SIN EXCUSAS

Foto: Isaac Esquivel/Cuartoscuro.com.- El ganador de la contienda presidencial acompañado de su familia.
 
Zoom Político Lunes, 9 Julio, 2018 01:00 PM

El candidato de la coalición “Juntos Haremos Historia”, Andrés Manuel López Obrador, ya la hizo. Se convirtió en el Presidente más votado de México. Pero además, desde las horas posteriores a la conclusión de la elección, recibió el reconocimiento y la venia de instituciones del Estado mexicano, partidos políticos, candidatos y sectores, entre ellos el empresarial, con lo cual se le allana el camino para cumplir lo que prometió y está obligado. A la par, cambió la conformación del mapa político de la República Mexicana: Morena mandó al PRI a la chiquillada partidista, el PAN se resquebrajó en su alianza con la izquierda, y el PRD, según como se interprete la Ley, está a punto de perder el registro en el ocaso de su vida pública

Andrés Manuel López Obrador, el Presidente electo de México, ya no tiene excusas.

No solo se ha convertido en el candidato a la Presidencia de la República que más votos ha logrado en una elección -30 millones 47 mil 700 al cierre del Programa de Resultado Electorales Preliminares (PREP) del Instituto Nacional Electoral-, sino que tendrá el poder absoluto al haber conquistado la mayoría en el Poder Legislativo.

Ese escenario de carro completo incluye los congresos de los estados, donde tiene mayoría en 22 entidades de las 32 que comprenden la República Mexicana.

La legitimación del triunfo de López Obrador llegó incluso antes de dos horas después de cerrar las casillas, cuando primero los candidatos contrincantes, José Antonio Meade Kuribreña, del Partido Revolucionario Institucional (PRI); el independiente Jaime Rodríguez Calderón y Ricardo Anaya Cortés, del Partido Acción Nacional (PAN) –en ese orden- le reconocieron el triunfo.

Minutos después, los titulares de las instituciones harían lo mismo. Primero el consejero presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova, y después el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto.

Los partidos y las instituciones habían sucumbido al mandato popular reflejado en un 53 por ciento de los votos a favor de AMLO.

Empresarios del Consejo Mexicano de Negocios, los mismos que lo combatieron con una campaña para votar contra el de Movimiento Regeneración Nacional (Morena), tardarían dos días en ceder ante la elección de la sociedad, incluso harían público un video de viva voz, llamando a la unidad en torno a López Obrador.

Nada, pues, se interpone entre el virtual Presidente de la República y el cumplimiento de sus promesas de campaña. Tiene la venia de los sectores y el reconocimiento de las instituciones, para lograr lo que ha propuesto, particularmente el mal mayor de México: la corrupción.

Así lo reconoció él mismo en su discurso del 1 de julio por la noche, al saberse ganador de la elección: “Estamos absolutamente seguros de que este mal es la causa principal de la desigualdad social y económica y de la violencia que padecemos. En consecuencia, erradicar la corrupción y la impunidad será la misión principal del nuevo gobierno”.

Está obligado a cumplir con ello. También a investigar y procesar a quienes hayan cometido actos de corrupción, la alegoría de la campaña del “borrón y cuenta nueva” quedó atrás. La investidura de la cual será objeto como jefe del Estado mexicano, le obliga a hacer una realidad el Estado de Derecho, y parte fundamental del mismo es el fin de la impunidad, incluidos los delincuentes políticos. No tiene pretextos, tiene todo a su favor para hacerlo y responder con ello, al voto de los mexicanos que le favoreció.

Foto: Cuartoscuro.com.- José Antonio Meade (PRI); primer contrincante de AMLO en reconocer su victoria.

Así se comprometió la noche del 1 de julio:

“Desde el primer día, vamos a cumplir todos los compromisos. No les voy a fallar. No se van a decepcionar, soy muy consciente de mi responsabilidad histórica. No quiero pasar a la historia como un mal Presidente”.

Casi al final de su alocución en el Zócalo de la Ciudad de México, ante miles de votantes seguidores de su causa, remarcó:

“No les voy a fallar. Vamos a aplicar los tres principios básicos: no mentir, no robar y no traicionar al pueblo”. 

LAS ACCIONES OBLIGADAS

De entrada, Andrés Manuel López Obrador cumplió una de sus promesas, la más delicada quizá: no permitir que el Estado Mayor Presidencial, la guardia del Presidente de la República, se hiciera cargo de su seguridad.

El cuerpo militar instaurado en 1942 por el Presidente Manuel Ávila Camacho como el órgano auxiliar del Presidente, es hoy día además el responsable de la seguridad del mandatario y cuenta con una unidad administrativa. En 76 años de estructura oficial, este 2018 es el primero en que no está a cargo de la seguridad de quien será Presidente de México para el periodo 2018-2024.

En reuniones privadas, López Obrador ha dicho que el Presidente Peña Nieto intentó convencerlo de utilizar al Estado Mayor Presidencial para su seguridad en la primera reunión que sostuvieron el 3 de julio. También, que quien será el jefe de la Oficina de la Presidencia y hoy encargado de la transición en asuntos financieros, el empresario Alfonso Romo, le ha conminado a tener seguridad.

