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martes, mayo 12, 2026
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Gobierno ignora Atlas de Riesgo

La temporada de huracanes 2026 ya está en puerta y su inicio oficial es el 15 de mayo. Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), se prevé una temporada de ciclones por arriba del promedio para el Pacífico, con un registro entre 18 y 21 ciclones tropicales, de los cuales podrían formarse hasta cinco huracanes de gran intensidad.

Por otra parte, donde hay que prestar mucha atención es en al menos 50 mil habitantes que se encuentran en zona de riesgo por inundaciones en Baja California Sur, y otro tanto estiman especialistas que se encuentren en estas condiciones, pero no ha habido un censo.

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El 80 por ciento de las familias en zonas de riesgo y alto riesgo habitan en asentamientos irregulares y/o invasiones; lo peor de todo, es que en algunos casos el riesgo lo ha provocado el propio gobierno, como es el caso de al menos 25 casas que entregó el Instituto de Vivienda (INVI) en medio de un cauce de arroyo.

“Nosotros estamos muy contentos de nuestra casita, al fin tenemos la oportunidad de crecer nuestro patrimonio. No sabíamos que estaban en zona de riesgo; de hecho no lo creo, porque son entregadas por el gobierno y eso sería un delito. Desde luego que nos da miedo, porque hemos batallado mucho para llegar; y que ahora el agua nos lo pueda quitar, no se me hace justo”, dijo Alma Rosa, una de las ocupantes de las casas en zona de riesgo.

El Gobierno del Estado negligentemente invirtió más de 16 millones de pesos en acciones de vivienda en zona de riesgo por inundación, aun conociendo el riesgo a través del Atlas de Riesgo Estatal, y también por su director del INVI, Benjamín García, que hasta finales del 2023 era Subsecretario de Protección Civil.

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Los funcionarios estatales ignoraron el instrumento de prevención y mitigación de riesgos, rellenando el cauce de un escurrimiento pluvial para construir y vender casas de interés social a personas de escasos recursos y con discapacidad, sin generar infraestructura de encauzamiento que proteja la zona.

“El Atlas de Riesgo debe ser considerado una herramienta de planeación, más que de reacción, porque precisamente el estado presenta las mayores tasas de crecimiento en materia de bienes raíces y de crecimiento turístico”, sostuvo Miguel Ángel Imaz Lamadrid, profesor investigador de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS).

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Puntualizó que la autoridad, especialmente de Protección Civil, está para prevenir riesgos, y no reaccionar al desastre.

“También tenemos tasas muy altas de crecimiento poblacional y muchas veces estos desarrollos se generan en zonas de riesgo, que probablemente aquellas infraestructuras que tienen un fuerte capital de respaldo, pues podrán instalar las medidas adecuadas para gestionar esos peligros de la zona en particular; pero en muchos casos la sociedad, la población que llega al estado se instala en condiciones de muy poco dinero, de pobreza, inclusive pobreza extrema y se instalan en las zonas de alto riesgo y eso los pone en una situación muy lamentable”.

Como explicó el especialista, este instrumento debió ser utilizado para prevenir y evitar construcciones en zonas de riesgo de inundación, o crear infraestructura que encauce el arroyo y mitigue riesgos.

Miguel Ángel Imaz Lamadrides uno de los principales participantes en la elaboración de este instrumento de prevención, señaló que la historia debe conocerse para no repetirse, pero sobre todo los detalles técnicos de investigación y análisis.

“Las invasiones particularmente se dan en el municipio de Los Cabos, pero también ya hay invasiones en el municipio de La Paz y también se detectaron en Loreto. Pero hay quizás, colonias que no son invasiones como tales, pero también han sufrido los estragos de los ciclones; por ejemplo, la colonia Chulavista y Puerto Nuevo en Cabo San Lucas y en San José, con el ciclón tropical Lidia en 2017, no se ejecutaron bien las acciones de ni los estudios hidrológicos, y por ende, dos edificios colapsaron cuando el arroyo creció y excavó los cimientos de estos edificios. Entonces no eran asentamientos irregulares, eran regulares, se hicieron los estudios, se solicitaron las autorizaciones correspondientes, pero el diseño falló y ahí vino el desastre”.

Imaz Lamadrid es el jefe del Departamento Académico de Ingeniería en Pesquerías, a donde recién se integró la carrera de Ingeniería en Prevención de Desastres y Protección Civil, la cual ha sido incorporada al catálogo de programas educativos de la ONU, dentro del portal PreventionWeb de la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR, por sus siglas en inglés).

Explicó el especialista que el Atlas de Riesgo debe ser el plan rector para todo desarrollo en la entidad.

