El anuncio ocurrió tras la publicación de un reportaje de El País donde informa que “La novela corta ‘Donde el agua trabaja’, del escritor peruano David Silva Rojas, ha sido escrita por una IA en un 99%, según Pangram’”.
La editorial Almadía anunció este viernes 23 de octubre de 2026 la suspensión de las presentaciones editoriales programadas en España de la novela “Donde el agua trabaja”, del escritor peruano David Silva Rojas (que obtuvo este año el Primer Premio Internacional de Novela Breve Almadía Ventosa-Arrufat), luego de que El País publicó un reportaje titulado “La novela premiada ‘Donde el agua trabaja’ está escrita por IA al 99%, según el detector Pangram”, firmado por Jordi Pérez Colomé, Elizabeth Duval y Kiko Llaneras.
Primero, el mismo día en que habrían de empezar las presentaciones editoriales de “Donde el agua trabaja” en España, 23 de octubre de 2026, El País publicó:
“La novela corta ‘Donde el agua trabaja’, del autor peruano David Silva Rojas, contiene un 99% de texto generado por una IA, según Pangram, uno de los detectores mejor valorados de texto producido por máquinas”, de acuerdo con El País.
Posteriormente, horas después del mismo día, Almadía emitió un comunicado oficial donde anunció la suspensión de las presentaciones editoriales de David Silva Rojas:
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“Publicar un libro supone una relación de confianza entre quien escribe, quien edita y quien lee. Esa confianza es la base sobre la que se sostiene Almadía y, por lo tanto, también es nuestro trabajo velar por los compromisos que la hacen posible. Desde el día de ayer hemos recibido comentarios que sugieren el posible uso de inteligencia artificial generativa en la escritura de la novela ganadora del I Premio de Novela Breve Almadía-Ventosa Arrufat. Esta situación nos genera desconcierto y abre preguntas que nos planteamos con seriedad. Desde la apertura de la convocatoria, las bases y el protocolo del premio establecieron la prohibición del uso de inteligencia artificial en la escritura de las obras. Además de firmar y declarar en el contrato que no utilizó estas herramientas, el autor también nos lo aseguró en persona y no tenemos elementos para desconfiar de su palabra. Durante la lectura de la novela, ni al jurado ni al equipo editorial nos pareció que se hubiera usado IA generativa. Nos acercamos a la obra en su conjunto, atendiendo a su voz, su construcción y los sentidos que abre. Nuestra mirada reúne experiencia, sensibilidad e interpretación, dimensiones que consideramos esenciales en el encuentro con la literatura”.
Complementó Almadía: “Nuestro trabajo comienza con un encuentro humano entre quien escribe y quien edita. Y en ese encuentro buscamos una mirada, una forma de contar y una experiencia que merezca ser compartida. La rápida evolución de estas herramientas durante el último año plantea nuevos desafíos para el sector editorial, y también nos lleva a cuestionarnos cuánto de nuestro criterio estamos dispuestos a delegar. La discusión nos enfrenta a preguntas para las que todavía no tenemos respuestas definitivas. Sin embargo, nos preocupa un escenario en el que confiemos a las máquinas la producción de textos y la autoridad definitiva para juzgar su procedencia. Los detectores pueden aportar información, pero sus resultados requieren interpretación y contraste, en especial, cuando están en juego la trayectoria de una persona y la confianza de los lectores. Consideramos necesario realizar una revisión detallada, sin anticipar conclusiones y con el cuidado que requiere una valoración que puedan afectar a una obra y a su autor. Mientras la llevamos a cabo, suspendemos todas las actividades relacionadas con la presentación del libro en España. Dedicaremos a esta revisión el tiempo y atención necesarios. La tecnología forma parte de esta discusión, la responsabilidad ante los autores y lectores sigue siendo nuestra”.

LA PRIMERA EDICIÓN DEL PREMIO
El miércoles 29 de julio de 2026, las editoriales Almadía y Ventosa Arrufat anunciaron que el escritor peruano David Silva Rojas (Ica, Perú, 1981), resultó ganador de la primera edición del Premio Internacional de Novela Breve Almadía Ventosa-Arrufat, con su obra “Donde el agua trabaja”.
Integrado por Cristina Rivera Garza (presidenta), Selva Almada y Mónica Ojeda, el Jurado otorgó por unanimidad el Premio Internacional de Novela Breve Almadía Ventosa-Arrufat 2026 a “Donde el agua trabaja”, porque “es magistral el uso de los silencios; tal vez justamente el silencio sea lo más elocuente de la novela: el silencio como lazo entre la narradora y la única amiga que hace en el trabajo; el silencio ante las injusticias de los capataces; el silencio extendido como una mancha voraz. Como si toda la novela estuviera dicha bajo el agua”.
De acuerdo con las editoriales convocantes, el certamen literario recibió 2 mil 204 manuscritos procedentes de 22 países y cuatro continentes; asimismo, el premio estuvo dotado con 20.000 euros (Veinte mil euros) y contemplaba la publicación de la obra en México, España, Argentina, Colombia y Perú, con distribución en el resto de Latinoamérica.
Asimismo, en ese momento las editoriales informaron que: “‘Donde el agua trabaja’ narra la historia de una joven que abandona su comunidad para trabajar temporalmente en una hacienda vinícola de Ica, Perú. Lo que comienza como una oportunidad pronto revela un sistema marcado por la explotación, la vigilancia constante y la deshumanización del trabajo. Mientras el agua recorre acequias y canales que alimentan el desierto convertido en negocio, una presencia inquietante comienza a extenderse por el campamento de trabajadoras. Desapariciones, rumores y silencios transforman la novela en un relato perturbador, donde la violencia no necesita ser visible para hacerse presente”.
En el comunicado de las editoriales, Cristina Rivera Garza agregó que: “un aspecto muy importante de esta novela es la manera en que se acerca a los procesos de trabajo, y a procesos particularmente duros en el campo. Me parece del todo fundamental, muy relevante en nuestros tiempos, cuando durante tantos años las novelas han estado, de alguna manera, secuestradas por la ciudad y por las clases medias urbanas. Este libro nos invita justamente a explorar el desgaste y la explotación del cuerpo desde una cercanía muy poco frecuente”.







