Loreto “N”, objetivo prioritario en Baja California, fue localizado en un hospital de San Luis Río Colorado; se le relaciona con el caso de tres cuerpos calcinados hallados en Tijuana.
El secuestro del padre del alcalde morenista fue el detonador de una crisis de seguridad en la región norte de Guerrero que movilizó a seis instituciones federales y dos estatales.