La propuesta conserva el voto ciudadano para elegir juzgadores, pero impone un filtro técnico único y jornadas electorales separadas de los comicios políticos.
El Congreso deberá reformar la Ley Federal del Trabajo en 90 días, y la nueva norma excluye el segundo día de descanso semanal exigido por sindicatos y oposición.