El aspirante del Partido Verde Ecologista de México al gobierno de Baja California, Jorge Ramos Hernández, ha sido enfático en señalar que en el proceso abierto por Morena para elegir coordinador estatal con motivo de la elección de gobernador podría predominar un clima de fricción entre los aspirantes. Ya ha dicho que el ejercicio de definición, al que solicitaron inscribirse perfiles del PVEM y del PT, no ha estado exento de una guerra sucia, y sostuvo que en razón de su propio posicionamiento como aspirante, sus presuntos detractores no tardarían en perpetrar un golpeteo político en su contra. Recientemente en Rosarito declaró que en Baja California no hay oposición (él lo fue en 2021, cuando compitió por la alcaldía de Tijuana y fue vencido por Montserrat Caballero) y que en todo caso la oposición para los tres partidos pertenecientes a la Cuarta Transformación podría venir desde el interior del movimiento. Según se hizo saber a DICHOZ Y HECHOZ, Ramos y los otros frentes representativos en el PVEM, encabezados por Fausto Gallardo García y David Saúl Guakil, tienen temor de que Morena decida prescindir de sus fuerzas aliadas para incursionar al proceso electoral 2026-2027 en Baja California. Las reuniones del comisionado político del PT, Jaime Bonilla Valdez, con el fundador de Movimiento Ciudadano, Dante Delgado, son un supuesto indicador de que los ánimos en Morena no se circunscriben a la tentativa de coaligarse; circunstancia que, dado el desarrollo de anteriores elecciones, pondría a PVEM y PT en una situación de desventaja. “Es una preocupación que trae ahorita el Verde”. Otro factor es la consigna de Morena de no sólo evaluar a los aspirantes con base en su nivel de aceptabilidad, sino también en el de “los indicadores negativos de cada perfil”. A Jorge Ramos “la gente lo conoce, pero el otro indicador es cómo te conoce y ahí es donde está atorado”, detalló un allegado del Verde, quien aseveró que “en las bases de Morena no está siendo bien visto” Ramos Hernández. Tales son los dos escenarios que tendrían preocupados a los verde-ecologistas, partido que arropó al exalcalde de Tijuana en su solicitud de inscripción al proceso interno de Morena. Será cuestión de ver, en la guerra sucia interna del partido en el poder, quién es más sucio.





