En la opacidad, Díaz entrega 335 permisos para taxi

FOTOS: Sergio Haro
 
Edición Impresa Lunes, 21 Noviembre, 2016 12:00 PM

Una añeja demanda de los grupos de taxistas en Mexicali se concretó la semana pasada con la autorización de Cabildo: otorgar nuevos juegos de placas, aunque la medida ha suscitado -por su forma y tiempos- cuestionamientos de todo tipo, mientras los listados de beneficiarios siguen sin conocerse públicamente

 

Lo que no había sucedido en los últimos 22 años se concretó la semana pasada.

A unos días que concluya la alcaldía del panista Jaime Díaz Ochoa, el Cabildo acordó por unanimidad la entrega de 335 juegos de placas para taxi.

La decisión fue en sigilo. Entre los regidores dicen no tener copia del importante dictamen, menos aún del listado de los 335 beneficiarios.

La marcada opacidad solo ha servido para que fluyan las versiones de lo sucedido, entre éstas, que se trató de un acuerdo del Cabildo a cambio de aprobar el endeudamiento para el pago de la deuda con  el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Gobierno y Municipios del Estado de Baja California (ISSSTECALI), y que de los permisos, 35 serían para los regidores que aprobaron la medida.

Existe especulación de cómo se distribuyeron los 300 restantes, ya que se calcula que dos de los principales cabilderos, Ricardo Aguilera, de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) y líder local del Partido Revolucionario Institucional; y Rubén Quiñones, de la Alianza de Transportistas, obtuvieron cerca de 100 permisos para cada grupo. Los otros 100 se habrían repartido entre el resto de organismos de taxistas.

Según el dictamen aprobado el miércoles 9 de noviembre, cada beneficiario tendrá que pagar al Ayuntamiento 32 mil 500 pesos, deberá comprar un auto nuevo para el servicio y acondicionarlo. Encima de ello existe una versión que indica que algunos líderes cobran 3 mil 500 pesos por la gestión de cada juego de placas.

Rubén Quiñonez, alianza de transportistas

Rubén Quiñonez, alianza de transportistas

Ante la falta de información, también hay quienes no dudan que hay “dinero de dudosa procedencia” en la adquisición de las placas, pues en el mercado negro éstas pueden costar 5 mil, 10 mil y hasta 15 mil dólares.

 

Vieja demanda

La necesidad de más permisos para taxi es añeja: desde hace 22 años el número se había estabilizado en 983.

En 2013, durante la administración del priista Francisco Pérez Tejada, se aprobó un nuevo Reglamento de Transporte Publico para Mexicali, pero el anterior código, que es el vigente, fue aprobado en agosto de 2002 (Díaz era alcalde), y en 2004 se intentó crear un Plan Maestro de Vialidad y Trasporte; ahí se advirtió la necesidad de un sistema integral, pero fue hasta 2010 que realizaron estudios con la idea de continuar con el reordenamiento y la modernización del sistema municipal de transporte.

Así, en la administración de Pérez Tejada (2010 a 2013) se trabajó el BRT con un préstamo de Banobras de cerca de 200 millones de pesos para 28 kilómetros de nueva ruta que partía desde el centro de Mexicali, por el Bulevar López Mateos, hasta el Monumento a Sánchez Taboada y de ahí a la carretera a San Luis, hasta el ejido Puebla. Pero el proyecto quedó trunco debido a amparos de los grupos de transportistas opositores -entre esos algunos taxistas- que consideraban no haber sido tomados en cuenta.

En ese contexto, el 11 de octubre de 2013, el Cabildo aprobó un nuevo reglamento y lo envió al Gobierno del Estado -ese noviembre inició la administración de Francisco Vega de Lamadrid- pero nunca lo publicaron, fue una especie de “veto de bolsillo” y, para diciembre, ya instalado Jaime Díaz en la presidencia municipal, solicitaron les fuera regresado el dictamen para hacerle adecuaciones, pero se quedó en el congelador.

En ese reglamento se determinaba que se entregaran nuevos juegos de placas con la figura de concesión entregada a personas morales por licitación o asignación directa, por conducto del Comité de Concesiones y Permisos, en función de un Plan Maestro.

