Flores Silva fue capturado tras ocultarse en una tubería en Nayarit al término de 19 meses de operativo conjunto entre la SEMAR y autoridades de EE.UU.
La FGR condicionó la extradición a que EE.UU. acredite sus pruebas conforme a la legislación mexicana, mientras la oposición exigió la desaparición de poderes en Sinaloa.
La gobernadora panista de Chihuahua declinó comparecer ante el Senado y enfrenta acusaciones de pretender conducir ella misma la investigación del caso.
La FGR también investiga lavado de dinero contra ambos hermanos Farías; los registros financieros muestran gastos y adquisiciones millonarias inexplicables.
El PAN vinculó el caso con gobernadores morenistas señalados por presuntos nexos criminales para contrarrestar la presión política sobre Campos Galván.