Pero en la FGR de Morena, el caso político avanza más rápido que el criminal, y mientras Ruffo ofreció cooperación, acudió a declarar, no tramitó amparo (lo que sí hizo Novelo, al tiempo que los Torres han permanecido ocultos desde el retiro de visa), el detenido fue el ex gobernador panista. Ahora enfrentará un proceso en el que se solicitó su orden de aprehensión por delincuencia organizada y huachicol, ambos delitos graves.
El exgobernador de Baja California responde que la FGR aún no le ha notificado sobre su presunta participación en el aseguramiento de 15 millones de litros de combustible el pasado 7 de julio en Coahuila.