Pero la reforma no se publicó, es decir, nunca entró en vigencia.

 

Otras versiones

Al iniciar su gestión, Jaime Díaz aseguró a taxistas que no habría nuevas placas. El argumento fue que no sería él quien pusiera el pie en el cuello a los viejos permisionarios que vivían de la renta de sus placas. En el reclamo por más permisos coincidían los líderes de empresas de radiotaxis, entre éstos Fermín Vega, Marco Vizcarra y Rubén Quiñones.

“Se metieron cerca de 700 solicitudes para nuevas placas”, explica uno de los taxistas. Pero no había respuesta positiva y de repente, hace un mes, la sistemática negativa cambió de rumbo: siempre sí habría placas nuevas.

De acuerdo a esa versión, las autoridades desempolvaron estudios, los actualizaron y los presentaron oficialmente ante el regidor que encabeza la Comisión de Tránsito y Transporte, Carlos Martínez Arreola -suplió a Job Montoya, ahora diputado-, y a la par se entregaron en efectivo cerca de 200 mil pesos “para el estudio”; de esa cantidad solo 63 mil pesos llegaron al área de Transporte.

Esos estudios, donde se mencionaba la necesidad de 350 nuevas placas, fueron elaborados en la administración de Rodolfo Valdez Gutiérrez. Desde entonces nada se concretó. “Ahora de repente, de cuatro semanas para acá, revive lo de las placas”, expone el taxista anónimo en alusión al acuerdo de regidores tras el cabildeo impulsado por el líder de la Liga de Choferes CTM, Ricardo Aguilera. El otro impulsor fue el líder de Taxielite y de la Alianza de Transportistas, Rubén Quiñones.

Alfredo Arenas

Alfredo Arenas

Conforme a esta versión, el acuerdo fue la aprobación del Cabildo para un nuevo endeudamiento del Ayuntamiento de Mexicali destinado al pago del adeudo con el ISSSTECALI, que compromete las participaciones federales de los próximos 20 años, y que el Cabildo había votado contra al menos en tres ocasiones.

“Fue un trueque que hicieron”, asegura un taxista que ha estado cercano al procedimiento y detalló: “Después de la sesión de la Comisión de Transporte en junta informal acordaron el número de placas a otorgar y la forma de distribución: 100 al grupo de Rubén Quiñones, 100 al de Aguilera y 50 para regidores y funcionarios municipales. Los 100 restantes para ‘ciudadanos’, chóferes con solicitud ya presentada y no afiliados a los grupos mayoritarios”.

Sumando los 32 mil 500 pesos por cada permiso, al Ayuntamiento ingresarán 11 millones de pesos.

Ante la especulación y que los permisos no alcanzan para todos, versiones anotan que están ofreciendo juegos de placas hasta en 100 mil pesos, “¿Quién va a poder pagar esto?, un empresario o alguien que lava dinero. El negocio se está llenado de este tipo de gente, de dinero de dudosa procedencia”, asegura el experimentado taxista.

 

Insistencia

Rubén Quiñones ha sido de los principales promotores de nuevas placas de taxi. Incluso el año pasado, con otros taxistas, interpuso recursos contra el ya ex secretario del Ayuntamiento y ahora diputado, José Félix Arango, debido al “congelamiento” de la reforma aprobada en el anterior Cabildo, pero no hubo respuesta.

“Los nuevos permisos (placas) fueron una alternativa, quitar la válvula de presión a la situación actual que se está convirtiendo en una verdadera anarquía”, sostiene Quiñones, y explica cómo en esta enrarecida situación (placas clonadas, carros pirata), taxistas ya planteaban hacer a un lado el tema de nuevas placas, comprarse un carro particular y ofrecer el servicio sin permiso alguno.

“Se estaba saliendo de control todo esto”, y ejemplifica con el sitio de taxis en Plaza Cachanilla: portan placas regulares, pegaron al auto el logo de la plaza comercial y así trabajan. Eso implicó que taxistas con carros clonados cuestionaran que nada se hacía en torno a quienes rebasaban a la autoridad y daban servicio de taxis sin permiso alguno. “Ya ni los paraban porque el presidente municipal lo que quería era salir”, considera Rubén Quiñones.