Pero AMLO ha reiterado que el Estado Mayor Presidencial se convertirá en una estructura que será enviada a la Secretaría de la Defensa Nacional. Que no traerá seguridad y que no residirá en Los Pinos, que de hecho seguirá ocupando la residencia que comparte con su esposa Beatriz Gutiérrez Müller y su hijo menor, Jesús Ernesto.

Hombre de vida modesta, los primeros días posteriores al 1 de julio se ha trasladado en automóviles y camionetas de uso común, sin adaptaciones de seguridad a la vista,  siempre rodeado de motociclistas, generalmente reporteros y uno que otro elemento de Tránsito de la Ciudad de México que lo hace más por estar en una comitiva inexistente, que por encargo oficial.

Este actuar ha tenido el efecto que López Obrador busca al prescindir del Estado Mayor Presidencial: que la sociedad lo tenga a la mano, que se le acerque, le hable, se tome una foto con él, le exprese sus temores y sus propuestas.

Sin embargo, son las promesas de políticas públicas de gobierno las que está obligado a cumplir, las que incidirán en el fondo del desarrollo de México y su gobierno, y no en la forma conductual del mandatario.

 

Los compromisos de López  

Lo que Andrés Manuel López Obrador prometió a los bajacalifornianos y residentes de la franja fronteriza del norte fue lo siguiente:

*Crear una Zona Económica Estratégica; reducir el IVA del 16% al 8%, y el Impuesto Sobre la Renta del 40 al 20 por ciento. Aumentar el salario mínimo al doble; fortalecer las plantas de generación de energía de la CFE; disminuir precios de luz, homologando los precios del gas y electricidad con USA; radicar la Comisión del Instituto de Migración en Tijuana; y construir un hospital en el sur de Ensenada.

Algunos de los principales compromisos que AMLO hizo con todos los mexicanos fueron:

*Estructurar un plan de gobierno austero que priorice el combate a la corrupción; el rescate del campo; asignar fondos estratégicos para el desarrollo; la generación de empleos y apoyar a las comunidades indígenas y pobres.

*Una política económica de cero endeudamientos y baja inflación.

*Llegar a un salario mínimo meta de $171.8 pesos diarios.

*Establecer un sistema de compras consolidadas para que sea solo la Secretaría de Hacienda la que haga las adquisiciones y contratos para todo el gobierno.

*Invertir 150 mil millones de pesos al año para darle escuela y trabajo a dos mil 600 jóvenes, así como duplicar y hacer universal la pensión para adultos mayores, cuya edad bajará de 68 a 65 años.

*Retirar la pensión a expresidentes que anualmente tiene un costo de 45 millones de pesos.

Reducir sueldos de altos funcionarios, eliminar partidas como las de gastos médicos mayores, subsidios para vehículos y servicios personales.

*Cancelar el Decreto sobre reservas de Aguas y someter a consulta ciudadana la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

Foto: Cuartoscuro.com.- Propuso reducir el IVA en la frontera.

*Transforma la residencia oficial de Los Pinos en un centro cultural.

*No habrá persecución desde la presidencia, de políticos señalados de corrupción, como Enrique Peña, Ricardo Anaya o Romero Deschamps, pero “si hay denuncia, la instancia encargada investigará”.

*A mitad de sexenio implementar reformas estructurales para hacer de la corrupción, un delito grave; que el presidente pueda ser juzgado por corrupción; asimismo que sea delito grave la violación a las libertades; que se penalice la compra de votos y al funcionario que utilice presupuesto para favorecer a un partido; así como reducir el número de diputados y eliminar los legisladores plurinominales.

*Sembrar un millón de hectáreas de árboles frutales y maderables en el sursureste.

*Construcción del tren rápido de Cancún-Tulum-Calakmul-Palenque.

*Pavimentar con concreto, los 300 caminos de Oaxaca.

*Un proyecto para conectar económicamente, a través de México, a los pauses asiáticos con la costa este de Estados Unidos.

*En seguridad, lanzar la convocatoria para invitar a líderes sociales, organizaciones civiles, así como dirigentes, nacionales e internacionales, para crear el Plan Integral de Seguridad. Explorar la posibilidad de una amnistía; un retiro gradual de las tropas de las calles; revisar la compra de ocho helicópteros artillados para la Marina; y crear una comisión de la verdad para investigar casos como el de Ayotzinapa.

*Aumentar el sueldo de maestros, enfermeras, médicos, policías, soldados y marinos.

*Convertir los consulados en procuradurías de la defensa de los migrantes.

*Cancelar la reforma educativa y elaborar un plan educativo para mejorar la calidad de la enseñanza, sin afectar los derechos laborales de los maestros. Eliminar el examen de admisión a las universidades.