“El Atlas de Riesgo es sumamente importante: es un instrumento que nos permite ver desde un punto de vista geográfico, aquellas zonas que son sus susceptibles a riesgos que pueden ser desde hidrometeorológicos, geológicos o inclusive antropogénicos, y este instrumento además está visible para todo el público”, apuntó el profesor investigador de la UABCS.

 

EN LA PAZ NEGLIGENCIA INSTITUCIONAL

Como ya le presentamos anteriormente en ZETA, la construcción de 25 viviendas por parte del INVI en la colonia La Pasión en el municipio de La Paz, se realizó sobre el cauce de un arroyo en la zona sur de la ciudad.

Acudimos con uno de los principales expositores y creadores del Atlas de Riesgo Estatal, el primero en su tipo para Baja California Sur, el cual determinó que esta colonia y muchas otras se encuentran en peligro por inundaciones.

“La mancha urbana de La Paz se encuentra en algo que los geólogos llamamos planicie de inundación ¿Qué implica esto? Que de vez en cuando puede llegar una tormenta lo suficientemente fuerte para que inunde o genere una escorrentía lo suficientemente grande. Cuando vemos la imagen de satélite, no tenemos ese arroyo gigantesco, como puede ser el arroyo del Cajoncito, pero tenemos arroyos de menor tamaño que fluyen desde la sierra del Novillo aproximadamente hacia la desembocadura en la Laguna de La Paz”, indicó Miguel Ángel Imaz Lamadrid, profesor investigador de la UABCS.

A pregunta expresa sobre el caso de la colonia La Pasión, y si estas familias fueron asentadas oficialmente en zona de riesgo por inundación, el especialista puntualizó que, en efecto, las casas fueron construidas en puntos de riesgo.

Desde las marejadas en Puerto San Carlos hasta las inundaciones en Loreto y Mulegé, cientos de familias carecen de estudios hidrológicos actualizados, Foto: Antonio Cervantes

Incluso, el mapa de peligrosidad por inundación en el Atlas de Riesgo, sitúa a la manzana donde fueron establecidas las 25 viviendas, y el terreno está marcado en rojo como zona de muy alto riesgo.

Y el mapa estatal de vulnerabilidad enmarca a la zona en un recuadro rojo de la más alta vulnerabilidad, información que no pudo haber sido ignorada.

“Sí, definitivamente —podría generarse una situación de riesgo— y es que estos fenómenos pueden llegar en cualquier momento. ‘Lidia’ es el mejor ejemplo, porque uno se imagina que mientras más grande es el huracán más va a ser el impacto, hablamos en términos nada más de precipitación, y no siempre ocurre así; hay tormentas tropicales, depresiones tropicales que parecería que no representan un peligro, pero traen gran cantidad de agua, la liberan en muy corto tiempo y ahí es donde vienen las inundaciones”, dijo Miguel Ángel Imaz Lamadrid.

Sin embargo, a la hora de revisar los puntos críticos, casualmente la colonia La Pasión aparece como “sin clasificar”, lo que es un vacío legal.

Pero el profesor investigador de la UABCS explicó visualmente cómo es que se encuentra esta zona, la cuenta que pone en riesgo y los cauces de arroyo que rodean la colonia y sus alrededores.

“Aquí tenemos la colonia La Pasión, por acá tenemos la colonia Calafia, esta es la imagen de satélite y se puede ver que tenemos dos cauces muy importantes al norte y hacia el sur, pero también hay microcauces que están precisamente cruzando este asentamiento urbano; uno de los más importantes viene de esta parte de la colonia Calafia y entra a la parte sur donde fue parcialmente canalizado y desviado hacia esta parte, sin embargo, pues hay cauces que se alcanzan a ver cómo entran a la zona urbana. Ya cuando ponemos la capa de inundaciones, de peligro de inundación, pues estos cauces, principalmente el del sur, coadyuvan a aumentar el peligro por inundaciones”, sostuvo Imaz Lamadrid.

Aclaró que hay un gran riesgo de inundación, de graves afectaciones y familias en riesgo si se llegan a presentar lluvias atípicas, como las registradas en los últimos dos años en La Paz y que generaron fuertes inundaciones.

En agosto del 2023, una familia fue arrastrada en el arroyo de La Pasión, y la crecida arrastró a los cuatro integrantes en un vehículo; por fortuna agentes de la Guardia Nacional, de la Policía Municipal y un equipo de paramédicos de Protección Civil Municipal, activaron un operativo de rescate, apoyados por el chofer de una pipa, y con la ayuda de una cuerda los pusieron a salvo.

