Con esta película Anthony Maras deja en claro que la invasión de los aliados en Normandía para poner fin a la Segunda Guerra Mundial no fue así de fácil, mucho menos fue cosa de un día. Los acontecimientos históricos nunca lo son.
Uno de los factores más importantes, por ejemplo, fue el clima. No se sabía si los navíos franceses podrían llegar a la costa.
En este contexto fue clave la tarea del meteorólogo, el Capitán James Stagg (Andrew Scott), tanto como la dirección del General Dwight Eisenhower (Brendan Fraser), aunque el mando militar no quiso verlo así, pues incluso tiene su asesor, Irving P. Krick (Chris Messina). Krick y Stagg no podrían ser más opuestos.
Así que el suspenso que genera un plan conjunto es lo que alimenta este filme, y vaya que no es fácil cuando el espectador ya conoce el desenlace.
Las actuaciones son brillantes y muy equilibradas, destacando la dirección de Maras al frente de este sólido thriller, uno más que ofrece otro enfoque sobre un hecho histórico tan referenciado. ****
Punto final.- Veremos a Pedro Pascal con los “Guardianes de la galaxia”.






