Cuatro candidatos a la presidencia municipal de Playas de Rosarito, coincidieron en el mismo mercado sobre ruedas, como parte de sus actividades de arranque de campaña este lunes 19 de abril.
“Como Presidenta Municipal le falló a la gente, y querer venir con engaños a disfrazar un trabajo que no se hizo, pero no importa, sí no tienes nada que proponer, pues no vengas.
“Quiero decirlo fuerte y claro, me voy a coordinar con el presidente Andrés Manuel López Obrador para coordinarme para pacificar Tijuana, no voy a llegar a sumarme a la tragedia de pleitos entre los órdenes de gobierno municipal, estatal y federal, yo no voy a ser quien obstaculice el desarrollo y el progreso”, dijo
Caballero estuvo acompañada de Marina del Pilar Ávila, candidata a la gubernatura, quien asentó que no asistirá a los debates programados por el IEE en la modalidad de virtual, para el 2 y el 23 de mayo; sobre el realizado ayer domingo se auto denominó ganadora
En solitario con ciudadanos. El Partido de Baja California coqueteó con formar parte de alguna alianza político-electoral para 2021, pero no llegaron a acuerdo alguno y, una vez más, la identidad local que ponderan va en solitario.
Entre inconformidades e imposiciones. En Baja California, como
en varios estados de la República, las huestes de Morena, que van en alianzas parciales con Partido del Trabajo y el Verde Ecologista de México, han registrado inconformidades por los procesos de designación de candidaturas. Entre las entidades federativas destinados para que mujeres encabecen la candidatura a la gubernatura, como exigen las nuevas reglas, estuvo Baja California.
Los partidos del Trabajo y Verde Ecologista de México convergen en sus pretensiones de llevar a Marina del Pilar Ávila al gobierno de Baja California, en coalición con Morena.
El magisterio de nuevo. Redes Sociales Progresistas es el nuevo
partido del magisterio, al menos del ligado a la maestra Elba
Esther Gordillo Morales, pues cuando obtuvo su registro como
partido, y ahora se encuentra a la cabeza Fernando González
Sánchez, precisamente yerno de la maestra.
Subir el velocímetro de su Camaro blanco convertible a los 240 kilómetros por hora. “Estoy loco, no debo hacer esto”, pensó la última vez que lo hizo al entrar en una espontánea carrera con un Mercedes Benz, “es una especie de locura, de calentura por el manejo”.