Habitantes de los ranchos aledaños a la Presa de “La Buena Mujer” alertaron nuevamente por los bajos niveles del espejo de agua, pues la explotación generada por la potabilizadora para suministrar a por lo menos 12 colonias del municipio de La Paz, está generando estragos.
“Está muy bonito, está verde ahorita porque ha llovido, pero a la presa no le ha caído ni una gota de agua todavía, y no ha caído agua, y el año pasado no le cayó nada; así es que se está acabando la presa de ‘La Buena Mujer’”, indicó la propietaria de uno de los ranchos contiguos.
La carga que le están dando al agua contenida en la presa es excesiva, dijo; los habitantes evidenciaron el nivel ante la extracción “desmedida” que está provocando la potabilizadora para una solución parcial a la falta de suministro de la ciudad.
Apenas el 9 de junio expresó que se notaba el grado de afectación en la altura que cubría el agua en las rocas del sitio.
“Aquí estamos en la presa de ‘La Buena Mujer’, les voy a enseñar dónde había agua y dónde está ahora. El agua empezaba desde aquí, todo esto había agua, ahí abajito de ese cerro de tierra, ahí abajo ya había agua. Ahora está lleno de guatamote ahí; miren, en esas piedras nos subíamos para tomarnos fotos y había agua hasta las piedras. Aquí está de bajadita, porque estaba más hondo; de aquel lado había agua, no se podía cruzar para allá porque había agua”, apuntó la ciudadana.
Hace dos meses, según la evidencia fotográfica y en video, se aprecia que al menos el nivel se redujo en metro y medio de altura, con árboles secos dentro del agua y las rocas en las paredes confirmando que el agua se está acabando.
Según la vecina, por al menos 12 horas realizan trabajos de succión del agua de la presa.
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“Ahí donde están esas piedras blancas, todo eso estaba cubierto de agua. Y ahora es un charco de agua ya; se están acabando el agua y las necesidades de la gente no más no, sigue igual la gente quejándose que no tienen agua. Esto es lo que queda de la presa ‘La Buena Mujer’. Pues cómo no, si dicen que prenden la bomba a las siete y la apagan a las siete u ocho de la noche; todo el día está prendida la bomba, ahorita se escucha que está prendida. de aquí donde estamos se escucha”, señaló en el video enviado a ZETA.

Enrique Troyo Diéguez, profesor investigador del Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (CIBNOR) dedicado a la línea agua, suelo y clima en zonas áridas, explicó que además de la extracción continua, la evaporación es muy alta en zonas como la presa de la Buena Mujer.
“La evaporación es muy alta y no ha habido escurrimientos ahí en esa microcuenca; necesariamente se va a abatir el nivel de agua, y mientras más se abate, pues más fuerte es la contaminación, hay mayor contacto con el sedimento. El sedimento es un material sumamente contaminado que hay que tener cuidado: es un agua de calidad de alto riesgo, no se puede ni nadar ahí; ahí debe haber amibas, debe haber salmonela, Escherichia, y además los nuevos contaminantes emergentes, depósitos de aire contaminado, y si ahí interactúa la flora y la fauna, mamíferos, aves, se vuelve muy muy contaminado”, manifestó Troyo Diéguez.
Si la cota del agua se sigue reduciendo, el profesor investigador del CIBNOR añadió que deberá realizarse un monitoreo profundo y constante, ya que a menor nivel más contaminantes pueden encontrarse.
“Hay que checar los contenidos de otros elementos químicos, manganeso, cadmio, algún otro por ahí, estar monitoreando cómo se encuentra, en qué nivel se encuentran, si hay elementos de alto riesgo; la ósmosis inversa garantiza la calidad y luego una cloración. La calidad es un tema y el volumen disponible es otro, si no llueve suficiente este año, pues vamos a tener un problema ahí de inutilidad”, alertó el investigador del CIBNOR.
