Lo que comenzó como un rumor terminó por confirmarse: la desaparición pública y hallazgo de los restos de Carlos Alberto Beltrán Olmeda, ex oficial mayor del Ayuntamiento de Los Cabos, ex asesor político de Rubén Rocha Moya y presunto operador político de Víctor Manuel Castro Cosío, actual gobernador de Baja California Sur, ha dejado más interrogantes que respuestas.
Una fuente extraoficial confirmó a ZETA que Beltrán fue ejecutado al estilo del crimen organizado; sus restos fueron depositados en una narcofosa ligada a miembros de Los Chapitos, facción del Cártel de Sinaloa que ha sido desplazada actualmente del sus del estado.
“El cuerpo del ex oficial mayor fue encontrado boca arriba; vestía camisa blanca de manga larga, pantalón azul de la marca Levi’s, calcetines negros, su cabeza estaba separada del cuerpo (decapitado) y fue colocada sobre el pecho. Así fue enterrado y luego notificada la autoridad mediante redes sociales. Desde que se filtró el material audiovisual se abrió una investigación y esos datos de ubicación —del video— colaboraron en la ubicación de la fosa donde estaba enterrado Carlos Beltrán”, confió una fuente de la Mesa Estatal de Seguridad.
El 13 de julio, una página relacionada con el crimen organizado reveló la ubicación de dos fosas clandestinas, una de ellas en una brecha contigua al predio de La Ballena (donde estaba Carlos Beltrán Olmeda) y la otra en camino a San Felipe por Monterreal, ambas en San José del Cabo en el municipio de Los Cabos.
El mismo día, en una reacción “inmediata”, la Fiscalía Especializada en Desaparición de Personas de la Procuraduría General de Justicia del estado (PGJE) confirmó el hallazgo; y fue hasta el 22 de agosto, mediante perfil genético obtenido de familiares directos en el estado de Sonora que se confirmó la identidad.
“Se logró la identificación positiva de los restos óseos localizados el pasado 13 de julio. Tras la extracción del perfil genético de los restos óseos y al llevar a cabo el cotejo sistemático con la base de datos de muestras genéticas, los dictámenes periciales determinaron que corresponden a quien en vida llevara el nombre de Carlos Alberto Beltrán Olmeda, quien se desempeñó como Oficial Mayor del H. XV Ayuntamiento de Los Cabos. Agentes de Investigación de la Fiscalía Especializada en la Investigación del Delito de Desaparición Forzada de Personas y Desaparición Cometida por Particulares continúan con las indagatorias correspondientes para el esclarecimiento total de los hechos y la identificación de los responsables”, afirmó la Procuraduría.
El 25 de mayo de 2026 anunció públicamente su salida del cargo argumentando motivos personales, y se sabe extraoficialmente que durante los primeros días del mes de junio habría sido privado de la libertad por el R1 y/o el Lince y un grupo de sicarios, supuestos encargados de la plaza de San José del Cabo —en ese momento— para la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa.
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Todo esto fue evidenciado a través de redes sociales, que la División de la Policía Cibernética de la PGJE vincula a grupos del crimen organizado, en un video difundido se aprecia a quien hace llamarse María Elizabeth Osorio Esquivel, supuesta sicaria y expareja de Servando Juárez Pavón, presunto sicario a la orden de Los Chapitos en Los Cabos.
“Alrededor del mediodía lo acompañé a una brecha de Monte Real a San Felipe, donde está una pluma, en la cual se encontraba Lince y sicarios del R1; yo miré cuando el Lince mató a un viejito de muletas. Supuestamente porque le había quitado unos terrenos. También miré que lo enterraron junto a una llanta. Después de eso, a Servando le dio otra orden de levantar a otra persona, a un mentado Cazabaches; ese mismo día yo acompañé a Servando a una brecha que se encuentra en La Ballena. Al llegar al lugar, Servando les dijo que lo torturaran y le sacaran más dinero, a lo cual esta persona dijo que él ya había entregado cinco millones de pesos para que lo soltaran. Lo torturaron y lo mataron, pero al parecer sí le habían quitado más dinero”, evidenció la grabación filtrada de la sicaria.
