero hay otros organismos ciudadanos donde nos pueden escuchar”, indicó.

Es clave que tanto los padres detecten alguna actitud distinta en sus hijos como que las instituciones de seguridad y justicia actúen de inmediato e investiguen.

Alumnas de la Secundaria Técnica 17 en La Paz, las cuales son menores de 13 años, fueron víctimas de un hombre que abusó y acosó sexualmente de ellas, las adolescentes temen por sus vidas, y que su agresor, que está en las calles, les quiera hacer daño

Un caso que pudo pasar a mayores fue el de una joven paceña, la cual grabó a su acosador y pudo denunciarlo en redes sociales el sábado 27 de octubre alrededor de las nueve de la noche, cuando la víctima salió de su trabajo y caminaba por 5 de Febrero y Revolución, en pleno centro de la Ciudad.

“Hola, estoy en La Paz, Baja California Sur, voy camino para mi casa, entonces iba así caminando y un tipo se frenó al lado mío y empezó decirme ‘buenas noches’ y esas cosas, y es ese tipo, vamos a ver… Y ahora viene para acá y me viene siguiendo, ese es su coche con placas 295 PNG – 4 y bueno pues está oficialmente, está filmado y ahora se hace el desentendido y ya se va”, dijo la víctima de acoso que denunció a su agresor.

La grabación continúa, justo por suerte pasa caminando una pareja.

Víctima (V): ¿Vienen juntos? ¿Vienen con ese señor?

Pareja (P): Con quién o por qué…

V: Porque me está esperando allá desde hace rato.

P: Yo te conozco a ti, vente para acá, yo conozco a tu familia, vente mi amor, no te va a pasar nada.

Presunto Acosador (PA): Yo pensé que necesitaba protección o algo.

V: No, qué protección ni qué nada.

P: ¿Qué te decía?

V: Usted estaba molestándome Y eso es un delito… eso es un delito, señor.

PA: Está bien, ya me voy, pero mira, yo no te dije nada.

V: Eso se llama acoso, señor, y es un delito aquí y en cualquier parte del país, y usted no lo puede hacer a ninguna mujer ni a ninguna persona.

P: ¿A dónde vas, m’ija?

V: Voy aquí a casa de mi familia.

En la Subprocuraduría de Atención a la Mujer confiaron que sólo hay registro de cuatro denuncias, las cuales son de acoso institucional, ejercidos por una figura de poder; los lugares más comunes donde esto sucede son consultorios médicos, oficinas, entre otros.

En tanto, estudiantes de bachillerato CBTIS 62 confirmaron que constantemente son víctimas de acoso y abuso sexual, pero no sabían que pueden denunciar.

“Algún tipo de hombre borracho que se acerque y pues la acosa con palabras y así, tipos de piropos nada más, muchas veces en los camiones. Una vez un muchacho se me acercó y se puso, estaba agarrado el camión de esta parte y el otro muchacho del otro lado, y cuando pidió alguien la bajada el muchacho se volteó y el camión frenó y pues pasó eso (se le pegó al cuerpo por detrás) y se quedó así”.

Según la estudiante, no denunció porque “siempre, siempre dicen que somos las mujeres”.

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