Durante más de 10 años, todos los residentes de la colonia Xochicali, en la capital bajacaliforniana, han sido sometidos diariamente a la contaminación generada por el centro de transferencia en el Sistema Lagunar de Mexicali y operador por la empresa Promotora Ambiental de la Laguna (PASA).
“Por la mañana todo se siente normal, pero como a las siete u ocho de la tarde, llega el fuerte hedor a basura, y perdura hasta horas de la madrugada. El mal olor
—y la contaminación que los acompaña— llega desde las comunicades de la Xochicali, al fraccionamiento Terrazas, incluso Ampliación Xochicalli”, comentó un vecino a ZETA.
“Encerrado en tu casa en la noche y entra el olor; no sabes si está quemando o está cayendo basura prendida… las cenizas caen también porque queman seguido”, agregó.
— ¿Es cierto que te acostumbras al olor?
“No, no, no es así, pues yo creo que hasta dolor de cabeza te provoca porque es olor a basura. Pues es basura, es como huele, como podrido o desechos”, expuso un joven de 22 años de edad que trabaja en una planta de agua ubicada casi esquina con la calzada Manuel Gómez Morín, a un costado de PASA.
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“Imagínese usted que la ropa no importa que la lave, huele a basura, o a lo mejor cuando entra a su casa huele a basura. Todo se apesta. No hay forma que se pueda quitar el olor a basura”, refiere un adulto mayor que reside en la comunidad desde hace 25 años.
“El que les da los permisos, seguro no vive aquí, tampoco sabemos qué tantos estudios tiene”, pero los considera insuficientes, y se pregunta “si no tienen sentido común de ponerse en lugar de uno. Es evidente malo, no sólo para los adultos mayores, para los niños en las escuelas, donde los niños andan con cubrebocas”.
Al menos seis testimonios recabados por este Semanario entre vecinos de la comunidad aledaña refieren lo mismo: alrededor de las seis o siete de la tarde, sobre todo en periodo de calor, el centro de transferencia de PASA despide un olor insoportable que con frecuencia se extiende toda la noche y hasta la madrugada, pero a partir de las 10 de la mañana deja de percibirse.
Dolores de cabeza, ropa que no deja de oler a basura, incendios constantes y la reducción de actividades al aire libre por la tarde-noche, son parte de las quejas de los residentes de la comunidad, quienes llegaron a la zona, antes del otorgamiento de la concesión a la empresa de manejo de desechos.
Son ya 16 años desde que la administración panista de Rodolfo Valdez Gutiérrez (2007-2010), le otorgó la concesión para la administración de residuos a la empresa PASA, en aquel entonces, envuelto en señalamientos de corrupción, ante lo que referían que podía ser un contrato leonino en favor del negocio, acusaciones que no se investigaron.
Desde ese entonces, PASA ha sido polémica, y con la llegada de los gobiernos de Morena en septiembre del 2019, la necesaria y urgente reubicación del centro de transferencia a otro punto que no genere afectaciones a la ciudadanía, ha sido tema central en las campañas de los candidatos del partido vinotinto en Mexicali.
En marzo del 2019, cuando Marina del Pilar Ávila Olmeda (actual gobernadora) presentó sus compromisos de campaña en busca de la Presidencia Municipal de Mexicali, apuntó como promesa de campaña relevante, el rescate al sistema lagunar y la necesidad de reubicar el centro de transferencia ubicado a un costado de la Laguna Xochimilco, el primero de tres cuerpos de agua que componen el sistema lagunar de Mexicali.
Ávila Olmeda dijo que tardaría más de dos años y que el proceso no era cuantificable, pero no cumplió.
Un bienio después, Norma Bustamante Martínez, también emanada de Morena, quien realizó campaña en 2021 para ser alcaldesa de Mexicali y en 2024 para relegirse, retomó el compromiso de la reubicación de PASA.
Ambas alcaldesas reconocieron, por escrito, que consideraban una afectación al sistema lagunar la presencia del centro de transferencia en este punto (porque los líquidos contaminantes de la basura se filtran arrastrando sustancias tóxicas).
Pero como su antecesora, Bustamante Martínez decidió incumplir, y, repentinamente, aseguró en entrevista que la reubicación del relleno sanitario a un punto lejano a la ciudad ya no era necesario.
“Nos dimos a la tarea de hacer renovaciones, limpiamos la laguna, la parte de los cercos de los indigentes, limpiamos todo eso; pusimos baños, un comedor y restringimos el área de la basura donde estaba techado. Eso nos proporcionó la seguridad que se iba a proteger el área de la laguna; eso lo arreglamos y ahora en la nueva administración, un nuevo gerente de PASA, estamos en una renovación de baños y eso, ya no consideramos necesario lo que me parecía urgente que era sacar a PASA de ahí”.
Así, Norma Bustamante afirmó que su compromiso de campaña ya no era importante. Y de acuerdo a su versión pública, gracias a las renovaciones referidas, el vertedero contaminante de basura se puede quedar en uno de los pocos cuerpos de agua que tiene la Capital bajacaliforniana.