La muerte y desaparición de Beltrán OImeda era una interrogante, pues según el propio gobernador del Estado no había una denuncia que los obligara a indagar sobre el paradero del ex funcionario municipal; pero las redes sociales ligadas a un grupo criminal, según el propio ejecutivo estatal, fueron la “fuente” principal en el hallazgo, luego de datos que insinuaban que buscaran los restos del ex oficial mayor. “Eso hicimos”, remató Víctor Castro.
“Nadie lo ha buscado, ni nadie ha dicho si desapareció. Sólo estas redes que son, búsquenle los perfiles —de Facebook—, ¿verdad? Ya lo hicimos, por eso nosotros tampoco podemos si alguien dice: ‘Hay un cuerpo en tal parte’, aunque sea un video que sabes tú quiénes son esas personas, pues vas a ir a buscarlo el lugar donde te dice; eso hicimos”, declaró Castro una semana después de encontrar los restos de Beltrán.
CONEXIÓN DE AMIGOS
Carlos Beltrán Olmeda no sólo era el oficial mayor de Los Cabos. Las mismas páginas —que según Víctor Castro eran del crimen organizado— lo colocaron como operador financiero para Los Chapitos y que Beltrán “era la cuota”, un perfil político incrustado en la administración pública.
Esto salió a relucir poco más de una semana antes de que encontraron el cuerpo del exoficial mayor, cuando el exalcalde de Los Cabos del 2021 al 2024, Oscar Leggs Castro, lanzó que Carlos Beltrán le había sido impuesto por el propio gobernador Víctor Castro Cosío.
“En septiembre del 2023, por instrucciones del gobernador y del Gobierno del Estado, esta persona llega como oficial mayor a Los Cabos. Eso nunca lo había dicho, y nada de que Óscar Leggs lo trajo; Óscar Leggs no se mandaba solo, hubo instrucciones y ahí llegaron a Los Cabos”, aseguró el ex alcalde cabeño.
Inmediatamente, a pregunta expresa sobre la imposición de Beltrán en el Ayuntamiento de Los Cabos, el gobernador Castro se pronunció y negó lo señalado por Leggs.
Aprovechó incluso para deslindarse del ex oficial mayor, asegurando que ni lo conoció, aun cuando aparece posando en múltiples fotografías en diferentes eventos y momentos de la vida política del fallecido.
“Se dicen tantas mentiras que otra raya más al tigre; no me interesa incluso, ni lo conocía al señor. Si alguien sabe quién puso sus funcionarios, pues son los alcaldes; qué pena que alguien diga, ‘me impusieron’. Yo no le voy a entrar en ese juego, ni conocí al muchacho. Lo vi después y es alguien de buen trato; yo no tengo nada que afirmar, pues nunca hubo ninguna denuncia en contra de él”, puntualizó Castro.
Los datos oficiales confirman que el hoy occiso, Carlos Beltrán, llegó a la administración pública cabeña con una carta fuerte: su currículum en el que manifestó en su experiencia laboral ser asesor político de Rubén Rocha Moya, gobernador Constitucional de Sinaloa del 2021 a la actualidad (de la solicitud) y que ahora se encuentra bajo licencia indefinida.
Rocha Moya no sólo forma parte del grupo de Gobernadores de Morena bajo investigación del Gobierno de Estados Unidos; es amigo personal de Víctor Castro, quien salió en su defensa en cuanto se supo que la Agencia Central de Inteligencia (CIA por sus siglas en inglés) lo investigaba por su relación con el crimen organizado.
“Aprovecho para sostener que la amistad de un servidor jamás va a ser puesta a prueba por una calumnia o una verdad; si es que llegara a resultar, la amistad está por encima. Yo quiero mucho a don Rubén”, sostuvo Castro.
Carlos Beltrán Olmeda participó activamente en la campaña de Víctor Manuel Castro a la gubernatura en el 2021, enfrentó una diferencia de más de ocho puntos a favor de Francisco “Pancho” Pelayo Covarrubias del frente opositor conformado por el PAN y el PRI principalmente.
Beltrán era propietario de la empresa BOATIP de México, S.A. de C.V., empresa encargada de crear y diseñar la aplicación “KOMUNA”, aplicación para equipos de telefonía celular con la que las personas que desarrollaran actividades en redes sociales que favorecieran a los candidatos de Morena recibían puntos canjeables por “premios” como vales de despensa, gasolina, consultas médicas, monedero electrónico, suscripciones de streaming y paquetes de saldo e internet celular.
