El sinaloense tenía un día de haberse reincorporado al cargo. La nueva licencia ocurre a horas de la crítica recibida por parte de la presidenta Claudia Sheinbaum
Este sábado 22 de agosto, Rubén Rocha Moya presentó ante el Congreso de Sinaloa una nueva solicitud de licencia indefinida para separarse del cargo de gobernador, un día después de haber anunciado su reincorporación tras 112 días de ausencia.
El mandatario estatal fundamentó su petición en el artículo 50, fracción octava, de la Constitución Política de Sinaloa, requiriendo una separación por un periodo superior a los 30 días y solicitando que la Diputación Permanente proceda conforme al artículo 58 de la misma legislación.
El regreso de Rocha Moya a la gubernatura se había formalizado el viernes 21 de agosto, bajo el argumento de que la Fiscalía General de la República determinó la inexistencia de elementos probatorios suficientes para proceder penalmente en su contra en el ámbito nacional.
Sin embargo, la reincorporación del funcionario estatal, quien enfrenta señalamientos del Departamento de Justicia de los Estados Unidos por presunta colusión con la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa, generó reacciones de rechazo a nivel federal y de agencias internacionales.
Horas antes de que Rocha Moya formalizara su nueva solicitud de licencia, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo cuestionó públicamente su retorno a la administración estatal.
La mandataria federal declaró que ningún interés de carácter personal debe colocarse por encima de los intereses de la población y del país, manifestando que se enteró de la reincorporación de Rocha Moya a través de publicaciones en redes sociales.
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En su mensaje, Sheinbaum Pardo advirtió sobre los riesgos de ejercer la función pública sin principios ni límites, instando a que el interés público prevalezca sobre cualquier persona o grupo.
Tras este señalamiento, Rocha Moya publicó un mensaje en la red social X donde asentó que el estado de Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación se encuentran por encima de todo.
De manera simultánea, el exdirector interino de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), Derek Maltz, emitió un pronunciamiento señalando que el gobernador con licencia debe rendir cuentas ante el sistema judicial estadounidense por sus acciones.
A través de un mensaje dirigido al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México, Omar García Harfuch, Maltz afirmó que los actores políticos que colaboran con las organizaciones criminales proveen servicios críticos a las estructuras delictivas.
El exfuncionario de la DEA planteó la necesidad de ejecutar un operativo de arresto y traslado hacia territorio estadounidense para que Rocha Moya sea procesado.
La acusación formal de la fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, radicada en el expediente S9 23 Cr. 180, asocia a Rocha Moya con reuniones logísticas efectuadas en 2021 con Iván Archivaldo Guzmán Salazar y Ovidio Guzmán López para facilitar el control de mandos policiales y asegurar el tráfico de fentanilo hacia el norte.
La solicitud formal de extradición emitida por la corte estadounidense acumula más de 115 días sin ejecución por parte de la Secretaría de Relaciones Exteriores y la fiscalía federal mexicana.
Mientras las autoridades mexicanas rechazan dar curso al trámite por considerar insuficientes las pruebas, los procesos en Nueva York contra colaboradores cercanos avanzan tras la excarcelación de Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, quien permanece bajo custodia confidencial para integrarse al programa de testigos colaboradores de la fiscalía norteamericana.

En este contexto, el senador de Morena, Enrique Inzunza Cázarez, había anunciado, la mañana del sábado 22 de agosto, su reincorporación presencial a las actividades legislativas tras 113 días de ausencia.
Inzunza Cázarez, quien también figura en las investigaciones sobre el Cártel de Sinaloa, informó que participaría en la reunión plenaria de su partido el 30 de agosto, asegurando que su regreso era independiente de las decisiones de Rocha Moya.
No obstante, ante la nueva separación del gobernador y la persistencia de los procesos judiciales en el extranjero, el pronóstico sobre la situación política del grupo sinaloense se mantiene reservado.





