El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el 13 de junio de 2026 la nominación de James M. McDonald como próximo fiscal federal del Distrito Sur de Nueva York (SDNY, por sus siglas en inglés), la posición que sustituirá a Jay Clayton, quien fue designado por Trump como próximo director de Inteligencia Nacional el 11 de junio del mismo mes y año —movimiento que tiene repercusiones directas para México, dado que Clayton supervisó los cargos formales presentados en abril contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros nueve funcionarios sinaloenses acusados de vínculos con el Cártel de Sinaloa.
La nominación de McDonald fue anunciada a través de la plataforma Truth Social, donde Trump destacó la trayectoria del abogado con la frase: “Confío en que Jamie obtendrá excelentes resultados para nuestro país.” McDonald, conocido como Jamie, es socio del área de litigios del despacho Sullivan & Cromwell, firma que representa actualmente a Trump en la apelación de su condena penal en Manhattan por 34 cargos de falsificación de registros comerciales relacionados con el encubrimiento de un pago de silencio a una actriz de cine para adultos durante la campaña presidencial de 2016. McDonald forma parte del equipo legal encargado de esa apelación.
El SDNY —históricamente considerado una de las fiscalías federales más independientes del país por la envergadura de sus casos— tiene en su cartera el expediente S9 23 Cr. 180, presentado el 29 de abril de 2026 ante la jueza federal Katherine Polk Failla contra Rocha Moya y los nueve cofuncionarios y exfuncionarios sinaloenses. La acusación, desclasificada por Clayton y por Terrance C. Cole, director de la Administración para el Control de Drogas de EE.UU. (DEA, por sus siglas en inglés), sostiene que los imputados conspiraron con la facción del Cártel de Sinaloa conocida como “Los Chapitos” —Iván Archivaldo Guzmán Salazar, alias “El Chapito”, y Ovidio Guzmán López, alias “El Ratón”— para importar fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina hacia territorio estadounidense, a cambio de apoyo electoral y sobornos. Los cargos contemplan penas que van desde 40 años de prisión hasta cadena perpetua.
McDonald fue fiscal federal adjunto en el propio SDNY y ejerció como director de Cumplimiento de la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas (CFTC, por sus siglas en inglés) durante el primer mandato de Trump. Su nominación implicaría que, antes de que pueda asumir formalmente el cargo, el expediente sinaloense —junto con otros de alto perfil, entre ellos el caso contra el expresidente venezolano Nicolás Maduro, el de Luigi Mangione por el homicidio del director ejecutivo de UnitedHealthcare, Brian Thompson, y las causas derivadas del expediente Jeffrey Epstein— permanecerá bajo la conducción interina de la fiscalía hasta que el Senado de EE.UU. confirme al nuevo titular.
La salida de Clayton del SDNY se produce además en un contexto de tensión diplomática bilateral. El Gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, ha exigido desde el 5 de mayo de 2026 que Washington entregue las pruebas que sustenten los cargos conforme al Artículo 3 del Tratado de Extradición bilateral vigente desde 1980, y ha sostenido que la documentación remitida hasta ahora no reúne los estándares probatorios exigidos por la legislación nacional. El 13 de junio de 2026, Sheinbaum Pardo confirmó que el caso Rocha Moya no formaría parte de la agenda de la reunión de seguridad bilateral celebrada ese día en la Ciudad de México —convocada para dar seguimiento al acuerdo de cooperación firmado aproximadamente ocho meses antes entre ambos gobiernos.
El puesto de fiscal federal del SDNY, que Clayton ocupó como titular designado formalmente por los jueces federales del distrito al concluir su periodo interino de 120 días, es considerado uno de los más influyentes del Departamento de Justicia de EE.UU. (DOJ, por sus siglas en inglés), con competencia sobre casos de terrorismo, espionaje, fraude bursátil y corrupción pública. Clayton, de 59 años, fue presidente de la Comisión de Bolsa y Valores (SEC, por sus siglas en inglés) durante el primer mandato de Trump y llegó al SDNY tras la renuncia de Danielle Sassoon, en febrero de 2026, quien dejó el cargo después de rechazar instrucciones vinculadas al retiro de cargos de corrupción contra el entonces alcalde de Nueva York, Eric Adams.
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Con la designación de Clayton como próximo jefe de Inteligencia Nacional —organismo que coordina el trabajo de 18 agencias, entre ellas la CIA, la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés) y la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés)—, el fiscal que más profundamente conoce los expedientes sobre los presuntos vínculos entre el Cártel de Sinaloa y funcionarios de Morena en Sinaloa ascendería al cargo de inteligencia de más alto rango en EE.UU., ampliando el impacto político de la crisis sinaloense más allá del ámbito estrictamente judicial.