En su discurso de reconocimiento del triunfo,  esbozó una vez más sus principales compromisos:

* Libertad empresarial

* Libertad de expresión, de asociación y de creencias

* Derechos ciudadanos

* Respetar la autonomía del Banco de México

* Mantener disciplina financiera y fiscal

* Reconocer los compromisos contraídos con empresas y bancos nacionales y extranjeros

* Revisión de los contratos del sector energético, para prevenir actos de corrupción o ilegalidad

* No actuar de manera arbitraria

* No habrá confiscación o expropiación de bienes

* Se desterrará la corrupción

* México pasará del lugar 135 al 8 en el índice de corrupción internacional

* No se permitirá la corrupción ni la impunidad.

* Abolir los privilegios de la clase política

* No aumento de impuestos ni endeudamiento del país

* Bajar el gasto corriente e incrementar la inversión pública

* Fortalecer el mercado interno

* Cambiar la estrategia fallida de combate a la inseguridad y a la violencia.

Con un Congreso de la Unión en el que cuenta con mayoría, con los congresos de los Estados también a su favor, y las instituciones y los sectores entregados a su triunfo, Andrés Manuel López Obrador no tiene pretextos para hacer realidad lo que prometió y llevó a votar por él a los mexicanos.

La cuenta regresiva a su favor, está por comenzar.

 

EL PRI A LA CHIQUILLADA

La versión en la cúpula priista es que tres semanas antes de la elección del 1 de julio, el dinero para la campaña del candidato José Antonio Meade Kuribreña empezó a restringirse. De hecho,  la mayor parte del presupuesto asignado lo había “invertido” el ex dirigente nacional Enrique Ochoa Reza. Él es uno de los primeros en ser señalado culpable de la derrota del PRI. El otro es Aurelio Nuño, coordinador general de la campaña presidencial.

Lo cierto es que el recurso tricolor no alcanzó para movilizar la estructura en la que, en los últimos días de campaña, tanto confió Meade en que sería esa sección la encargada de darle el triunfo, al remontarlo de un pretendido segundo lugar en las encuestas -realmente en ningún momento estuvo en esa posición en las mediciones-, hasta el triunfo de la elección.

No sucedió.

Foto: Cuartoscuro.com.- Por México al Frente, el fracaso

La derrota del PRI es ya histórica. De manera individual, el otrora poderoso partido fundado al final de la década de los 30 del siglo pasado, apenas logró reunir 6 millones 157 mil 156 votos al cierre del conteo preliminar del INE, con el 93.56% de las actas computadas.

Los aliados del PRI apenas aportaron sufragios: 822 mil 160 el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y 493 mil 115 de Partido Nueva Alianza (PANAL).

La coalición de los tres apenas logró 7 millones 472 mil 431 votos al mismo corte del PREP. Un número significativamente menor al logrado por el derrotado candidato a la Presidencia de la República por el PRI en el año 2000, Francisco Labastida Ochoa, quien captó 13 millones 579 mil 118 votos; incluso inferior a la votación adquirida por el también derrotado candidato presidencial priista, pero en 2006, Roberto Madrazo Pintado, quien dejó al partido en la tercera posición política con 9 millones 301 mil 441 votos.

Con el 16.40% de la votación a su favor, José Antonio Meade no ganó ni uno solo de los estados dela República. Vaya, ni en la casilla en que votó logró concentrar el apoyo a su favor. De hecho, de acuerdo al mismo conteo del INE, el candidato del PRI habría ganado en menos del 5% de las casillas electorales del país.

El 2 de mayo, a prácticamente dos meses de la elección y cuando los resultados de encuestas lo ubicaban en el tercer lugar de la justa electoral por la Presidencia de la República, Meade realizó el cambio de dirigente nacional del PRI. A pesar que intentaba venderse como un candidato ciudadano, tomó el partido por las riendas. René Juárez Cisneros, un ex gobernador que apenas había llegado a subsecretario entró al quite.

Pero ni la intentona de comprar votos funcionó. Las dos semanas previas a la elección, fueron notorias y así consignadas en medios de comunicación y redes sociales, las reuniones en sedes del PRI para la entrega de dinero a cambio de copias de la credencial para votar y la promesa del voto a favor de ese partido.

A la par fueron aprehendidas personas trasladando millones de pesos que ante un Ministerio Público no pudieron comprobar el origen lícito de los mismos, pero sí el destinatario final de los billetes: el PRI, pero no funcionó entre el electorado, como tampoco la entrega de tarjetas o la promesa de más dinero en programas asistencialistas para jefas del hogar, estudiantes y personas de la tercera edad.

Sumido en el tercer lugar de la contienda en el ámbito de la Presidencia de la República y las cámaras legislativas, el PRI entra a la liga de los partidos chiquitos por la representación que tendrá en el Congreso de la Unión.

Con todo y que en conjunto, y de acuerdo al PREP, los candidatos a diputados del PRI obtuvieron una mejor votación en su conjunto que el candidato a la Presidencia, al alcanzar los 7 millones 161 mil 370 votos en lo individual como partido, pocas curules se ganaron en tierra, escenario similar en las de representación proporcional. Lo mismo sucedió con las nominaciones al Senado de la República, donde los priistas apenas sumaron 6 millones 965 mil 765 votos en total.

