Paranoia

Fotos: Cortesía
 
Dichoz y Hechoz Lunes, 30 Julio, 2018 12:00 PM

Ahora que el virtual Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, aseguró que desde el inicio de su administración, entre otras medidas retirará las escoltas de todos los servidores públicos, excepto aquellos que encabezarán las áreas de seguridad, el gobernador de Baja California, Francisco Vega de Lamadrid, y el alcalde de Tijuana, Juan Manuel Gastélum, Buenrostro, deberían hacer lo mismo. “El Patas” podría empezar con su estimada síndico procuradora, Marcela Guzmán, quien se mueve por la ciudad custodiada por cuatro elementos de seguridad que se trasladan en dos vehículos. De hecho en los restaurantes suele meter a dos de los escoltas a que coman una o dos mesas alejados de ella (¿También el municipio pagará las comidas?), al tiempo que los vehículos se estacionan en lugares prohibidos, como otro de los privilegios de ser funcionaria. Aunque oficialmente la señora Guzmán solo tiene un escolta asignado, reporteros que la han visto llegar a actos públicos refieren por lo menos dos personas, el chofer y el que “la cuida”. Ni los escoltas ni el chofer de la síndico se justifican, pues su labor edilicia poco tiene que ver con la seguridad, dado que la señora sistemáticamente defiende policías y funcionarios señalados de corrupción o irregularidades. Así, o lo hace por disfrutar los excesos del poder, o por paranoia. No hay de otra. De ser lo primero, deberían comenzar por renunciar a tener escoltas y choferes, y manejar sus autos por sí mismos. Ya sabe, como en cualquier otro trabajo.

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