En su opinión, el argumento para convencer a los regidores fue precisamente el desborde de la situación de los taxistas y, de no resolverse -advirtieron-, los 983 permisos vigentes se regresarían al Ayuntamiento y todos los taxistas trabajarían en la ilegalidad. “Con esa acción las bases de radio taxistas nos ahorraríamos 3 millones 200 mil pesos anuales. Ya se estaba cayendo en el juego del lavado de dinero, hay gente que se dedica a cosas extrañas, alejadas del trasporte y compró flotillas de 15, 20 carros y los ponen a trabajar para blanquear el dinero”, afirma.

Francisco Iribe, Secretario del Ayuntamiento

Francisco Iribe, Secretario del Ayuntamiento

En ese contexto, refiere que se planteó la situación al alcalde: “El argumento más sólido fue ese, la anarquía que se iba a hacer aquí en Mexicali”, y posteriormente se planteó ante los regidores de la Comisión de Transporte y después de un cabildeo de al menos dos meses, se acordó mandar a hacer un estudio, el cual fue real y se realizó con el apoyo de los taxistas.

De la distribución de los 335 nuevos juegos de placas, Quiñones dice se trata de un procedimiento muy simple: elaboraron un listado con prelación en función de la antigüedad de los choferes, y abrieron cuatro espacios para viudas de transportistas. El resto de la propuesta -cerca de 100 para su grupo- quedó en un listado de más de 400 taxistas, el cual ya fue entregado a las autoridades, quienes cruzarán datos y lo validarán para otorgar cerca de 100 juegos de placas.

En el caso del mecanismo utilizado por los otros grupos beneficiarios, dice desconocerlo. Y sobre el repetido comentario que regidores y funcionarios se quedarían con una parte del paquete, Quiñones defiende que “eso es mentira…”, para agregar que tuvieron acceso a las listas y “palomearon” más del 90 por ciento de gente conocida y ligada al transporte.

 

La Ley es clara

Para el titular del Sistema Municipal del Transporte, Alfredo Arenas, la aprobación era un tema en discusión desde hace año y medio -cuando asumió el cargo-, ya que era una añeja demanda. “No puedes decir que no se necesitan cuando no se han dado en el municipio de Mexicali, placas nuevas desde hace 22 años. La última vez fue en Tránsito del Estado, con Ernesto Ruffo Appel”, rememora.

Acorde con el funcionario, existe un listado de más de 20 colonias que no tienen ningún tipo de transporte público. “La liga ya se estiró y era necesario que se autorizara un poquito para poder regularizar el transporte que está irregular y llevar transporte público a donde no existe”.

Arenas dice desconocer por qué la medida se implementó de última hora: “Es un tema que lo manejó directamente el Cabildo”.

Sobre la ausencia del Consejo Municipal de Transporte en la decisión, explicó que con las reformas de 2015 el Cabildo es el que decide, aunque también reflexiona que la aprobación del listado de nuevas placas “me imagino lo hace el Concejo”.

En cuanto a la versión que regidores y funcionarios alcanzarían juegos de placas, expone: “No tengo conocimiento de eso, lo que sí sé es que la Ley es muy clara, los permisos de taxis no pueden darse a funcionarios públicos ni a personas que ya tengan un permiso”.

A su vez, el secretario del Ayuntamiento, Francisco Iribe Paniagua refiere que -en este tema- no es requerida la aprobación del Consejo Municipal del Transporte. “No podemos cuando vamos a analizar un aspecto especifico de una de las modalidades que establece el reglamento, involucrar a todos, porque sería el cuento de nunca terminar, por lo contrapuesto de los propios intereses”.

De paso negó se trate de un tema poco transparente. “El último paso apenas se ha dado días atrás, pero son cuestiones que se van a publicar y a poner en las áreas de Transparencia”.

De la versión que sugiere los regidores se quedarán con juegos de placas, reaccionó: “Siempre hay una serie de cuestiones que se dicen en este tema. También con la tarifa del autobús que benefició a este sector se decía eso. Es propio de lo complicado que es el asunto del transporte público”.

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