De esta forma, análisis sobre los resultados electorales del INE, indican que la representación del PRI en la

PES  y PANAL en riesgo de perder registro; Encuentro Social podría mantenerlo en BC  

Foto: Moisés Pablo/Cuartoscuro.com.- Panal al desempleo.

A pesar de que el Partido Encuentro Social (PES) forma parte de la alianza ganadora a la Presidencia de la República, la cual obtuvo mayoría tanto en la Cámara de Diputados, como en la de Senadores, se encuentra en riesgo de perder su registro.

De acuerdo con la Ley General de Partidos Políticos, en su Artículo 92, es causa de pérdida del registro, el “no obtener en la elección ordinaria inmediata anterior, por lo menos el tres por ciento de la votación válida emitida en alguna de las elecciones para diputados, senadores o Presidente de los Estados Unidos Mexicanos”.

Al cierre del PREP (con el 93.6 por ciento de la actas para Presidente computadas, el 92.2% para senaduría y el 92% para diputaciones), el PES registró un 2.8% de los votos para la Presidencia, 2.5% para senadores y 2.5% para diputaciones.

Un hecho similar padece el Partido Nueva Alianza (PANAL), con 1.1% de los sufragios para Presidencia, 2.5% para senadurías y 2.6% para diputaciones.

Por lo que ambas fuerzas se encuentran en riesgo de perder su registro como partido político nacional. Esto se definirá con los resultados de los cómputos distritales, que iniciaron el miércoles 4 de julio por la mañana, y se contempla finalicen el domingo 8 de julio.

El consejero del Instituto Nacional Electoral, Ciro Murayama, indicó que si bien, estos partidos podrían perder su registro federal, lograrían mantenerse solamente como partido local en los estados donde hayan obtenido el 3% de los votos.

Por ello, el PES podría conservar su registro como partido local en Baja California. De acuerdo con el PREP, el partido dirigido por Hugo Éric Flores obtuvo el 3.0013% de votos para la Presidencia, 3.35% para senadores y 3.52% para diputados en esta entidad.

Cuestión contraria es la de Nueva Alianza, pues en BC solo alcanzó el 0.7427% de la elección presidencial, 2.11% en la de senaduría y 2.36% en diputaciones. Inés García Ramos

Cámara de Diputados será minoritaria, apenas con 45 diputados, frente a los 204 que mantiene en la actual Legislatura. Y en el Senado apenas alcanzará 23 posiciones de 128 que integran la Cámara Alta. Ni con sus aliados del PVEM (16 diputados y seis senadores) o del PANAL (dos diputados y un senador), el PRI podrá hacer frente ya no digamos a los legisladores de Morena, sino a los del PAN (82 diputados y 23 senadores).

Durante los doce años que el PRI fue oposición, en ningún momento tuvo tan pobre representación camaral, y el líder priista de esa época, Manlio Fabio Beltrones Rivera, supo capitalizar la escasa representación de su partido en el Legislativo, convirtiendo al mismo en el contrapeso político en los sexenios de Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón Hinojosa. El 1 de julio, la hija de Beltrones, Sylvana Beltrones, perdió la senaduría en Sonora ante Lily Téllez y Alfonso Durazo, de Morena, mientras el hijo de Emilio Gamboa Patrón, no logró colarse al legislativo.

De los seis senadores que logró colar el PRI a partir de la listas, ninguno posee ni la liga ni la capacidad de Beltrones Rivera para hacer de su chiquillada legislativa un contrapeso al partido del próximo Presidente de la República.

Foto: Isaac Esquivel/Cuartoscuro.com.- Consejeros electorales.

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Con ellos comienza la sucesión del poder

Luego de darse a conocer los resultados del conteo rápido, realizado por el Instituto Nacional Electoral, la noche del domingo 1 de julio, Andrés Manuel López Obrador, virtual presidente de la nación, se dirigió con un mensaje al país, emitido desde el Zócalo de la Ciudad de México, donde además de reafirmar los valores de no corrupción y no traición a la patria que encabezaron su campaña, se tomó el tiempo para presentar los nombres de los integrantes de su equipo de transición.

Alfonso Romo, Manuel Urzúa, Héctor Vasconcelos, Nahale García,Norma Rocio Nahle García, Olga Sánchez Cordero

El dirigente de Morena, destapó uno a uno a los integrantes del equipo que trabajarán, a partir de ahora y hasta el 1 de diciembre, de la mano con el actual gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto. De esta forma, para los asuntos económicos, AMLO designó a Carlos Urzúa -su antiguo jefe de Finanzas en el periodo que fungió como jefe de Gobierno de la CDMX- y a Alfonso Romo, cuya primera tarea será coordinar la elaboración del Presupuesto 2019. Trabajo que se hará de la mano del actual secretario de Hacienda de la nación, José Antonio González Anaya.

