Por décadas, sólo se supo su nombre en clave, aunque sus huellas se encuentran perdidas entre millones de reportes y documentos de la Dirección Federal de Seguridad (DFS), la temible policía encargada del espionaje político en el México de los años setenta y ochenta
En un discurso redactado especialmente para el acto, el cual sólo debía leer y quizá hacer énfasis en ciertas frases para causar impacto, Érik Morales Elvira, el ex boxeador metido a político en el PRI, funcionario con el PAN y ahora en Morena, erró en tres ocasiones en el apellido de la gobernadora, a quien llamó Marina del Pilar Ávila Olmedo y no Olmeda, como es legalmente el apellido de su madre.
La fiscal María Elena Andrade Ramírez ha dejado claro que el nombramiento de una mujer en los altos puestos de poder no garantiza que su género vaya a ser beneficiado o considerado en los espacios donde se toman las decisiones.