Con más de 5 mil personas desaparecidas y 13 mil restos humanos sin identificar en Baja California, colectivos y organizaciones plasmaron un mural de hasta 25 metros para visibilizar la lucha de las madres buscadoras.
En medio de la crisis de personas desaparecidas que atraviesa Baja California y el país, colectivos y organizaciones se reunieron este sábado 22 de agosto en el muro fronterizo de Playas de Tijuana para realizar un mural colectivo como acto de memoria y conciencia sobre la labor de las madres buscadoras.
La obra, de acuerdo con Amnistía Internacional, fue diseñada a partir de las ideas y experiencias compartidas por colectivos de búsqueda de distintos puntos del estado, con la intención de convertir el muro fronterizo en un espacio para visibilizar la desaparición de personas y el trabajo que realizan las familias para encontrarlas.
Adriana Sánchez, subdirectora de programas de Amnistía Internacional sección mexicana, explicó que la acción deriva del informe “Desaparecer otra vez”, presentado por el organismo en julio de 2025, en el que se documenta el impacto que la desaparición tiene tanto en las familias como, particularmente, en las mujeres que emprenden la búsqueda.
Señaló que en el país existen más de 134 mil personas desaparecidas y que Baja California registra más de 5 mil casos, de acuerdo con el registro público operado por el gobierno federal, mientras que el estado enfrenta además una crisis forense con más de 13 mil restos humanos sin identificar, según las cifras que refirió.
“Las mujeres buscadoras dejan a un lado un proyecto de vida, se vuelven defensoras de derechos humanos, un acto que ellas jamás pidieron y lo hacen por amor a aquellas personas que hoy no están con nosotras”, expresó.

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La representante señaló que el impacto de la desaparición también alcanza a las familias que durante años mantienen la búsqueda, pues algunas llevan más de una década intentando localizar a sus seres queridos, mientras que las mujeres pueden dejar de trabajar, modificar sus responsabilidades familiares y enfrentar afectaciones a su salud.
En ese sentido, explicó que el concepto de “Desaparecer otra vez” también hace referencia a los casos en los que las autoridades anulan o pierden registros de personas desaparecidas, además del impacto que la búsqueda genera en las propias familias.
Sánchez añadió que cinco colectivos fueron convocados inicialmente para participar en la elaboración del mural, con la participación de buscadoras provenientes de Tijuana, Rosarito, San Quintín, San Felipe y otros puntos de Baja California.
Al respecto, Bárbara Martínez, representante del colectivo de búsqueda “Buscando a Tolano”, destacó la importancia de reconocer a las madres buscadoras que arriesgan su vida durante las labores para localizar a sus seres queridos.

“Es un gran apoyo sentirnos que no estamos solas, que ya nos están escuchando. Porque desgraciadamente, pues nuestra presidenta, para ellas las madres buscadoras, pues no somos nada, pero para otras personas sí, aquí nos están apoyando”, expresó.
En cuanto a la actividad, el muralista Enrique Chiu explicó que el diseño contempla la representación de una mujer buscadora con una pala y una mochila, además de un camino y espacios destinados a homenajear a madres y buscadoras que han fallecido, así como frases utilizadas por ellas durante sus procesos de búsqueda.
“Yo lo único que hice fue recrearlo”, señaló el artista, quien destacó que la intención es que la obra funcione como una pieza colectiva y no solamente como un elemento decorativo.
Chiu indicó que el mural tendrá una extensión aproximada de entre 20 y 25 metros y alcanzará alrededor de ocho metros de altura, para cuya elaboración se utilizará pintura acrílica, además de aerosol para los detalles y delineados.
En cuanto al espacio utilizado, consideró que el muro fronterizo representa un lugar particularmente significativo para colocar el mensaje, debido a la cantidad de personas que acuden al sitio y a la posibilidad de utilizarlo como un punto de comunicación sobre problemáticas sociales.
“El arte tiene que ser usado de muchas formas y la más importante para mí es cuando le das la utilidad de mensaje, de mandar ese mensaje, de poder conectarlo con la gente”, expresó.
Estimó que la actividad contó con la participación de alrededor de 100 personas, entre integrantes de colectivos de búsqueda, activistas, organizaciones civiles y voluntarios que se sumaron a la elaboración de la obra.