En tanto, para cubrir la agenda internacional desde este punto y hasta que el tabasqueño asuma formalmente el poder, se designó al exembajador de México en Dinamarca, Héctor Vasconcelos, y al exjefe de Gobierno de la Ciudad de México, Marcelo Ebrard. Ambos encargados de administrar, entre otros temas, las relaciones de Obrador con el actual gobierno de Estados Unidos, encabezado por el mandatario Donald Trump -el cual, hasta el momento, ha mostrado una postura de respaldo para el nuevo gobierno de México.

Para la atención de la política interna del país, quedó designada la exministra Olga Sánchez Cordero, junto con Tatiana Clouthier. Luego de la designación, Sánchez Cordero comentó en entrevista para el programa “Despierta con Loret” que una de las primeras acciones del nuevo gobierno sería la desaparición de la Secretaría de Gobernación, para trasladar su inteligencia a la Secretaría de Seguridad Pública. Por su parte, Clouthier mencionó a la cadena radiofónica MVS que tanto la transición, como las trasformaciones que impulsa el ala morenista, será un proceso lento: “Tenemos que hacerle entender a la población que estos seis meses son empezar a que las cosas sucedan y que los cambios se van a comenzar a notar, más o menos, en un año. Seis meses de transición y seis meses más”, afirmó.

Finalmente, el hombre encargado de establecer los vínculos con los medios de comunicación del gobierno entrante será el polémico César Yáñez, hombre cercano a Cuauhtémoc Cárdenas, pues fungió como parte del equipo de prensa de la campaña del entonces aspirante presidencial en 1988. Un hombre cuya labor será -entre otras tantas más relevantes- asegurarse de que los miembros de la prensa no “apachurren” al tabasqueño.

Miguel Ángel Osorio, Vanessa Rubio, Beatriz Paredes, Carlos Aceves, Claudia Ruiz y Eruviel Ávila, son quienes hasta el momento tienen asegurada una senaduría de acuerdo a los números del PREP, todos ellos, a excepción de Paredes y Aceves, desechados de procesos internos priistas o del propio Gobierno Federal. Osorio intentó ser candidato a la Presidencia de la República, lo mismo que Eruviel Ávila, pero no lo lograron. Ruíz Massieu fue sacada del gabinete de Enrique Peña Nieto y relegada a la Secretaría General del PRI, mientras Vanessa Rubio no obtuvo la coordinación de la campaña de su amigo y jefe en tres secretarías, José Antonio Meade. A ninguno se le ve la madera política para hacer resurgir al PRI de entre la chiquillada en la que Morena lo sumió. Y a la cual contribuyó la señalada corrupción en el sexenio de Enrique Peña Nieto, tema en el que José Antonio Meade no se atrevió, durante la campaña, a tocar de lleno y prometer un cambio.

 

LA FALLIDA ALIANZA DEL PAN

Ricardo Anaya Cortés será recordado por el líder del PAN que perdió el partido y perdió el gobierno.

En su ambiciosa carrera política, pasó de ser el dirigente del Partido Acción Nacional a convertirse en candidato a la Presidencia de la República, fraccionando el interior del partido y logrando la más baja votación en 24 años. Incluso frente a quienes perdieron la Presidencia de la República en procesos anteriores.

Por ejemplo, Diego Fernández de Cevallos perdió ante Ernesto Zedillo Ponce de León en 1994, pero logró captar 9 millones 146 mil 841 votos, mientras que Josefina Vázquez Mota quedó en un tercer lugar en la carrera por la Presidencia de la República en 2012, con 12 millones 786 mil 647 en la elección que ganó Enrique Peña Nieto y en la segunda posición se reconoció a Andrés Manuel López Obrador.

Anaya obtuvo menos votos para el PAN que los recabados por Fernández: apenas alcanzó los 8 millones 131 mil 341 sufragios. Y sumando a sus aliados, PRD (un millón 307 mil votos) y Movimiento Ciudadano (840 mil 699 votos), logró menos sufragios que Vázquez Mota. Apenas llegó a los 10 millones 249 mil 705 sufragios en el PREP del INE.

Foto: Cuartoscuro.com.- 12 años de campaña rindieron frutos.

Fue el resultado no solo del liderazgo de Andrés Manuel López Obrador, sino del resquebrajamiento en que Ricardo Anaya sumió al PAN cuando se enemistó con los grupos internos e incluso logró que Margarita Zavala Martín del Campo, renunciara a su militancia

Sin coordinador de campaña formal a la Presidencia de la República, confiando en su figura e intentando replicar campañas de Europa en México, el queretano perdió estrepitosamente ante AMLO. De hecho, no logró ni ganar en entidades que gobierna su partido, ni mantener la presencia de su militancia en las cámaras legislativas federales.

Días antes de la elección, siete gobernadores emanados de Acción Nacional se unieron en una Asamblea de Gobernadores del PAN, pero no precisamente para cerrar frente con su candidato Anaya, sino para hacer pública su intención de hacer equipo con el próximo Presidente dela República, cualquiera que este fuera. Ya anticipaban la derrota de su abanderado.