El ex oficial mayor era ingeniero de Software Informático egresado del Tecnológico de Hermosillo, Sonora, y desarrollador web y de aplicaciones digitales; su empresa, BOATIP de México, no sólo se encargaba del diseño y creación web y digital, también eras una operadora de renta de yates de lujo, paseos turísticos y de eventos en San Carlos, Sonora.
Además, fue confirmada la contratación de la empresa de Carlos Beltrán en el Organismo Operador Municipal del Sistema de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento (Oomsapas) Los Cabos en 2023, donde recibió más de nueve millones de pesos entre el 11 de septiembre y el 9 de noviembre del 2023, por medio del contrato LPA00000024-032-2023, para la migración y puesta en marcha del sistema comercial.
En el Ayuntamiento de Navolato, durante la administración de Margoth Urrea Pérez (2021-2024) en el 2023, y que fue acogida por Rubén Rocha Moya en octubre del 2025 en la jefatura de la Oficina de Recaudación de Navolato, en este municipio realizó un “estudio de claves catastrales existentes y por registrar” según el contrato AYTO/DAJ/C00207/2023. La contratación se dio por un año, por un importe total de más de 570 mil pesos, del 2 de enero de 2023 al 31 de diciembre del 2023.
También en el 2023 participó en múltiples licitaciones públicas en el Ayuntamiento de Ahome, Sinaloa a través de la Junta de Agua Potable y Alcantarillado, según el contrato JAP-GIC-RM-GC-FACTSITIO-23-40, para la compra de un “sistema integral para la facturación en sitio y cobranza de los servicios de agua potable y saneamiento, incluyendo módulo de padrón de usuarios, cortes y reconexión” en la administración de Gerardo Octavio Vargas Landeros (desde el 1 de noviembre de 2021 hasta el 1 de mayo de 2025), de quien Beltrán también fue asesor político del 2021 a la actualidad (momento en que solicitó empleo en el Ayuntamiento de Los Cabos).
FISCALÍA DE SONORA NO HA SIDO REQUERIDA POR BCS
“Para el Gobierno de Baja California Sur, lo mejor que puede pasar es cerrar el caso y dejarlo archivado, sin más que revisar. Su pasado cercano —2021 por ejemplo— sitúa al exfuncionario como cercano al amigo de Rocha Moya, o sea, al actual gobernador de Baja California Sur, Víctor Castro. Y eso pondría en escrutinio al propio ejecutivo y removería mucho escombro que pretende quedar enterrado”, afirmó el especialista en seguridad pública consultado.
Una vez confirmada la muerte de Carlos Beltrán Olmeda, más instituciones públicas y de investigación han emitido datos relevantes para el caso, mientras fuentes de la Procuraduría de Baja California Sur afirmaron que recibieron información debido a una denuncia por desaparición en el estado de Sonora.
Sin embargo, la Fiscalía General de Justicia Sonorense (FGJES) precisó que no existe investigación en ese estado relacionada con exfuncionario de Baja California Sur, y acotaron los detalles diciendo que únicamente colaboraron en la identificación genética de los restos localizados en San José del Cabo y no cuenta con información que vincule al exfuncionario con actividades profesionales o encuentros con personas relacionadas con el sector gasolinero en Sonora.
La postura fue dada a conocer el 24 de agosto de 2026, y anunció que se tiene conocimiento de que Beltrán contaba con familiares directos en Guaymas, “circunstancia que permite considerar la existencia de vínculos personales con dicho municipio”.
“La FGJES únicamente colaboró con la Procuraduría General de Justicia del Estado de Baja California Sur en las diligencias de identificación genética, mediante la obtención y procesamiento de perfiles genéticos de familiares directos, información que contribuyó a establecer la correspondencia genética con los restos localizados en San José del Cabo. Hasta este momento, la FGJES no ha recibido una solicitud de colaboración por parte de la autoridad de Baja California Sur para investigar la presencia, actividades o algún hecho relacionado con Beltrán Olmeda en territorio sonorense”, remató la institución.
Las investigaciones continúan en manos de las autoridades de Baja California Sur, y poco ha sido el interés de indagar en el cómo y por qué de la muerte del exoficial mayor del Ayuntamiento de Los Cabos.





