Mientras el cuerpo de Erick Alonso, un adolescente de 16 años, era velado en una de las funerarias de Tecate, dos hombres y una mujer tripulaban el vehículo en el que sus asesinos viajaban la noche del 17 de septiembre a las 19:39 horas, cuando Erick y su amigo Alan, de 20 años, fueron acribillados.
El adolescente y el joven viajaban a bordo de una motocicleta en la colonia Alfonso Garzón, también conocida como “el Nido de Las Águilas” en el llamado Pueblo Mágico. Minutos antes habían decidido salir a dar una vuelta en la moto para “calarla” luego de haberle realizado trabajos mecánicos. Pero apenas habían avanzado unos metros cuando, a unas calles de sus viviendas, fueron atacados con armas largas.
Sicarios hasta ahora desconocidos, dispararon a los jóvenes a quemarropa para después darse a la fuga en un vehículo —según informaron testigos — tipo Sedan de color gris. Al mismo tiempo, con dos disparos en su humanidad, Alan solicitó ayuda al 911, mientras Erick permanecía inmóvil.
Hasta el lugar llegaron unidades de la Policía Municipal, Bomberos y paramédicos de la Cruz Roja; ahí mismo, casi de inmediato, constataron los primeros respondientes que Erick ya no contaba con signos vitales. Lo declararon sin vida. Erick era estudiante del CETIS 25; quienes lo conocían lo catalogan como un joven responsable, serio, amigable y con un futuro prometedor.
Alan, quien solicitó la ayuda posterior al ataque del que fue víctima junto con Erick, hijo de padres trabajadores dedicados a la mecánica y de fe cristiana, fue trasladado a un hospital para atender las heridas por arma de fuego en piernas.
Iniciada la investigación, agentes dieron seguimiento de cámaras del C5; determinaron que el vehículo en el que los sicarios viajaban era un Hyundai Elantra de color gris con placas de California, Estados Unidos, mismo que cinco días después fue localizado abandonado al exterior de un Oxxo en la Zona Centro, a dos calles del Palacio Municipal y unos cuantos metros de la Garita Internacional de Tecate, una zona en la que prevalecen videocámaras de vigilancia, pero que, a pesar de ello, no generó reporte alguno de la presencia del vehículo localizado por el uso indebido de un cajón de estacionamiento.
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Durante la noche del velorio, los tripulantes del automóvil en el que se perpetuó el ataque dieron varias vueltas por la Zona Centro, parando en tres ocasiones al exterior del Oxxo ubicado en la avenida Revolución, donde lo abandonaron.
El vehículo, con placas 9ACH178 sobrepuestas, pertenecientes a otro automóvil similar al modelo, fue captado por cámaras de vigilancia mientras era tripulado por un hombre de entre 30 y 35 años, quien, en una primera visita a la tienda poco después de la medianoche del lunes, intentaba hacer un retiro en efectivo de cinco mil pesos, utilizando una tarjeta Spin de Oxxo mientras era acompañado de una mujer.
A la mañana siguiente, a las seis, el mismo sujeto, pero ahora acompañado de un hombre de entre 19 y 23 años, arribó nuevamente a la tienda para hacer una compra pequeña. Al percibir la presencia de una patrulla de la Policía Municipal, ambos se retiraron del lugar caminando, abandonando el automóvil. Al ocupar por varios minutos el cajón de estacionamiento, éste fue intervenido por policías municipales, quienes, al revisar las placas y características, alertaron a la fiscalía de su parecido con el utilizado en el asesinato del menor.
Agentes de la fiscalía realizaron una revisión del automóvil con apoyo de periciales, localizando al interior del vehículo diversos tickets de compras, prendas de bebé, para después trasladarlo a resguardo con ayuda de una grúa, descartando que en su interior hubiera algún tipo de resto humano.
Mientras el automóvil era retirado por la grúa, a dos calles paralelas el cuerpo de Erick salía de la iglesia Nuestra Señora de Guadalupe, templo ubicado en la Zona Centro de la ciudad, donde se celebraba la misa de cuerpo presente para después trasladarlo al que fue su último plantel educativo, Cetis 25.
Días antes del ataque que cobró la vida de Erick de 16 años y dejó herido a Alan, el automóvil donde viajaban los asesinos fue captado en calles de la colonia Luis Donaldo Colosio y la colonia Industrial en Tecate.
EL DESLINDE

Horas después del asesinato del menor Erick, el presidente municipal de Tecate, Román Cota Muñoz, deslindó de responsabilidad a su gobierno ante los recientes ataques armados en los que se contabilizan ocho menores asesinados.
En el mensaje brindado a medios de comunicación locales, hizo hincapié a las madres y padres a vigilar a sus hijos. “Creo que también como padres de familia tenemos una responsabilidad de que no esté un chamaco a las cinco, seis, siete de la noche en un lugar que uno no sabe dónde está, haciendo quién sabe qué”, manifestó Cota. Y sentenció:
“Hay que estar muy cerca de nuestros jóvenes; nosotros somos responsables como padres de familia muchas veces de las buenas o malas decisiones que toman nuestros hijos”, olvidando el alcalde que el horario que estableció como “inadecuado” aún conlleva un horario escolar de clases, de entrenamientos e incluso de actividades sociales.
