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lunes, septiembre 7, 2026
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Producciones verticales: una nueva forma de crear y consumir en Baja California

Con el auge del consumo de contenidos en teléfonos celulares, los microdramas y las producciones en formato vertical se adaptan al ritmo de vida de las audiencias. De acuerdo con realizadores y productores de Baja California, el formato abre oportunidades para el talento local; sin embargo, enfrenta las mismas dificultades de financiamiento y desarrollo profesional que la industria audiovisual tradicional en la región

 

Ante el desplazamiento de la televisión tradicional y el auge de las plataformas de streaming, el teléfono celular ha impulsado otra transformación en la manera de crear y consumir contenidos audiovisuales mediante historias grabadas en vertical, divididas en capítulos breves y pensadas para verse en cualquier momento.

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Realizadores de Baja California conversaron con ZETA sobre las oportunidades y los retos de producir estos contenidos desde la región.

Para Barbarella Pardo Castillo, productora y directora de casting que ha participado en 55 producciones internacionales para plataformas como AppShorts, esta forma de contar historias responde a una audiencia que busca contenidos que pueda consumir durante las pausas de su vida cotidiana.

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“El formato sale de la necesidad de ver contenido rápido. Ahora la mayoría de las personas dicen: ‘Voy a tener cinco minutos de descanso’. Agarras tu teléfono y empiezas a ver rápido.  Los verticales te están dando historias dramáticas, comedias románticas, historias de vampiros o de hombres lobo; te están dando todo eso para gustos diferentes, para ver algo rápido que te atrape y que te cuente algo”, expreso.

Este tipo de producción no es reciente. De acuerdo con Hamlet Rubio, director del Tijuana Vertical Film Festival (TJVEFF), que se celebra anualmente en la ciudad, uno de sus primeros antecedentes se encuentra en Australia, donde en 2014 se realizó la primera competencia internacional dedicada al video vertical. Posteriormente, países asiáticos como China comenzaron a producir y popularizar estos contenidos con mayor constancia.

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A nivel nacional, el crecimiento del formato llevó a la plataforma ViX a lanzar en julio de 2025 una selección de microdramas con más de 40 series originales programadas durante ese año; asimismo, TV Azteca se sumó en febrero de 2026 con el estreno de su primer microdrama original, distribuido en su sitio y redes sociales.

La producción de estas historias en la región podría convertirse en un espacio de formación y trabajo para actores y personal técnico, quienes actualmente dependen de proyectos cinematográficos o audiovisuales que llegan de manera intermitente.

Con rodajes de entre cinco y siete días, estas producciones podrían abrir en la región oportunidades de formación y empleo para actores y personal técnico, que actualmente dependen de la llegada intermitente de proyectos cinematográficos y audiovisuales.

“Es una escuela. Es una oportunidad enorme. No es lo mismo que trabajes de maquillista en una película o en dos cada año, a que te avientes 30 verticales al año. Hay oportunidad de laborar constantemente, pero también de agarrar experiencia” apuntó Pardo.

Además del talento, la directora consideró que Baja California cuenta con locaciones que pueden aportar variedad visual a las historias sin necesidad de realizar grandes traslados.

“Podríamos hacer verticales de la playa, de surf, de motos, porque aquí hay un montón de clubes de motos, de carreras y de Harley. Baja California les puede ofrecer a las plataformas todas estas cosas que otras ciudades no tienen o no tienen tan cerca. Aquí de volada llegas a la playa, al bordo, al desierto, a las dunas, a un río donde haces kayak o a las carreteras hermosas. Todo eso le da un valor de producción”.

Sin embargo, el desarrollo de estas producciones también exhibe las áreas que deben fortalecerse dentro de la industria local. Jorge Raúl Arellco, cineasta y director de “Bajo la sombra del enemigo”, cortometraje seleccionado en competencia en el TJVEFF, señaló que en la región hacen falta productores y personal especializado en sonido.

Foto: Cortesía/Barbarella Pardo

“Sí, la verdad hay mucho talento local aquí en Tijuana; hay mucho, demasiado, pero sí pienso yo que hacen falta personas que hagan el sonido y financiamiento. Una de mis producciones tuve que hacerlo buscando dinero por fuera”.

Cabe mencionar que los realizadores consideraron que la duración de los capítulos no necesariamente compromete la complejidad de una historia, pero sí obliga a modificar la manera de presentar el conflicto y atrapar al espectador desde los primeros segundos.

La rapidez del formato tampoco elimina los costos de producción. Marco Antonio Pineda Álvarez, cineasta y productor fronterizo, fundador de Odissea Films, estimó que una producción mínima de 30 minutos, distribuida en 30 videos para redes sociales o plataformas, requiere alrededor de 60 mil pesos; una inversión menor, pero cercana a la de un proyecto horizontal de características similares.

Las producciones en vertical no están excluidas expresamente de los programas públicos federales; sin embargo, los microdramas por episodios difícilmente encajan en sus categorías y presupuestos. El Programa de Fomento al Cine Mexicano (FOCINE) mantiene modalidades destinadas principalmente a cortometrajes, largometrajes, animación, documental y cine experimental, mientras que el Estímulo Fiscal a Proyectos de Inversión en la Producción y Distribución Cinematográfica Nacional (EFICINE) considera como proyectos de producción las inversiones destinadas a la realización de largometrajes.

El nuevo Estímulo Fiscal a la Producción Cinematográfica y Audiovisual (EFICA) sí incluye series y miniseries destinadas a plataformas. Este exige una erogación mínima en territorio nacional de 40 millones de pesos por capítulo de una serie narrativa o de animación y de 20 millones para una serie documental, montos fuera del alcance de la mayoría de las producciones independientes y de los presupuestos con los que actualmente se experimenta en Baja California.

Frente a estos límites, el principal obstáculo para la región continúa siendo establecer una relación con las plataformas y acceder al capital necesario para producir de manera constante.

“Yo considero que Baja California debería empezar a grabar más verticales, pero siento que los productores de la localidad todavía no han sabido cómo acceder a las plataformas, que son las que tienen el dinero para hacer estas historias. Pero nosotros, con el crew que tenemos aquí, con los actores que se están formando en la técnica de actuación para cine y con los actores profesionales que ya saben estar en un set, podríamos hacer mucho. Solamente falta que las plataformas y las personas que quieren hacer esos verticales vengan”, finalizó Pardo Castillo.

El Tijuana Vertical Film Festival (TJVEFF) se celebra en esta frontera desde el jueves 3 hasta este sábado 5 de septiembre en la Casa de la Cultura Altamira, CUT Universidad y Café Praga Bristol.

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