Sobre considerar como una solución a la necesidad de agua en el municipio de La Paz, ante la pregunta de si una potabilizadora o una presa debería ser guardada como un comodín y no una opción prioritaria, respondió:
“Sí, como un adicional, como un extra; o sea, es buena, aporta, pero no es la única solución, ni va a ser la solución definitiva. Es un componente entre varios”.
UNA POTABILIZADORA NO ES LA SOLUCIÓN: EXPERTOS
Autoridades de La Paz sostienen que la potabilizadora de “La Buena Mujer” es una solución a la escasez de agua para las familias que habitan por lo menos 10 colonias de la ciudad en situación precaria y con abastecimiento de agua reducido.
Sin embargo, Enrique Troyo Diéguez, especialista en agua, expuso que es doblemente comprometido este recurso, ya que la fuente de extracción es altamente contaminante, un error puede ocasionar un problema mayúsculo de salud pública.
“Por supuesto que es una opción muy válida, obviamente hay que revisar el historial de calidad del agua de las presas, en todas las presas; es una agua muy contaminada, orgánicamente muy contaminada, también sujeta a la interacción con todos los minerales, con todas las rocas, entonces hay un una cantidad de componentes desde orgánicos: hay microbios, virus, bacterias, hay componentes químicos, entonces hay que potabilizarla, entonces es una opción que puede aportar parcialmente”, advirtió el investigador del CIBNOR, dedicado a la línea agua, suelo y clima en zonas áridas.
El experto detalló que el Organismo Operador Municipal del Sistema de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento (Oomsapas) La Paz tendría que atender otras problemáticas necesarias para garantizar que el agua llegue a los ciudadanos y no se quede en desperdicios por fugas o una mala distribución.
Tan sólo en el 2025, el Organismo aprobó en el presupuesto de egresos 162.5 millones de pesos para obra pública, de los cuales sólo aplicaron el 15 por ciento, es decir 25 millones de pesos; el resto fue redirigido a otros gastos como “Generales” en combustibles, servicios de agua, energía eléctrica y telefonía.

“La problemática —de escasez de agua— también debería incluir la solución de otros problemas, como fugas, y hacer un seguimiento estricto del uso con una mejor macro medición, una mejor micromedición, y luego también buscando la reutilización de las aguas residuales tratadas; o sea, si le vamos sumando todas estas opciones que pueden contribuir, pues vamos a mitigar el déficit”, afirmó el profesor investigador del CIBNOR.
Una potabilizadora, según el especialista, no es la solución más viable, es sólo la atención parcial al problema; tendrían que atenderse directamente las problemáticos de desperdicio de agua en la red causado por las múltiples fugas de agua originados por una tubería deficiente y que requieren una atención emergente.
“Puede aportar agua y mitigar temporalmente algún déficit en alguna zona, en alguna colonia de la periferia, sí, puede ser, pero si no llueve… Recordemos que en zonas áridas la lluvia se da por zonas, y la Cuenca de la Paz, la gran Cuenca de La Paz está dividida en subcuencas, en cinco o seis subcuencas; entonces, si vemos que hay lluvia, no necesariamente va a ocurrir en la subcuenca donde esté construida la presa, sea la presa de ‘La Buena Mujer’ o la presa del Novillo, y puede ser que escurran en otros arroyos, entonces, no necesariamente va a haber almacenamiento en estas presas, porque la Cuenca también es muy grande”, especificó Troyo.
LA PAZ NO SABE CUÁNTA AGUA LE QUEDA
También es cierto que para buscar soluciones a los problemas, hay que conocer cuán grande es el mismo. Enrique Troyo detalló que actualmente se conocen estimaciones de consumo, extracción y recarga del agua en el acuífero de La Paz.
Sin embargo, hay una interrogante que nadie menciona, nadie confirma y es cuánto recurso hay.
