Una serie de hallazgos de restos humanos han evidenciado la sobrecarga de trabajo que sostienen los colectivos de búsqueda de personas en Ensenada y Baja California, así como la Comisión Estatal de Búsqueda de la Fiscalía General del Estado (FGE).
De julio a septiembre del 2026, los organismos han trabajado en dos puntos suburbanos de la ciudad donde han localizado material óseo fragmentado, o cuerpos completos; en el fraccionamiento El Roble son siete los hallazgos, y cinco más en el Rancho Santa Anita, en la delegación El Sauzal.
Acompañados de oficiales federales, estatales y el equipo K9, los integrantes han levantado escombro, tierra y basura para dar con una gran cantidad de material óseo, que aún los tiene en incertidumbre de la cantidad de cadáveres e identidad de cada persona.
Uno de los principales puntos de búsqueda se localiza en las inmediaciones del kilómetro 9 de la carretera a la delegación de Ojos Negros, en la zona del fraccionamiento El Roble, un área suburbana donde anteriormente ya se habían localizado restos humanos.
Las movilizaciones y trabajos de búsqueda en este sector se intensificaron desde el pasado 20 de julio, cuando integrantes de colectivos de búsqueda se movilizaron hacia el lugar para realizar recorridos y labores de localización. Aquí se localizaron restos humanos esparcidos, que al parecer corresponden a una sola persona.
Días después, el 7 y 11 de agosto, mientras se encontraban en otra búsqueda, fueron localizados dos cuerpos en estado de descomposición hacia el área colindante con un basurero ubicado junto a un rancho turístico.
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De acuerdo con los reportes de las diligencias, en este punto fueron recuperados más material óseo con indicios correspondientes a tres cadáveres.
Los trabajos de quienes confirman estos operativos continuaron, y durante otra diligencia de búsqueda, realizada en un camino vecinal ubicado entre las calles Isla Azteca e Isla Ángel de la Guarda, en el fraccionamiento El Roble, se reportó el hallazgo de restos humanos dentro de una excavación de aproximadamente 60 centímetros de profundidad.

La primera correspondía a una osamenta fragmentada, cuyo sexo se encontraba pendiente de determinar, aunque de manera preliminar presentaba características aparentemente masculinas, mientras que la segunda correspondía a una osamenta también incompleta y desarticulada, aparentemente de una mujer.

Además de las extremidades, había algunos materiales que hacen suponer que los cuerpos habían sido sometidos como cinchos o abrazaderas de plástico de colores negro y blanco.
De ahí, los grupos de búsqueda se desplazaron a otro de los sitios donde se han registrado hallazgos, que es el Rancho Santa Anita, en El Sauzal, muy cerca del fraccionamiento exclusivo Cibolas del Mar, y de la caseta de cobro de San Miguel, donde se han localizado más cadáveres.
El 28 de junio, durante una búsqueda realizada en las inmediaciones del rancho, fueron localizados restos humanos enterrados.
Aproximadamente 20 metros adelante fueron encontrados otros restos semienterrados. En esa jornada fue reportado el hallazgo correspondiente a dos personas.
Tres días después, el 14 de agosto, nuevamente en el camino vecinal del Rancho Santa Anita, fueron localizados restos humanos en las inmediaciones del cerro, a una profundidad aproximada de medio metro.
Los reportes de las diligencias señalan que en otro punto del mismo sector también fueron localizados restos a una profundidad similar, de hasta 60 centímetros.
El último hallazgo fue el 7 de septiembre, en una jornada de búsqueda en la misma delegación El Sauzal, con tres puntos diferentes que los grupos tenían identificados por la alta probabilidad de que aparecieran más cadáveres.
ES TIEMPO QUE AUTORIDADES ASUMAN RESPONSABILIDAD
Karina Méndez, líder del colectivo Rastreadores del Silencio, habló de los intensos trabajos que han llevado a cabo en las últimas semanas en Ensenada, donde pidió centrar la atención en las cifras de los desaparecidos.
“Estamos hablando de personas que tienen una familia detrás, de madres que esperan a sus hijos, de esposas, hijos, hermanos y hermanas que todos los días se levantan con la incertidumbre de no saber dónde está su ser querido”, mencionó.
La buscadora dijo que en los últimos meses han tenido distintos hallazgos durante nuestras búsquedas.
Y aunque esto significa que una familia puede acercarse a tener una respuesta, también se cuestionan “por qué son las propias familias y los colectivos quienes tenemos que salir al campo a buscar y no las autoridades las que salen a expedición”.
“Nosotras no somos investigadoras, no somos peritos, no somos policías. Somos madres, hermanas y familiares buscando a quienes amamos”, indicó Karina.
“Muchas veces sentimos que gran parte del trabajo termina recayendo sobre las madres buscadoras. Somos nosotras quienes recibimos información anónima, quienes caminamos entre cerros, removemos tierra, soportamos el sol, el cansancio y el miedo; y aun así seguimos adelante porque sabemos que en algún lugar hay una familia esperando una respuesta”, reiteró la activista.
Como colectivo, han pedido acompañamiento, atención y mayor compromiso de las autoridades.
“No queremos hacer el trabajo que corresponde a las autoridades. Queremos que las autoridades hagan su trabajo y que nosotras podamos ser acompañadas, escuchadas y protegidas mientras buscamos”, comentó.
En esta etapa en que se encuentran los organismos de búsqueda en Baja California y México, consideran que es momento de revisar qué está fallando para que sean las familias quienes estén encontrando lo que durante meses o años no se ha localizado.

“En Rastreadores del Silencio tenemos algo muy claro, no buscamos culpables, buscamos a nuestros desaparecidos y queremos traerlos a casa”, aclaró.
Para los activistas todas las pistas son importantes y por eso pidieron a todas las personas que tengan información que “tengan un poco de humanidad, porque una llamada puede cambiar la vida de una familia. Si saben de algún lugar donde pudiera encontrarse una persona desaparecida, pueden comunicarse con nosotros. Toda información se maneja de manera anónima”.