AMLO no suelta al Tigre; libera al Puma en su futuro gabinete

Cesar Yañez, Julio Scherer Ibarra, Marcelo Ebrard, Tatiana Clouthier

En medio de la resaca postelectoral, el proyecto encabezado por el próximo Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, va tomando forma en la medida en que las figuras que el tabasqueño nominó como parte de su equipo de trabajo, en caso de alcanzar el cargo máximo del Ejecutivo, comienzan a salir a la luz para sentar postura respecto a sus futuras obligaciones.

El martes 3 de julio, AMLO citó a los ocho hombres y ocho mujeres que serán parte de su equipo para delinear los primeros ejes de acción y comenzar a crear el ambiente de trabajo colaborativo con el gobierno saliente sobre temas estratégicos. Entre las comparaciones que se generaron, hubo un hecho que llamó la atención: el número de egresados de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) que estarán próximamente al frente de las secretarías de gobierno del país.

En total, son ocho de 16 miembros del gabinete de Morena que estudiaron en la máxima casa de estudios; seis de ellas mujeres, y los miembros restantes pertenecientes a universidades estatales o academias internacionales.

El gabinete “Puma” de López Obrador contempla a Luisa María Alcalde (Secretaría del Trabajo), Alejandra Frausto (Cultura), Josefa González Blanco Ortiz Mena (Medio Ambiente), Graciela Márquez Colín (Economía), Irma Eréndira Sandoval Ballesteros (Función Pública) y Norma Rocío Nahle García (Energía); asimismo, Javier Jiménez Espriú (Comunicaciones y Transportes) y Esteban Moctezuma al frente del órgano educativo.

De los ocho integrantes restantes, dos son egresados de la Universidad Autónoma Chapingo, dos más de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM); otro par del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, así como el caso de Miguel Torruco Marqués, egresado de la Escuela Mexicana de Turismo, y Marcelo Ebrard, egresado del Colegio de México (Colmex).

También se destaca que 11 de los miembros cuentan con maestrías en instituciones internacionales como Harvard, Cambridge o la Universidad de Wisconsin. Siendo tres de ellos: Víctor Manuel Villalobos Arámbula (sector Agricultura), Irma Eréndira Sandoval Ballesteros (Función Pública) y Graciela Márquez Colín, los que ostentan un doctorado.

A continuación la lista de miembros del gabinete de AMLO:

  1. María Luisa Albores González/Desarrollo Social
  2. Luisa María Alcalde /Trabajo
  3. Alejandra Frausto/Cultura
  4. Josefa González Blanco Ortiz Mena/Medio Ambiente
  5. Javier Jiménez Espriú/Comunicaciones y Transportes
  6. Graciela Márquez Colín/Economía
  7. Román Guillermo Meyer Falcón/Desarrollo Urbano
  8. Esteban Moctezuma/Educación
  9. Norma Rocío Nahle García/Energía
  10. Olga Sánchez Cordero/Gobierno
  11. Irma Eréndira Sandoval Ballesteros/Función Pública
  12. Miguel Torruco Marqués/Turismo
  13. Carlos Manuel Urzúa Macías/Hacienda
  14. Jorge Alcocer Varela/Salud
  15. Marcelo Ebrard Casaubón/Relaciones Exteriores
  16. Víctor Villalobos / Agricultura

Con 39 años de edad y sin experiencia en gobierno, pues no ha sido ni alcalde, ni gobernador, ni secretario de Estado, Anaya Cortés se jugó la carrera y el partido en una justa en la que creyó que en alianza con la izquierda daría la batalla. Criticada de inicio la coalición con el PRD y con Movimiento Ciudadano, lo fue más cuando cedió posiciones que estarían reservadas para panistas de viejo cuño. Por ejemplo, Miguel Ángel Mancera será senador por el PAN.

En el desprestigio de la negociación política y su cercanía con la derecha, el PRD le aportó poquísimo a Ricardo Anaya, apenas un millón 307 mil 664 votos a la Presidencia de la República. Lo mismo sucedió con Movimiento Ciudadano, partido que llevó 840 mil 699 sufragios a la candidatura de Anaya.

Empecinado en posicionarse en el segundo lugar para buscar que un “voto útil” le favoreciera, la realidad es que Anaya nunca estuvo en la jugada por la victoria. Cercano como era con el Presidente Enrique Peña Nieto, este emprendió una guerra mediática y calificada de facciosa contra el panista, utilizando a las instituciones.

No es que la Procuraduría General de la República (PGR) reaccionara sin elementos contra Anaya Cortés, pero la investigación por presunto lavado de dinero que emprendieron contra el panista y la cual fue filtrada en distintas ocasiones a los medios de comunicación, tuvo cierto impacto en la credibilidad y la confianza haca el candidato azul. Producto de ello fue su tardío distanciamiento de Enrique Peña Nieto, a quien hasta en su discurso de aceptación de la derrota señaló por el uso faccioso de las instituciones en su contra, y previo a ello había prometido que de llegar a la Presidencia, lo metería en prisión por actos de corrupción.