“Hace falta un estudio completo, geofísico, geológico, climatológico, hidrológico, demográfico y social completo, para tomar las mejores decisiones, porque la ciudad está creciendo mucho y el ciclo del agua está vulnerable al cambio climático. En principio, ahorita un detalle es que no sabemos cuánta agua hay; sí sabemos el déficit, en términos anuales, cuánta agua llueve y se recarga y cuánta agua se bombea y se extrae y se calcula un déficit. Bueno, yo no tengo duda en que sea preciso, está bien, tenemos un déficit, pero no sabemos cuánta agua hay. Y por necesidad se sigue bombeando. Lo que va a pasar es que se va a acelerar la intrusión salina y entonces vamos a tener una cantidad de pozos contaminados con agua de mar y va a ser inutilizable esa agua”, puntualizó el investigador del CIBNOR.
Por ejemplo, explicó que el acuífero tiene una recarga media anual aproximada a los 28.4 millones de metros cúbicos, pero se le extrae entre 25.6 y 41 millones de metros cúbicos, haciendo un déficit más menos, de los 13 millones. Pese a estos datos, no se sabe el estado actual contenido.
“Digamos que teóricamente la recarga hipotéticamente es la misma, año con año, con algunas variaciones, pero tendríamos por el ciclo hidrológico pues más o menos la misma recarga, lo que crece es el bombeo por el crecimiento y la mayor demanda. No queda duda que a largo plazo y con este crecimiento de la población, donde en 15 años vamos a hacer 500 mil habitantes, más o menos, sin duda, la desalinización del agua de mar va a ser una de las opciones y la presa también”, precisó Enrique Troyo.
El experto descartó que una presa con potabilizadora sea una solución para atender el problema que se vive actualmente en La Paz en materia de agua potable, cuando la situación ya se torna crítica en múltiples colonias de la ciudad, incluso afectando gravemente a la zona urbana.
Dijo que una presa no es un factor activo para atender la situación, ya que hay muchas variantes de las que dependen, y ninguna es calculable.
“La presa está sujeta también a las variaciones climáticas: podemos enfrentar un periodo de sequía de tres o cuatro años, como ya hemos tenido, pues donde no va a haber almacenamiento o va a ser muy bajo; entonces, hay que prever todo eso, hay que apostarle a la solución de los problemas que ya tenemos: el tema de las fugas; otra es captación de aguas de lluvia en edificios públicos y regular la jardinería, que ya deje de ser tropical, que sea jardinería del desierto; y todo eso le va sumando”, concluyó.
Por otro lado, ante el aumento de desarrollos inmobiliarios en el municipio de La Paz, el gobernador del Estado, Víctor Manuel Castro Cosío llamó a “pausar” jurídicamente el crecimiento y la construcción de hoteles, condominios y similares.
“Una reunión que comprometí con el Congreso, el Ayuntamiento y nosotros, los compañeros de Obras Públicas, para revisar y hacer una pausa legal, jurídica. Nos vamos a atener a la parte legal, amparo y todo lo que quieran, pero no vamos a permitir más que se sigan haciendo estos departamentos y demás en el centro de la ciudad”, lanzó Víctor Castro.
La demanda del agua es una realidad, pero para los expertos e ingenieros la falta de recurso debe regularse a través de lineamientos y reformas, no imposiciones. Detallan que el Plan de Desarrollo Urbano de Centro de Población (PDUCP) de La Paz no se actualiza desde 2018 en la administración de Armando Martínez.

Desde entonces, han pasado tres periodos administrativos municipales sin modificaciones significativas.
“El anuncio de una ‘pausa legal’ para frenar departamentos en el centro de La Paz plantea un grave riesgo de invasión de competencias y un conflicto normativo. Pretender solucionar la falta de agua y servicios con prohibiciones de última hora vulnera la autonomía municipal que consagra el Artículo 115 constitucional, el cual otorga exclusivamente a los Ayuntamientos la facultad de administrar la zonificación y los planes de desarrollo. Hay que decirlo con absoluta claridad técnica y legal: los desarrollos que hoy se construyen no operan en la ilegalidad, sino con licencias que los propios gobiernos autorizaron basándose en herramientas obsoletas. La postura del Gobierno del Estado, que tras casi seis años de administración reacciona a última hora, pretendiendo dictar medidas restrictivas”, respondió un especialista miembro del Colegio de Ingenieros de La Paz.





