Y el Centro Cultural Tijuana (CECUT) no olvidamos que fue una solicitud escuchada por doña Carmen Romano (tan criticada por algunos) comprendió la inquietud y cumplió su ofrecimiento, dotándonos de una institución soberbia.
Cabría añadir que sería loable que la cruzada por los libros y la lectura que se esconde detrás de una publicidad demagógica se dirigiera hacia las ciudades de nuestro Suelo Patrio que no cuentan con librerías, entre las que se hallan Tecate y Rosarito en nuestro estado.
Aunque los libreros de Tijuana tenían ciertas dudas o incertidumbre sobre si el público asistiría al Museo Interactivo El Trompo a la XL Feria del Libro de Tijuana, finalmente los lectores respondieron a la convocatoria.