Negligencia institucional: El INVI construyó 25 viviendas sobre el cauce de un arroyo en la colonia La Pasión, ignorando las advertencias de “Muy Alto Riesgo” del mapa estatal

Las autoridades estatales hicieron un empedrado supuestamente para “proteger” a la colonia La Pasión, sin embargo dijo el especialista que la obra fue mal ejecutada y pone en riesgo a los habitantes.

“Hicieron una canalización, pero aquí esta curva representa una situación que yo veo complicada, porque este cauce viene por acá, Los Tributarios, aquí se unen Los Tributarios en este cauce y al llegar aquí, si el agua llega con mucha fuerza, por inercia puede socavar aquí esta curva o inclusive sobrepasar esta curva y entonces ya entraría directamente. Desconozco por qué está esta curva de esta manera, lo ideal sería que esta canalización empiece por aquí y pase hacia aquí abajo para liberar el agua en esta zona”, lanzó el especialista de la UABCS.

Dijo que, si bien es cierto, no es un riesgo latente, si hay una lluvia extraordinaria, el Gobierno de Baja California Sur sería negligente al no atender la problemática, y lo que es peor, generando un problema mayúsculo al construir casas en zonas de riesgo.

“El riesgo es de que llueva mucho en poco tiempo, principalmente en la parte alta de la Cuenca, y eso genere un incremento muy rápido del caudal en los escurrimientos, y que por ende, se produzca una inundación en algunos sectores de la colonia La Pasión”, afirmó Imaz.

 

RIESGO EN COLONIAS IRREGULARES

En la actualidad, según el Atlas de Riesgo de Baja California Sur, más de 30 mil habitantes se encuentran habitando en asentamientos irregulares en Cabo San Lucas, además de otros 10 mil en las mismas condiciones en San José del Cabos, ambos en el municipio de Los Cabos.

“Las condiciones de alta vulnerabilidad y alta exposición, en conjunto con el hecho de que un gran número de viviendas se localizan dentro del cauce de arroyos (principales y tributarios), a la orilla de cañadas con alto peligro por susceptibilidad de laderas, además de las condiciones insalubres, falta de servicios, inseguridad, son sin duda un punto crítico más aún ante la presencia de lluvias extraordinarias o impacto de ciclones tropicales”, establece el documento rector de prevención de riesgos.

La noche del domingo 3 de mayo se registró un fuerte incendio en el asentamiento irregular denominado colonia López Obrador en Cabo San Lucas; fuerzas de seguridad y protección civil atendieron el siniestro, confirmando la pérdida total de 7 viviendas y 15 familias afectadas.

“Nos encontramos recolectando todos los escombros del incendio de anoche, generado por un corto circuito y el aire que no ayudó; fueron tres mil 180 metros cuadrados el área afectada. Siete viviendas donde vivían 15 familias pequeñas; no hubo pérdidas humanas, sólo pérdidas materiales”, informó Karina de la O Uribe, delegada de Cabo San Lucas.

Los asentamientos irregulares en Los Cabos, son identificados como puntos de riesgo de incendios, sobre todo por cortocircuitos, ya que muchas de las familias colocan los denominados “diablitos” y se cuelgan de las líneas de alta tensión para tener energía eléctrica y de ahí los accidentes de este tipo.

Por otro lado, en el municipio de La Paz estiman alrededor de dos mil 025 mil viviendas en localizadas en zonas de riesgo, y sólo consideran a dos personas por vivienda, estimando alrededor de cuatro mil 050 personas en condiciones riesgosas por huracanes.

El Gobierno de BCS invirtió 16 millones de pesos en viviendas ubicadas en zonas rojas de inundación, un hecho calificado como negligente por especialistas, Foto: Antonio Cervantes

También sugiere este documento que en el municipio de Comondú habitan alrededor de cinco mil 472 personas en Puerto San Carlos con alto riesgo por la crecida de la marejada y el nivel del mar; no consideran a Ciudad Insurgentes, que sufren afectaciones por inundaciones.

Asimismo, en Loreto y Mulegé consideran a cientos de familias expuestas a un impacto meteorológico, ubicadas en zonas de arroyo, laderas y puntos graves de inundación, pero recomiendan realizar un censo, ya que la información no es suficiente.

Respecto a la actividad ciclónica para Baja California Sur, el Atlas de Riesgo estima impactos por ciclones tropicales más intensos. “Las investigaciones sugieren una intensificación y aumento de frecuencia de ciclones tropicales. En este sentido, aumentará la probabilidad de que se presente un evento similar al impacto del huracán ‘Odile’ en 2014, o inclusive de mayores consecuencias”.

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Autor(a)

Antonio Cervantes
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Antonio Cervantes Antonio Cervantes Antonio T 42 [email protected]
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