Tres hombres fueron asesinados dentro del Centro Islámico de San Diego, mientras que dos presuntos atacantes, de 17 y 19 años, murieron posteriormente. Autoridades investigan el caso como un posible crimen de odio.
Ismael deja a una viuda y a su hija huérfana, a una madre desconsolada y un hermano exigiendo justicia. Todos, en medio de las versiones que circulan por internet y que no quieren ser ratificadas formal y oficialmente ante la Fiscalía General del Estado.