En la entidad, el rezago de viviendas que no fueron producidas en años anteriores alcanza las 232 mil
Los trabajadores del Infonavit que podrían ejercer su crédito de vivienda, pero que no pueden acceder a una, alcanzaron los 533 mil en Baja California, indicó Yolanda Arroyo, presidenta de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi) en el estado.
Para reducir esa demanda potencial, es necesario retomar mesas de trabajo con las autoridades para continuar con el Programa Estatal de Vivienda, el cual concluye el próximo año y fue exitoso. El reto que tenemos es “volver a acercarnos con los nuevos candidatos y, en su momento, el nuevo gobernador o gobernadora para pedirle que el programa continúe”, señaló Yolanda Arroyo en atención a medios este 1 de septiembre de 2026.
Según el Registro Único de Vivienda, se produjeron 3 mil 274 viviendas en Baja California, de enero a julio de 2026. De las cuales, 68.3% tuvo una superficie menor a 60 metros cuadrados; la mayor parte en el sector tradicional.
Actualmente hay un rezago de 232 mil viviendas en Baja California (que no fueron producidas). Cifra que cada año ha incrementado y seguirá creciendo, apuntó Marisol Becerra, directora de Data y Estrategia en la empresa de consultoría inmobiliaria Monopolio.
Para abatir el rezago de viviendas en la entidad, no sólo tiene que construirse nuevas casas, sino también brindar opciones de renta de inmuebles, propiciar la regeneración de espacios, así como dar opciones para ampliar y mejorar un inmueble, cuyos créditos han crecido en los últimos años.
La ejecutiva dijo que no se ha podido concretar la construcción de las viviendas del Bienestar en Tijuana por el costo de la tierra. “En ciudades donde hay escasez de suelo y encarecimiento del suelo, realmente llegar a ese ticket (precio promedio) que se homologó a nivel nacional de 600 mil pesos es muy complicado, porque realmente no dan los costos”.
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Para producir esa vivienda en el estado tendría que existir un subsidio por parte de la autoridad, para llegar a los costos o subir el precio promedio, que tendría que ser entre 800 mil y 850 mil pesos; que es una propuesta que se ha hecho, añadió.
Actualmente, el gobierno no ha retomado el subsidio de vivienda que había para las personas con menos ingresos existente hasta 2018.
Aun cuando el precio de la vivienda va a seguir subiendo por los costos de la tierra, la mano de obra y materiales como el acero, será menor a lo observado en años anteriores. “Estimamos que este año nos vamos a quedar en este orden del 8%”, dijo y señaló que el acero es uno de los materiales que más ha encarecido la vivienda.
“Lo que principalmente se construye en el estado es a través del molde, entonces el insumo que más te pega es el acero, y ahí es donde hemos notado un incremento en los valores y eso justamente representa un riesgo, porque va a poder impactar en que sigan subiendo los valores de la vivienda”, refirió.