Entre 2021 y 2022, el Gobierno Municipal de Mexicali desarrolló un litigio a PASA y suspendió pagos, en medio de una lucha legal, con la intención de obligarlos a trasladar sus instalaciones a otro punto, además de considerar que lo que estaban cobrando por operar era un precio muy alto. Llegó a deberle a la empresa hasta 200 millones de pesos, sin embargo, luego de un convenio de pago que redujo la deuda a la mitad, el discurso de la alcaldesa morenista cambió, y lo que era caro y contaminante, dejó de serlo.

ABOGADO DEMANDA A PASA
En ese contexto, Manuel Alejandro Castillo, abogado especializado en materia ambiental, ha iniciado una batalla legal directa contra el emporio basurero, que en su información pública, refiere ofrecer servicios en 40 mil puntos, para gobiernos y el sector privado.
Como residente de la colonia Xochicali y profesional en materia medioambiental, presentó una demanda con expediente 27/2026-3, que recayó en el Juzgado Primero de Distrito, donde ha hecho una serie de referencias, principalmente, por el olor que despide el centro de transferencia a determinadas horas.
En la demanda, los argumentos vertidos por el abogado hacen referencia a la Ley de Responsabilidad Ambiental, donde señala que las empresas están obligadas a mitigar olores y a no impactar el derecho al paisaje.
Por el lado de Pasa, Guillermo García Rivera, abogado de la empresa, presentó una serie de escritos en busca de desacreditar las acusaciones, haciendo referencia —básicamente— a que la basura que dispone PASA en el centro de transferencia no es generada por ellos, sino que se trata de un punto de almacenamiento temporal, que posteriormente traslada la basura en un contenedor de mayor tamaño hasta el relleno sanitario ubicado en el Ejido Oaxaca, en el valle de Mexicali.
El abogado de PASA agregó que los mexicalenses son quienes generan la basura, por lo que la responsabilidad no recae en el centro de almacenamiento.
La empresa además presentó el contrato del Gobierno de Mexicali, en la era de Rodolfo Valdez, y un permiso municipal vigente para el manejo de residuos, además de toda la información relacionada con la representación legal y de propiedad de la empresa.
Al respecto, Manuel Alejandro Castillo reclamó y calificó la justificación es insuficiente, dado que la función de la empresa no sólo puede calificarse como un traslado de un punto a otro, sino que debe responsabilizarse por el manejo de la basura en el centro de transferencia, y mínimamente, asumir las consecuencias de los problemas que provoca a quienes residen en la zona.
“Su obligación también conlleva mitigar los impactos adversos al ambiente, verificar que sus filtraciones de lixiviados (líquidos con contaminantes) no vayan a cuerpo de agua, como marcan las normas de Conagua; también presentar bitácoras de control. Y por otro lado, que no contestó la demanda, nunca dijo que separaba residuos; nunca lo manifestó cuando hicimos una inspección del jueves pasado”, refirió el jurista, quien aseguró que la empresa, según los mismos documentos, maneja alrededor de siete toneladas de basura diariamente, cuando las normas federales solicitan mayores controles a negocios que controlan 10 toneladas de residuos al año.
El abogado ambientalista aseguró y recordó que las disposiciones de la Ley de Responsabilidad Ambiental refieren que son las empresas quienes tienen que demostrar —y no al revés— que cumplen con las medidas para contrarrestar los impactos al medio ambiente que generan por su funcionamiento.
Luego de la batalla legal emprendida y las primeras definiciones del juzgado, la empresa ha sido instruida a presentar, obligadamente, toda la documentación pertinente que acredite que cumple con todos los lineamientos para garantizar la reducción del impacto ambiental.

CUENTA CON TODOS LOS PERMISOS: ELVIA MARTÍNEZ
Mientras que el abogado Alejandro Castillo sostiene que debe revisarse no sólo si cumple con los permisos, sino que además se haga responsable por los malos olores y las consecuencias que esto genera, mediante una cortina de árboles y otras medidas para demostrar que no causa contaminación ambiental ni malestar en los residentes de la zona, la secretaria de Medio Ambiente, Elvia Martínez, defendió a la empresa, y afirmó que la empresa cuenta con todos los requisitos para operar y que “paulatinamente” han ido “regularizando” sus procesos.
“Actualmente, las actividades de manejo de residuos se ejecutan dentro del marco normativo vigente, garantizando que el funcionamiento de la concesionaria se alinee con los criterios técnicos y ambientales exigidos por las autoridades competentes. En caso de que la empresa incurriera en algún incumplimiento, se actuará notificando inmediatamente a la Procuraduría de Protección al Ambiente para proceder conforme a derecho. Sin embargo, es pertinente señalar que, hasta el momento, no contamos con reporte o de alguna anomalía ambiental en la operación”, refirió la funcionaria.
La dependencia envió además, al juzgado, una ficha técnica que hace referencia a los permisos de operación de PASA, de los cuales el primero, indica, fue obtenido en 2008, para la operación del relleno sanitario ubicado en el Valle de Mexicali. El Plan de Manejo de Residuos de Manejo Especial se registró el 24 de marzo del 2025 y tiene como actividad prestar servicio de “acopio, valoración y disposición final de residuos de manejo especial”; su fecha de vencimiento es el 24 de marzo del 2027.
El otro permiso registrado en la entidad es el de recuperación de materiales reciclables y transferencia de residuos, autorizado en 2012. El detalle destacado es que la concesión se dio en 2010, fecha a partir de la que contempla su presentación, registro y vigencia.