Hábil para el debate, el mote de “Ricky Riquín Canallín”, que le dedicó Andrés Manuel López Obrador en uno de los encuentros oficiales, posterior a sacar su cartera por temor a que le fuera robada, fue un duro golpe que destanteó Anaya y le hizo perder la concentración. Durante el último mes de la contienda electoral, la campaña del panista no recobró ni fuerza ni cohesión ni sentido. Se perdió en la soledad de un equipo propio que difícilmente se levantará en Acción Nacional.

La representación del PAN en las cámaras, también quedó comprometida. De 107 diputados que tiene en la actual Legislatura, a partir del 1 de septiembre solo contará con 82 diputados y 23 senadores. La alianza con PRD y Movimiento Ciudadano le hizo perder valiosas posiciones y votos entre la militancia albiazul.

De las cartas “fuertes” del PAN, llegarán Josefina Vázquez Mota y Rafael Moreno Valle al Senado, Ernesto Ruffo Appel, entre otros, a la diputación federal. Xóchitl Gálvez, panista hidalguense, llegará a la Cámara Alta, pero vía PRD.

En la recomposición del PAN, Miguel Márquez el único con tablas -en este momento- para tomar las riendas del albiazul, al haberse convertido en el único gobernador panista que logró que en su Estado ganara Ricardo Anaya Cortés, sino que además, retuvo el poder al ganar el candidato a gobernador del PAN, Diego Rodríguez Vallejo, con el 49% de la votación, que ganaron 25 de 46 municipios y lograron quedarse con 21 de 22 distritos.

Foto: Cuartoscuro.com.- Efervescencia citadina en la plancha del Zócalo.

EL OCASO DEL PRD

Con 29 años en la escena política, el PRD llegó a su quinta elección a la Presidencia de la República sin candidato de izquierda. Abanderando a uno de derecha que no apoya las políticas de la diversidad, y logrando con ello la peor votación en su historia en una contienda nacional, únicamente un millón 307 mil 684 votos recibidos como partido.

Llegó además con la ausencia de sus dirigentes fundadores. Andrés Manuel López Obrador rompió con ellos pasado el año 2012, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano renunció a su militancia en  2014, Porfirio Muñoz Ledo ya se había retirado en 2000, Pablo Gómez lo hizo en 2017 y hace unos días abandonó ese partido la ex dirigente Amalia García.

Resquebrajado y tomado por “Los Chuchos”, Jesús Ortega y Jesús Zambrano, el PRD entró a su ocaso el día que firmó la alianza con el PAN y entregó la candidatura de la izquierda a la Presidencia de la República a Ricardo Anaya Cortés, dejando solo en ese camino ideológico al triunfador de la elección, Andrés Manuel López Obrador.

De ser la segunda fuerza política en 2012, en seis años pasó a estar por debajo del Partido del Trabajo  (PT) y de Encuentro Social (PES) en la próxima Legislatura. Con sus escasos votos por partido, y de acuerdo a como se interprete la Ley, el PRD incluso estaría en posición de perder el registro nacional como partido.

En la Ley General de Partidos Políticos, el Artículo 92 sentencia que es causa de pérdida del registro “no obtener en la elección ordinaria inmediata anterior, por lo menos el tres por ciento de la votación válida emitida en alguna de las elecciones para diputados, senadores, o Presidente de los Estados Unidos Mexicanos”.

El PRD no obtiene el mínimo 3% requerido para mantener el registro en la elección a Presidente de la República, pues sus escasos votos le aseguran tener apenas el 2.8% de las preferencias electorales de quienes participaron en la elección. Aun cuando en las otras dos elecciones, a senadores y a diputados federales, sí rebasa el 3%, la Ley dicta que si no llega a esa cantidad “en alguna de las elecciones”, perdería el registro.

De contar con 53 diputados en la actual Legislatura, de confirmarse los números del PREP, el PRD únicamente tendrá 21 diputados y siete representantes en el Senado.

Fuera de la campaña a la Presidencia de la República, pues la logística corrió a cargo del equipo del candidato panista, el PRD se desdibujó en la campaña. Concentraron sus esfuerzos en la contienda por la Ciudad de México, donde al igual que Anaya, la que fuera dirigente de ese partido pasó por encima de muchos para quedarse con la nominación.

Pero Alejandra Barrales no tuvo suerte. Ni la adhesión política de la candidata del PANAL, Purificación Carpinteyro, días antes de la campaña, le sirvió para ganarle a la de Morena, Claudia Sheinbaum.

Barrales logró para el PRD, en lo individual, 728 mil 751 votos, que sumados a los de sus partidos aliados, PAN (591 mil 619) y Movimiento Ciudadano (103 mil 620), apenas le dieron 492 mil 021 votos. Nunca suficientes contra los 2 millones 269 mil que captó Sheinbaum, de los cuales tan solo de Morena fueron más que los logrados por la alianza “Por México Al Frente”: un millón 969 mil 331 sufragios.