Cota puntualizó que los delitos de alto impacto como los homicidios y los secuestros competen exclusivamente a la Fiscalía General del Estado (FGE) y al orden federal, argumentando que la policía local sólo tiene facultades preventivas. Justificó que la Policía Municipal se ve superada y no cuenta con las herramientas operativas para hacer frente a cárteles armados, y recalcó que existe una coordinación con fuerzas federales y estales que, ha dejado en claro, no resulta en importancia para los criminales que siguen asesinando.
En lo que va del 2026 se ha acumulado una cifra histórica para el municipio de Tecate: 135 asesinatos, superando por mucho los 75 casos registrados en 2025 en el mismo periodo. En menos de tres semanas de septiembre se han sumado ocho nuevos homicidios dolosos, aumentando un 112 por ciento de enero a agosto de 2026, en comparación con el mismo periodo de 2025.
Los homicidios registrados solamente en el mes de septiembre que implican a menores son:
* En septiembre de 2026, Erick Alonso, de 16 años, fue asesinado, luego de recibir impactos de bala en un ataque directo en la vía pública en la colonia Alfonso Garzón.
* En junio de 2026 se confirmó el hallazgo de los cuerpos de tres adolescentes (dos de 15 años y uno de 16 años) en una fosa clandestina en la zona residencial Del Bosque; habían desaparecido en abril, cuando acudieron a una supuesta cita de trabajo promovida en redes sociales. Después de semanas de búsqueda, Jeremy, Edgar y Bryan fueron identificados por sus familiares, quienes participaron en la localización de la fosa clandestina.
* El mismo mes de junio de 2026, en la delegación rural de Tecate, Nueva Colonia Hindú, fue localizado el cuerpo sin vida y calcinado de un niño de aproximadamente cinco años de edad en el área montañosa de Cerro Azul. La necropsia determinó como causa de muerte asfixia por estrangulamiento.
* También en junio de 2026, en la carretera Tecate-Ensenada fue encontrado el cuerpo con huellas de tortura y heridas de bala de Jesús Yadiel, un menor de 16 años que antes de su desaparición se dedicaba a vender donas y galletas.
Además de los homicidios de menores, Tecate acumula una docena de estos reportados como desaparecidos en lo que va del año.

ARRECIA VIOLENCIA EN SEPTIEMBRE
El 17 de septiembre, un hombre fue localizado sin vida y una mujer resultó lesionada en la privada denominada Baja California, de la colonia Loma Alta. Ambos presentaban impactos de arma de fuego.
Horas antes, la tarde del 16 de septiembre, un ataque armado registrado en la colonia Colinas del Cuchumá dejó a un hombre lesionado por arma de fuego.
Previo a la llegada del 16 de septiembre, mientras se llevaba a cabo el Grito de Independencia, pronunciado por el presidente municipal Román Cota, un hombre fue asesinado en la calle San Fernando, de la colonia El Descanso, por sujetos que irrumpieron en su vivienda.
Dos días antes, el 13 de septiembre, dos jóvenes fueron asesinados en plena zona Centro de Tecate. Uno de ellos falleció en el lugar del ataque armado, registrado sobre la calle Ortiz Rubio, a dos calles del Palacio Municipal y a unos metros de la garita de Tecate, resguardada por agentes de la Guardia Nacional. Fue identificado como Gael, de 22 años.
Mientras que Isaac de Jesús, de 23 años, falleció minutos después en un hospital. Ambos se encontraban saliendo de un evento realizado por un establecimiento denominado “Celostina”, llevado a cabo en la vía pública y que culminó después de las cuatro de la mañana, a pesar de contar con permisos hasta las 2:00 a.m.
La extensión del horario fue negada por el director de Justicia Cívica Raul Ferreiro, aunque comerciantes y residentes aledaños a la zona, aseguraron que éste se extendió hasta que se registraron las detonaciones de arma de fuego en la zona que cobró la vida de los dos jóvenes, reiterando además que no es la primera vez que eventos registrados por este comercio, propiedad de un amigo del director de Justicia Cívica, se extienden más allá de lo permitido.
En el evento, en el que prevaleció la venta de alcohol y la presencia de menores de edad, se encontraban funcionarios de la administración municipal de Román Cota, tales como la directora del Instituto de la Juventud, Sara Michell Rodriguez, acusada de violencia laboral, quien se mostró en videos gritando, bailando y coreando canciones que hacen apología al delito, entre ellas una denominada “Sicaria”.
A pesar de los hechos el alcalde negó que se limitara el tiempo a este tipo de establecimientos, contraponiendo su interés de alejar a los menores de eventos nocturnos.
Días después, el comercio denominado “Celostina” informó que en enero próximo cerrará de manera definitiva sus puertas, una vez que hayan pasado las posadas.





