La capacidad para establecer una relación personal entre el médico y el paciente ha sido considerada como una de las habilidades prioritarias del médico, no solamente porque el paciente le proporciona información para la toma de decisión médica, sino también porque al médico le permite percibir la sensibilidad de su paciente.
A primera lectura parecería justo, que los que ganen más paguen más por los servicios médicos, pero la forma a nuestro juicio no es la correcta, pues, desnaturalizan conceptos laborales lamentablemente bajo conveniencia del Estado.