En la Cámara Alta, apenas uno de “Los Chuchos” logró una posición. Jesús Zambrano será senador por el PRD, lo mismo que Juan Zepeda, y no más; otra importante posición para el partido del Sol Azteca, la cedieron en la negociación de la alianza para la panista Xóchitl Gálvez.

A cinco días de la elección, el PRD se debate entre mantener o no el registro, mientras algunos de sus miembros y ante el fracaso electoral del partido de izquierda en su alianza con la derecha, analizan otra desbandada, en el ocaso del partido que dio dos candidaturas a la Presidencia a Cuauhtémoc Cárdenas, dos a Andrés Manuel López Obrador, y una al PAN.

 

LA MORENIZA, PODER ABSOLUTO

Quienes tendrán el control de las cámaras legislativas y de los congresos en los estados, son los representantes de Movimiento de Regeneración Nacional.

Efectivamente, Morena tendrá 191 diputados en la Cámara de Diputados federal a partir del 1 de septiembre de 2018, contra los 47 que tiene en la actual conformación. Si se suman los aliados del PT (61 diputados) y PES (55 diputados), lo que fue la coalición “Juntos Haremos Historia” –aun cuando técnicamente esa alianza concluyó el 1 de julio-, tendrán la aplastante mayoría legislativa con 307 diputados.

Escenario similar en  la Cámara de Senadores, donde Morena tendrá 55 de 128 legisladores, y si se adicionan los del PT (seis) y los del PES (ocho), contaría con 69 senadores, los cuales sobrepasan la mitad más uno.

 

Foto: Cuartoscuro.com.-Respaldo Nacional

Además, Morena tendrá mayoría en 22 de los 32 congresos estatales.

El carro completo en el Legislativo, las tres mayorías en la Cámara de Senadores, la de Diputados y en los congresos estatales, podrán permitirle al próximo Presidente de la República, hacer reformas a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, aun con el voto de la disminuida oposición encarnada por PRI, PAN, PVEM, PANAL y Movimiento Ciudadano.

En su primera elección presidencial, Morena obtuvo a nombre de Andrés Manuel López Obrador, 20 millones 229 mil 314 votos, además, 16 millones 558 mil 781 sufragios para sus candidatos al Senado de la República, y 16 millones 279 mil 807 para los candidatos a la Cámara de Diputados, convirtiéndose en el partido que más votos ha obtenido en una elección presidencial, sin contar los de sus partidos aliados en la coalición “Juntos Haremos Historia”.

Delitos y elecciones

La Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE) calificó las elecciones del 1 de julio como tranquilas, aunque la dependencia recibió un total de mil 963 denuncias de posibles delitos electorales.

Foto: Tomada de Internet.- El homicidio del alcalde.

La autoridad electoral informó que 639 de las denuncias están relacionadas con delitos del fuero federal; el resto, mil 324, son señalamientos por presuntos ilícitos del fuero común, ocurriendo la mayoría de las anomalías en los estados de Puebla, Ciudad de México, Estado de México, Chiapas, Oaxaca y Veracruz.

En Puebla se suscitó un enfrentamiento a golpes entre morenistas que acusaron a panistas de estar en posesión ilegal de papelería electoral; la FEPADE abrió una carpeta de investigación por la presunta falsificación de actas de escrutinio y envió personal ministerial.

También en Kanasín, Yucatán, unos 500 pobladores bloquearon con llantas y trebejos el ingreso principal al municipio para protestar contra un supuesto fraude cometido contra el candidato panista por los operadores del abanderado del PRI y amagan con mantener su protesta hasta que las autoridades electorales acepten reponer la elección.

En cuanto a hechos violentos registrados el domingo 1 de julio, al mediodía se reportó el homicidio de Flora Reséndiz González, de 49 años de edad, activista del Partido del Trabajo en el municipio de Contepec, Michoacán, y cercana al candidato  a alcalde Francisco Bolaños. Y en Venustiano Carranza, Chiapas, el militante de Morena, Prisciliano Hernández, murió baleado tras una riña con presuntos simpatizantes del PVEM que compraban el voto.

En Chilchota, Michoacán, se conoció del robo de urnas y boletas en una casilla ubicada en la Escuela Primaria “José María Morelos”, a manos de indígenas que quemaron el material electoral. Y en Ciudad de México, dos hombres armados se llevaron la papelería para las votaciones de una casilla de la delegación Iztapalapa.

Antes y después de los comicios, ocurrieron otros hechos que lamentar. El sábado previo, durante la noche, una trifulca entre priistas y supuestos perredistas en Nocupétaro, Michoacán, dejó saldo de tres militantes muertos del partido tricolor. Y el lunes 2 de julio, en Tecalitlán, Jalisco, fue asesinado el presidente municipal, Víctor José Guadalupe Díaz Contreras, de 28 años. Con este crimen, sumaron 133 los políticos acribillados durante el proceso electoral que inició en septiembre de 2017. Luis Carlos Sáinz

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