¿Palaco, municipio de BC?

Foto: Internet/El corazón económico y de desarrollo poblacional de la ciudad de Mexicali
 
Opinionez Lunes, 18 Septiembre, 2017 12:00 PM

 Política Breve y de Emergencia

 

 

 

En la Cámara de Diputados de Baja California se analiza detenida y concienzudamente la creación del sexto municipio de la entidad. Y no se trata de un nuevo intento por hacer de San Quintín un territorio municipal, ajeno al de Ensenada; tampoco de la creación del municipio de San Felipe, tan mencionado y relegado en su proyecto por el propio Mexicali; mucho menos de Ciudad Guadalupe Victoria, la pujante Delegación del valle mexicalense. De lo que se trata es de hacer municipio al territorio municipal de “Palaco”, propia y formalmente dicho, La Delegación González Ortega del municipio de Mexicali. ¿En serio?

La creación de municipios a lo largo y ancho de nuestro país ha sido siempre una búsqueda de mejores condiciones de progreso, orden y autodeterminación de los pobladores de algún territorio; obvio, siempre perteneciente a una extensión previa que por lo general, o no puede, o no quiere atender debidamente las inquietudes, demandas y necesidades de los lugareños.

Las solicitudes auténticas de municipalización pasan siempre por la necesidad de resolver localmente y con prontitud, los problemas cotidianos y por fortalecer la capacidad de gestión de su desarrollo. Esto, desde luego, el deber ser de las cosas, porque de los 2,457 municipios existentes en México, algunos por su atraso y pobreza parecieran ser más resultado del capricho político de alguien, que de la intensión de apoyo comunitario.

Baja California nació con cuatro territorios municipales y es solo recientemente que el quinto fue creado (Playas de Rosarito, 1995) y se trató de una respuesta a una muy larga lucha de ciudadanos locales que consideraron que sus autoridades no les atendían suficientemente y que esas desatenciones bloqueaban su desarrollo.

La Delegación González Ortega de Mexicali, Palaco, es un territorio al que ya no se puede denominar conurbado a la mancha urbana principal; es actualmente el corazón económico y de desarrollo poblacional de la ciudad de Mexicali. Su privilegiada posición geográfica la hacen la más importante unidad administrativa municipal del Gobierno de la ciudad; si dejáramos de considerar el territorio del Valle de Mexicali, es esta la zona del desarrollo económico moderno de la capital del Estado.

Entonces, al no tratarse de zonas integradas, sino más bien de un solo cuerpo poblacional; si el principal empuje e inversión pública para al desarrollo de los últimos gobiernos locales y estatales, se ha dado en esa zona; si la importancia económica del municipio gravita actualmente en “Palaco”, ¿por qué habrían de separarse en un municipio distinto, es decir, en uno nuevo? Lo que para muchos y desde afuera pudiera ser una juguetona exageración, para algunos es asunto verdaderamente serio, sobre todo, para los encumbrados tomadores de decisiones políticas que, de manera privilegiada en número, superan a los de cualquier territorio de la entidad.

Es cierto que para lograr una hazaña política del tamaño de la creación de un municipio, se necesitan muchos más que secretarios de estado y diputados, pero también es cierto que la política mexicana y sus negociaciones han dado sorpresas tan irresponsables como inconcebibles, pero que siempre estuvieron en el ánimo y la ambición de poder de unos cuantos. Por aquello de que sería interesante ser alcalde de un nuevo municipio.

Un detalle, sin embargo, debe ser fundamental, ¿los residentes de González Ortega, verdaderamente no se sienten mexicalenses? ¿Su identidad ciudadana y de convivencia social es más bien palaquence o palaqueña? ¿O será que por lo menos en la idea de los 3,500 solicitantes del inicio de la municipalización, andan viendo qué sacan? Por lo pronto, bien vale la pena que el gobierno de Mexicali les dedique un poco más de atención, capaz y es todo lo que necesitan.

Que la historia lo registre.- La XIV Legislatura de Baja California incrementó el número de diputados, de 19 a 25; en la XV, la zona costa estaba sobre representada.

– ¿Y si cambiamos la capital de Estado para Tijuana?

– No, ¡ya tenemos muchos problemas!

Botón rojo.- De nuevo se exacerban los ánimos y la comunidad se exalta ante la reforma a la ley APP; convocar a la participación social y transparentar los trabajos legislativos es más difícil, pero más seguro.

 

Salvador Morales Riubí, político tijuanense, ha sido funcionario municipal y estatal. Actualmente es empresario y consultor en temas de salud y relaciones públicas. Correo: smriubi@yahoo.com

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