Gallego primerizo: Un gallego está en el hospital, esperando a que su mujer dé a luz. Sale el médico y le informa que han sido trillizos.
“¡Qué bárbaro que soy, tengo un cañonazo!”, dice orgulloso el gallego, a lo que el doctor responde:
“Pues a ver si lo limpia entonces, ¡porque han salido lindos y negritos, negritos!”.
Autor: Manolo.
Un hombre entra al confesionario en una iglesia:
— Padre, ¡me quiero confesar!
“¿Cuáles son tus pecados, hijo?”.
— Padre, ¡he sido infiel a mi esposa! Soy...
Una maestra comenta a sus alumnos que ella apoya a Morena, y entonces pide que levante la mano todo el que también la apoye. Todos levantan la mano, excepto una niña que estaba sentada al fondo del salón.
Viejita
Una viejita va pasando por la calle y ve a un borracho tirado en la acera. Con desdén le dice:
“¡Sucio, apestoso!
Y el borracho le contesta:
“Si es una adivinanza, ¡es el zorrillo!”.
Autor: Fanático de adivinanzas.
Hijo de Superman
Un esposo dice a su esposa:
– No me sigas molestando. Mira que cuando me enojo, ¡soy como el hijo de Superman!
“¿Ah sí? ¡¿Y cómo es eso?!
“Súper mansito”.
Autor: Hijo de Batman.
Sueldazo
— ¿Y qué haces con lo que te sobra de sueldo?
“¡No entiendo la pregunta!”.
Autor: Un mexicano.
De gira en el pueblo
El presidente visita un pueblo....
Tres ingenieros…
Suben a un auto y el vehículo no arranca.
“Debe ser el motor”, sugiere el ingeniero mecánico.
“Debe ser un corto”, replica el ingeniero eléctrico.
Entonces...
Un amigo dice a otro:
– No sé lo que me pasa. Me gustan todas las mujeres… menos la mía.
“No te preocupes, a mí me pasa igual. Me gustan todas las mujeres, ¡menos la tuya!”.
Autor: Mujer soltera.
Un padre entró en la habitación de su hija y encontró una carta sobre la cama. Con la peor de las premoniciones la leyó, mientras le temblaban las manos: