Tres hombres fueron asesinados dentro del Centro Islámico de San Diego, mientras que dos presuntos atacantes, de 17 y 19 años, murieron posteriormente. Autoridades investigan el caso como un posible crimen de odio.
El Centro Islámico de San Diego, considerado la mezquita más grande del condado, fue escenario de un tiroteo la mañana de este lunes 18 de mayo que dejó un saldo de cinco personas fallecidas, incluidos los dos presuntos responsables del ataque.
De acuerdo con el Departamento de Policía de San Diego (SDPD), la primera llamada al 911 se recibió a las 11:43 de la mañana reportando un tirador activo en el complejo religioso ubicado sobre el bloque 7000 de Eckstrom Avenue, en la zona de Clairemont. Los primeros agentes arribaron al sitio en menos de cuatro minutos.
Las autoridades informaron que tres hombres adultos fueron asesinados dentro del recinto, entre ellos un guardia de seguridad y dos integrantes del personal de la escuela islámica que opera dentro del complejo.
Posteriormente, los oficiales recibieron otro reporte sobre disparos en el bloque 7100 de Salerno Street, donde presuntamente los sospechosos dispararon contra un jardinero. Más tarde, ambos fueron localizados dentro de un vehículo en el bloque 3800 de Hatton Street.
El jefe de la Policía de San Diego, Scott Wahl, señaló en conferencia de prensa que los sospechosos eran aparentemente adolescentes de 17 y 19 años, quienes fallecieron por heridas de bala autoinfligidas.
Las autoridades investigan el ataque como un posible crimen de odio, debido a que ocurrió dentro de una mezquita durante un periodo significativo para la comunidad musulmana.
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“No debería existir temor por la seguridad mientras alguien asiste a oraciones o estudia en una escuela primaria”, expresó el Consejo de Relaciones Islámico-Estadounidenses (CAIR, por sus siglas en inglés) en un comunicado.
El complejo religioso alberga también la Escuela Al Rashid, institución que ofrece cursos de árabe, estudios islámicos y enseñanza del Corán. Imágenes aéreas difundidas por medios locales mostraron a más de una docena de niños evacuando el lugar tomados de la mano mientras la zona permanecía rodeada por unidades policiales.
El alcalde de San Diego, Todd Gloria, informó que los equipos de emergencia trabajaron para asegurar el área y proteger a la comunidad, mientras que el gobernador de California, Gavin Newsom, indicó en redes sociales que fue informado de la situación y agradeció la respuesta de los socorristas.
Horas después del ataque, la Policía de San Diego aseguró que la amenaza había sido “neutralizada” y que no existía un riesgo adicional para la población; sin embargo, precisó que la investigación continúa activa. Con información de Reforma y La Opinión







