Inauguró Sergio Hernández exposición “Último tule” en el CECUT

Fotos: Ramón Blanco
 
Cultura Sábado, 2 Septiembre, 2017 02:41 PM

 

 

Con la inauguración de la muestra “Último tule” del reconocido artista plástico oaxaqueño Sergio Hernández en la Sala 2 de El Cubo, el viernes 1 de septiembre por la noche, el Centro Cultural Tijuana (CECUT) inició actividades por su 35 aniversario que cumplirá el 20 de octubre, cuyas celebraciones se extenderán también para lo que resta del año.

Bajo la curaduría de Giorgio Antei, “Último tule” puede apreciarse en tres secciones: Primero, en el exterior del cine planetario IMAX, mejor conocido como “La bola”, destacan siete troncos de tule, rescatados de recientes huracanes en Monterrey, intervenidos por el artista, a su vez “símbolos de un planeta amenazado”, tal como refiere la ficha curatorial.

Luego, en las paredes color gris oscuro de la Sala 2 de la galería internacional El Cubo, figuran 17 obras (mixta sobre plomo), de gran formato, donde destacan diversos pigmentos herrumbrosos como blanco, gris, negro, ocre y azul, cuyas placas luminosas en diferentes intensidades remiten a la idea de fósiles de plantas, principalmente:

“La parte de los plomos corresponde a los cuadernos de biología, corresponde a la técnica del blanco de plomo en placas de plomo, y está realizado con basura natural en que yo voy acomodando en estas placas, se cocinan en tres meses placa con placa; eso hace esa impresión, el blanco de plomo va atenuando los tonos, se va integrando, pero yo pongo los dibujos con basura. Yo lo que quiero tener es cuadros blancos con blancos de plomo, porque el blanco de plomo con aceite molido es amarillo, pero puro es transparente, muy luminoso y los colores les da una luminosidad; entonces, es una obra que independientemente del dibujo, que es fósil pero que son las plantas, predomina el accidente; la cantidad de pigmentación, de luminosidad que tiene cada cuadro, es lo que yo anduve buscando”, refirió a Semanario ZETA el maestro Sergio Hernández mientras el público recorría la exposición.

Fotos: Ramón Blanco

 

Y la tercera parte está integrada por 10 piezas (óleo y arenas sobre lino) de mediano y gran formato, color rojo y negro, con algunas figuras humanas distorsionadas, además de una escultura integrada por 118 piezas de cerámica color negro.

Cabe destacar que la exposición incluye una majestuosa cartografía de 64 metros cuadrados titulada “Último tule”, de color rojo y negro, misma que su autor, el artista plástico Sergio Hernández, donó al CECUT:

“Hay un concepto, o varios, muy complejos en torno a esta obra, que está inspirada en la isla mítica Tula, ubicada en los confines de lo que hoy es Groenlandia y los marineros no querían llegar allá porque es el fin del mundo, hablamos de una resurrección, de una cruz, del árbol de tule de Oaxaca. Quizá sea mucha historia, pero es parte de la obra, está también representado el ombligo de la luna, que es México; pinté también la cruz de Tenochtitlán, los primeros dibujos y mapas de la ciudad que tenemos, forman un cráneo, esta imagen está en el Archivo Naval de España, son los primeros bocetos de la laguna de Texcoco”, explicó el artista oaxaqueño al CECUT al donar la obra colosal, de 8 x 8 metros.

“Pinté este cuadro, ‘Último tule’, exclusivamente para este lugar, lo entregamos aquí al museo como un testimonio de mi gente de Oaxaca”, refirió Sergio Hernández a Semanario ZETA.

Junto a un mapa antiguo titulado “Thyle”, a su vez ubicado en la entrada de la Sala 2, se localiza una ficha de la muestra que lleva una leyenda alusiva al nombre de la exhibición:

“Las islas imaginarias tienen su propia realidad, al igual que las obras de arte. En la antigüedad se creía que en el extremo norte del mundo, colindante con el Reino de los Muertos, existía una isla sin regreso llamada ‘Última Thule’ (o Thyle). Sergio Hernández se ha inspirado en ella y ha encontrado un parecido imaginario entre la ‘Última Thule’ y el ‘Último tule’”.

Asimismo, en torno a la propuesta de Sergio Hernández, el curador de la exposición, Giorgio Antei, valoró en entrevista con Semanario ZETA:

“Yo creo que el elemento fundamental en el caso de Sergio Hernández es la manera muy personal, privada y pública con que recoge ciertos influjos prehispánicos y cómo los resuelve con un lenguaje sumamente moderno; entonces, hay esta tensión entre un llamado muy fuerte y muy sensible al arte prehispánico, al arte de los tlacuilos, y por tanto también la exponencia de colores más antiguos, en negro y el rojo.

“Y por otra parte, el llamado de la modernidad, una modernidad que es a la vez mexicana y que es internacional; por ejemplo, en el caso de los plomos es evidente que hay un llamado a Anselm Kiefer, que es uno de los maestros del arte contemporáneo; pero a diferencia de Kiefer que se va por un camino conceptualmente distinto, Sergio Hernández insiste siempre en la presencia del elemento locales, como por ejemplo la palmera, la naturaleza perfectamente reconocible; entonces es esta tensión entre lo local, lo nativo, lo cosmopolita, lo internacional”.

En todo caso, Giorgio Antei sentenció: “Dentro del arte mexicano, Sergio Hernández es uno de los artistas que más ha reafirmado su propia independencia”.

Finalmente, el maestro Sergio Hernández se mostró “muy satisfecho” por exponer en la galería internacional El Cubo del CECUT:

“Esta exposición es la conclusión de un trabajo que he hecho durante los últimos tres años, creo que concluye aquí el tema de esta exposición; para mí este museo siempre me pareció muy importante por su nivel cultural, su nivel de exposiciones, yo aquí me siento muy satisfecho. Para mí llegar a este reciento es muy importante y estoy muy contento”.

“Último tule” de Sergio Hernández pude apreciarse en la Sala 2 de El Cubo del CECUT, de martes a domingo, de 10:00 de la mañana a 7:00 de la tarde, con diversos costos de entrada; los domingos el acceso al Cubo es libre.

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