Operación cicatriz

Foto: Internet/Jair Bolsonaro
 
Opinionez Lunes, 12 Noviembre, 2018 12:00 PM

Tras de las campañas, los ganadores de las elecciones internas de los partidos inician una etapa de reconciliación con sus correligionarios para sumarlos, ya que los van a necesitar en la abierta. Incluso buscan sumar a su equipo a los que vencieron, para que sus seguidores también se sumen y ganarles a los candidatos de fuera.

Ya en las elecciones generales, los ganadores inician una etapa de “reconstrucción” de la relación con todo el electorado, buscando convencerlos de que, si les va bien, le irá bien a toda la población.

Se llama “Operación cicatriz”, mediante la que se suturan las “heridas” políticas.

Todo lo anterior es parte de lo que “debiera ser”, pero en los años recientes el comportamiento político no ha sido así.

Por el contrario, cada vez es más frecuente que en lugar de ganadores y vencidos, se hable de traiciones, desilusiones, incumplimientos, deslealtades y otros tristes conceptos que conducen a un debilitamiento de los ganadores y hasta una desbandada de los perdedores quienes inclusive hasta han terminado ayudando a los opositores.

Claro que no es casual, puesto que las “estrategias” de los ganadores llegan a recurrir a golpes bajos que obviamente dejan heridas.

Ideologías, principios, filosofía, valores y otros términos positivos quedan en el olvido. ¿“Plataformas Políticas”? ¿“Historia de los Partidos”? ¿“Orígenes”? Todo desaparece.

El fenómeno sociopolítico está esparciéndose como endemia, diseminándose por todo el continente americano, rompiendo las “reglas” del juego.

En las elecciones llamadas “de medio término” en los Estados Unidos, el principal “activo” del partido de los Demócratas, lo es el expresidente Barack Obama -rompiendo la tradición de que los expresidentes no participaban en el término inmediato-, buscando aprovechar su carisma y el descontento de sus compañeros de partido y el de los propios republicanos, que en gran porcentaje desaprueban la forma en que Donald Trump se conduce.

En Brasil, el reciente triunfo de un candidato radical, el ultraderechista Bolsonaro, favorecedor de medidas exterminadoras de delincuentes, tiene alarmados a los defensores de los Derechos Humanos, pero esperanzada a la población que desea la reducción de la incidencia criminal.

En México, la luna de miel de Andrés Manuel López Obrador con el electorado se deteriora rápidamente. Todo empezó muy bien: Tras de ganar en una forma tan amplia que no hubo lugar a discusiones estériles y desgastantes, emitió un discurso prudente, sin triunfalismos, sin ensañarse con los vencidos, los cuales también se portaron a la altura colaborando con mensajes oportunos que también coincidieron con expresiones del actual presidente mexicano, y hasta el discurso de Trump contribuyó a que México transitara pacíficamente el post periodo electoral, lográndose afortunadamente estabilidad del peso y de la bolsa.

Lamentablemente, muchos seguidores del presidente electo han sobrecalentado el ambiente político con actitudes negativas, como la senadora que ofendió a sus contendientes, o bien diversos seguidores han adoptado expresiones agresivas contra quienes no están a su favor. Y si a ello sumamos que las expectativas correspondientes a las promesas de campaña están lejos de alcanzarse, la calma del país está difícil de conseguirse: Ni el precio de la gasolina ha bajado, ni ha mejorado la seguridad.

Para colmo, el tema de los migrantes centroamericanos y el del nuevo aeropuerto, siguen calentando los ánimos, dividiendo las opiniones, sin que se vea manera alguna de una conciliación nacional, resultando pálido el efecto de la cancelación de las pensiones a los expresidentes para aliviar la creciente tensión política del país.

En el filo de la navaja está el primero de diciembre. Hay demasiadas apuestas a favor de la toma de protesta del nuevo presidente de la república y sus ofrecimientos de nuevas formas políticas que pueden venir a hacer felices a la mayoría de los mexicanos.

Todo es cuestión de que se implemente eficazmente la “Operación cicatriz”.

 

Alberto Sandoval es Fundador de Alianza Civil, A.C., Presidente del COMOSC y Secretario del CEFAB. Correo: albertosandoval@alianzacivil.org Internet: www.alianzacivil.org Facebook: Alberto Sandoval. Twitter: @alsandoval

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