Un pueblo está cayendo en pobreza por defender una vaquita”, “vendieron nuestra agua”, “no viene compensación, viene pobreza”, son parte de las frases vertidas por Ana García, activista y pescadora del puerto de San Felipe, quien ha encabezado la lucha por la liberación del polígono del Alto Golfo y por el libre derecho de pesca.
A diferencia del discurso triunfalista de la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda, que anunció en sus redes sociales la reducción del 86 por ciento del polígono de veda de pesca para residentes de San Felipe, en el Alto Golfo de California, pescadores del puerto se dicen ofendidos, indignados y anunciaron nuevas movilizaciones, bloqueos y protestas, como parte de las acciones para visibilizar la precarización del puerto tras años de veda sin resultados.
La noche de este miércoles 15 de octubre, Ávila Olmeda anunció en sus redes sociales el resultado de las gestiones realizadas por parte del Poder Ejecutivo, mediante la secretaria de Medio Ambiente, Elvia Martínez y el secretario general de Gobierno, Juan José Pon, primero ante pescadores y luego ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales:
“Oficialmente, se reducirá en un 86 por ciento la zona donde está prohibido pescar con redes de enmalle, pasando de 11 mil 106 km² a mil 562 km². Esto impulsará la pesca y la economía de las familias de la región”, refirió Ávila Olmeda en su mensaje y recordó que la veda de pesca tiene como objetivo la protección de la vaquita marina, un animal endémico del que apenas quedan menos de 100 ejemplares, según estimaciones oficiales.
“Por ello, la Zona de Tolerancia Cero se mantiene sin cambios y conserva sus restricciones. Además, se permitirá el tránsito de embarcaciones menores por un canal regulado”, agregó la mandataria, quien copió directamente la publicación del Diario Oficial de la Federación.
Después de conocer los pormenores del documento, pescadores de San Felipe se dijeron indignados por los resultados, dado que gran parte de la zona restringida que se redujo no es funcional para la pesca.
“El pueblo ya está cansado de creerle a ellos las mentiras y que nos envuelvan con sus mentiras. Nuestra área de trabajo, no tenemos área de trabajo, así como dice la Presidenta; es una vil mentira que vengan a ver el puerto. Con los pescadores, me siento bien mal; ya no me importa nada, haremos lo que sea necesario para recuperar nuestro mar”, dijo Ana García, notoriamente indignada durante una conversación telefónica con este Semanario, en la cual reconoció que la comunidad estaba cegada al tener acercamientos con autoridades quienes decían que escuchaban sus inconformidades.
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“Es una estrategia de ellos para nosotros que digan que le quitaron polígonos; en la (zona de) Cero Tolerancia la agrandaron, quitaron aquello y la agrandaron. Ese polígono era de, más allá de Puertecitos era el polígono; esa no es área de camarón, esa es un área donde no se puede trabajar camarón. La que les agrandaron, todo que está directo a nosotros lo agrandaron y pues aquello nomás fue una pastilla. ‘Les voy a recortar todo esto, pero voy a agrandar el polígono de Cero Tolerancia’, y esas son las áreas de camarón”, agregó la lideresa pesquera, quien no proviene de una gran empresa o consorcio, sino que junto a su esposo se dedican directamente a la pesca.
“En dimensiones no lo sé, es enorme; en un pizarrón es chiquito, pero realmente es lo más alto. Invitamos a la gobernadora, a la Presidenta, en el mañanero que están protegiendo a la vaquita marina, pero al ser humano que tiene sangre en su cuerpo, un pueblo está cayendo en la pobreza por defender a una vaquita”, sentenció
Ana García aseguró que la redistribución de la Zona de Cero Tolerancia afectó específicamente el área de pesca de camarón, por lo que realmente complicó más la extracción de animales marinos del Alto Golfo.
Como medida de inconformidad, pescadores de San Felipe anunciaron que, a partir del jueves 15 de octubre, iniciarían protestas y bloqueos en el puerto, comenzando por el cierre de la vialidad de los Arcos, principal punto de entrada a la comunidad que apenas roza los 24 mil habitantes.
Advirtieron que permanecerán en el bloqueo hasta que las autoridades acudan y atiendan sus exigencias.





