¿Dónde está el ejemplo para la humanidad? ¿En el expansionismo de Rusia contra Ucrania? ¿En el expansionismo de Estados Unidos? ¿En dónde se cuida al hombre en su salud, en su niñez o en su vejez? ¿Qué nos garantiza un futuro digno de una humanidad justa, generosa, saludable y noble?
ante la fuerza terrible de los átomos, vemos que se han controlado y pactado acuerdos que evitan el uso de las armas nucleares, que hasta el día de hoy, solo se han utilizado contra humanos en Hiroshima y Nagasaki, sin que dejen de ser un factor los elementos de detección y de succión de los proyectiles y los drones como el “Iron Dome” de Israel.
“Una civilización entera morirá esta noche, para nunca ser traída de vuelta”. La historia lo registrará con una mirada tan despiadada como el Sol. Un asombroso imprimátur bárbaro, cortesía del Presidente de los Estados Unidos, a través de una publicación en redes sociales.
En última instancia, eso significa que Estados Unidos reconozca que su conducta imperialista es la causa del conflicto. También significa que los gobernantes estadounidenses acepten el hecho de que ya no tienen ninguna autoridad ni dominio militar para imponer su voluntad ilegítima sobre otras naciones.
Lo que Washington y Tel Aviv no terminan de comprender es algo que los iraníes conocen por experiencia propia: la memoria histórica pesa más que cualquier cálculo geopolítico superficial. Irán no es un Estado creado artificialmente sobre un mapa colonial, como sí ocurrió con Irak o con varias naciones africanas. Es una civilización con miles de años de continuidad histórica, donde la diversidad étnica ha sido la norma y no la excepción.
Si el conflicto se extiende durante semanas y se mantiene el cierre efectivo o semiefectivo del estrecho de Ormuz, la presión sobre el petróleo y el gas podría intensificarse de forma severa.